Cuenta regresiva Rusia 2018, día 76: Grandes arqueros de la historia

Los arqueros, piezas fundamentales de los campeones ESPN

Se dice que no puede haber un campeón del mundo sin un buen arquero. En los últimos años, esa premisa se hizo todavía más clara. En 2006, 2010 y 2014 los mejores guardavallas de cada Copa del Mundo fueron los del equipo campeón. Más allá de la confirmación en este siglo, a lo largo de toda la historia mundialista hubo arqueros que se transformaron en leyenda.

Lev Yashin está considerado como uno de los mejores de todos los tiempos. La Araña Negra, apodo que se ganó por vestir siempre un buzo oscuro, es la imagen del Mundial de Rusia 2018 no sólo porque es el futbolista más reconocido que nació en ese país, sino porque se convirtió en un ícono nacional. Así quedó demostrado en el póster oficial.

Yashin tiene bien merecido el homenaje, porque participó en cuatro Mundiales: Suecia 58, Chile 62, Inglaterra 66 y Brasil 70. El mote de araña lo recibió porque resultaba imposible entender como, con solo dos brazos, era capaz de realizar tremendas atajadas. De gran porte, el físico no le impedía tener una agilidad sorprendente.

Dino Zoff fue otro arquero legendario. Jugó durante 22 años y se dio el gusto de ganar una Copa del Mundo en su último Mundial, el de España 82, en el que además fue capitán. Tenía 40 años, y así se convertiría en el jugador más veterano en consagrarse. Participó en los Mundiales de México 70, Alemania 74, Argentina 78 y España 82, sumando 17 partidos.

Gianluigi Buffon también es un italiano destacado. Al igual que Zoff, el hombre que comenzó su carrera en el Parma ganó una Copa del Mundo, la de Alemania 2006. Pero Gigi supera a su antecesor en cantidad de Mundiales, ya que es uno de los tres futbolistas que disputó cinco (su colega mexicano Antonio Carbajal y Lothar Matthaus son los otros): además del de 2006, estuvo en Francia 98 (aunque no jugó ni un minuto), Corea-Japón 2002, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Por esas cosas del destino, Italia no se clasificó a Rusia y Buffón no podrá seguir agigantando su historia.

Que Alemania siempre tiene grandes guardametas es una verdad absoluta. Sepp Maier es el más reconocido. Jugó cuatro Copas, fue campeón en 1974, subcampeón en 1966 y logró el tercer puesto en 1970. El hombre que hizo toda su carrera en Bayern Munich fue uno de los líderes de un grupo que hizo historia en la Mannschaft.

Iker Casillas ya es uno de los arqueros más importantes de la historia. Creció y se consagró en el Real Madrid, y desde allí pegó el salto a la Selección española. Con la Roja, fue capitán del equipo que en Sudáfrica 2010 se consagró campeón del mundo por primera y única vez.

Otro arquero que tuvo una participación clave en el primer título de su Selección fue Ubaldo Matildo Fillol en Argentina 1978. El Pato es quizás el mejor en su puesto en la historia del fútbol argentino. Haber sido figura del Mundial en casa es una de las principales razones de esto.

El Pato tuvo grandes atajadas a lo largo de esa Copa del Mundo. Una de ellas, el penal que le tapó al polaco Deyna, fue clave para que los de Menotti llegarán luego a la final. El colombiano René Higuita fue un arquero distinto. Con su particular estilo, era puro espectáculo debajo de los tres palos. Patentó el “escorpión”, pateó tiros libres y era, con la pelota en los pies, un jugador más.

Tanta confianza le costó muy caro: en Italia 90, un error cuando quiso salir eludiendo le valió a su país un gol en contra clave ante Camerún, y la posterior eliminación del Mundial.