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Es un privilegio ver la magia brasileña; futbol a niveles superlativos

René Tovar te cuenta los pormenores de Qatar 2022. ESPN

Brasil, para mí, reúne todos los elementos para aspirar legítimamente a su sexta Copa del Mundo, incluso por encima de selecciones también favoritas como Francia, Argentina e Inglaterra, pero es futbol y todo puede pasar

QATAR -- Es un privilegio ver a Brasil. Es una gozada dirían en España. Lo de este lunes fue magistral. Muchos de los que estábamos en prensa nos quedamos maravillados con la exhibición de un equipo que posee magia en sus botínes.

No se trata de Neymar, no, hablamos de un ataque que pocos tienen y que además el técnico del 'Scratch', Tite, se da el lujo de jugar con cuatro futbolistas en ataque: Vinicius Jr (Real Madrid), Richarlison (Tottenham), Neymar (PSG) y Raphinha (Barcelona).

Sé que es muy repetitivo decir que hacen 'hechicería', pero es más increíble que incluso y cuando se sabe lo que hacen con el balón en los pies no deja de sorprender y maravillar. Si a eso se le suma que a esa calidad individual se le agrega al conjunto, entonces es la combinación perfecta para entender por qué Brasil es candidato a llevarse la Copa del Mundo Qatar 2022.

Bueno, hasta Dani Alves, jugador de Pumas a quien criticamos por su gris participación en la Liga MX, estuvo a nada de llevarse como colección un gol de tijera, que si lo mete, se cae el estadio de por si ya al filo de la butaca y a nada de aplaudirle una exhibición como pocas selecciones han dado en este Mundial.

Es que cada gol está hecho con un toque artesanal: El remate de Vinicius, el penal magistralmente ejecutado por Neymar, la jugada que tejió desde el área grande Richarlison y el pase del propio primero, con una técnica de dioses, para que Lucas Paquetá firmara el 4-0 apenas en el primer tiempo.

Otro factor que juega a favor de la ‘Canarinha’ es que se ve que existe un grupo muy unido. ¿Por qué? Raphina dejó a un lado el egocentrismo y cedió el tiro penal al que la gente pidió, es decir a Neymar. Cuando convertían los jugadores brasileños todos se abrazaban, todos saltaban y bailaban, señal que están muy fortalecidos grupal, anímico y futbolístico.

Brasil, para mí, reúne todos los elementos para aspirar legítimamente a su sexta Copa del Mundo, incluso por encima de selecciones también favoritas como Francia, Argentina e Inglaterra, pero es futbol y todo puede pasar, lo que no sucede es dejar de mirar al los brasileños que hasta el momento se han robado el show en Qatar con un espectáculo de magia como en mucho tiempo, personalmente, no lo había visto en cinco mundiales anteriores.

Regresó el colorido con la torcida brasileña

Otro factor a destacar es la 'torcida'. Me ha tocado presenciar varios juegos de cuartos de final donde el ambiente no era de fiesta. En cambio, en el estadio 974 de Doha, los brasileños le dieron colorido, como en su momento lo hicieron los mexicanos cuando disputaron la primera ronda.

Increíble el apoyo, pero confieso que llama la atención que en medio de esos cánticos metan a Diego Armando Maradona y Lionel Messi. La fanaticada brasileña quiere a la Albiceleste sí o sí.

Hay cuentas pendientes de la Copa América y el Mundial sería una oportunidad de ‘vengarse’, pues previo a esta reunión internacional, los medios aseguraban que esta Copa del Mundo es de Lionel Messi y compañía. Una cosa es sugerirlo y otra verlo. Sinceramente, observo más poderosa a la Brasil de Neymar que a la Argentina de Lionel Messi.

México gana el título a la Selección con más lujos en su hotel

Es verdad que selecciones como Brasil, España y Argentina están en lujosos hoteles en Qatar, pero haciendo un recorrido de los representativos participantes, sin duda, el de México fue uno de los mejores, con más categoría y muy alejado de Doha.

Un exjugador, quien omito su nombre, me comentó que eso no es sano porque el futbolista se relaja y pierde totalmente la brújula sobre lo que debe hacer en un Mundial. He ido a varios hoteles de selecciones participantes y nada tiene que ver con el ‘bunker’ de los mexicanos.

Costa Rica estaba un hotel de nivel, sí, pero no extraordinario, no se diga Camerún u otras selecciones, digamos, respetuosamente del nivel del Tri. México disfrutó sin duda de las mejores instalaciones, del menor ‘ruido’ posible a su alrededor y no corresponde a lo hecho, ya que es de los fracasos más escandalosos que ha tenido en los últimos mundiales desde 1978.

No se entiende la razón del por qué desde el 98 los hospedaron en un castillo hasta la fecha, las sedes de México en Mundiales están, sin duda, entre las más lujosas, lo que no corresponde al nivel que demuestran a la hora de participar. Ahí sí quedan regularmente en un segundo nivel y en esta ocasión hasta en tercero.