Así de grave está el asunto para la Selección de México y para la Federación Mexicana de Futbol
Señoras y señores… El famoso grito lo tomó a broma la Federación Mexicana de Futbol, lo tomó a la ligera.
Aún recuerdo palabras de Justino Compeán, expresidente de la FMF, que el famoso grito era folclore del aficionado mexicano… pues no es tan folclore, porque ha ido creciendo y creciendo, mientras la FIFA sigue enojada y enojada con la situación.
La FIFA sigue enojada entre paréntesis, porque México es socio para el Mundial de 2026, pero lo puede quitar en cualquier momento, cosa que parece difícil, porque el país sede es Estados Unidos y ellos cedieron 10 partidos a Canadá y 10 más a territorio azteca.
El simple hecho de ese asunto, nos hace vernos como mundialistas. Pero bueno, este grito va a continuar.
Mientras la Selección de México no logre imponerse a rivales de menor nivel, y de su área, no estamos hablando de Sudamérica y menos de Europa, como el caso de Trinidad y Tobago, esto continuará.
Mientras equipos como Trinidad y Tobago den pelea y se defiendan como equipos pequeños de Europa contra los equipos grandes, amontonando a nueve jugadores en su área, sin dar oportunidad de entrar, eso le pasó a México en su debut de Copa Oro.
Llegó una y otra vez, doce veces en total hacia la portería contraria, y se encontró con una arquero muy bueno que sacó todas y además lanzó disparos desviados por todos lados. También se encontraron con una defensa que mide 1.90m para arriba, alta y fuerte, donde Funes Mori, el mejor cabeceador que tiene la Selección Mexicana, solo pudo contar un remate de cabeza.
Tampoco es culpa del árbitro que la gente grite, porque cuando el partido va 0-0, encuentro de menor calidad en donde la gente espera que México golee, y a pesar de que Chucky Lozano o el propio Funes Mori se hayan lucido, la gente inmediatamente recurre al grito en cuanto ve al portero tardarse un poco en el despegue.
El árbitro detuvo el partido, y para la segunda ocasión debió haber metido a los jugadores al vestidor, para demostrarle al público que las amenazas son reales, porque a los aficionados no les interesa si detiene o no el encuentro, pueden creer que se trata de una falta más, porque la realidad es que van a divertirse a las tribunas y a ver un espectáculo, van a ver que México gane y punto.
Nada más.
El grito lo seguirá haciendo hasta que las medidas se tomen enserio, y ahí viene el segundo partido de Copa Oro a puerta cerrada, y vendrán más. Incluso podrán quitarle puntos a México si las cosas continúan.
Así de grave está el asunto para la Selección de México, para la Federación Mexicana de Futbol, su presidente y todo el séquito que maneja el futbol mexicano.
