Racing cayó frente a River por 2-0 en el Torneo Apertura 2026 en un partido para el olvido para los de Gustavo Costas y en especial para Marcos Rojo.
El partido comenzó fue un martirio para el experimentado jugador. A los 33 minutos fue a cortar al piso a destiempo, la pelota pasó de largo y Facundo Colidio se escapó para poner el 1-0.
Evidentemente esa falla lo dejó condicionado. Minutos más tarde el defensor quedó mal parado en una jugada de peligro de River y Driussi estuvo a punto de marcar el 2-0, pero Agustín García Basso salvó a su equipo.
Finalizado el primer tiempo, Rojo fue a protestarle de forma aireada a Sebastián Zunino y el árbitro le mostró la tarjeta amarilla antes de dirigirse al vestuario.
En el complemento, a diez minutos de la finalización del encuentro, Rojo le pegó un fuerte golpe con el antebrazo a Lucas Martínez Quarta en la salida de un tiro de esquina en favor del local y tras la revisión del VAR, el árbitro lo expulsó. En ese moment Rojo lo insultó de forma desmedida, cuando todavía tenía el micrófono abierto. Furioso por la decisión de Zunino, el defensor se puso cara a cara con él y tuvieron que sacarlo Gastón Martirena y Santiago Sosa.
Según publicó El Gráfico en su portal de noticias, el informe redactado por Sebastián Zunino es durísimo y se detalla la gravedad de los hechos ocurridos. Según el juez, la expulsión se debió a una conducta violenta por aplicar un golpe en el rostro de un rival con el puño cerrado, aclarando que la pelota estaba en juego pero no en disputa entre ambos futbolistas.
Lejos de aceptar la sanción, el exjugador de la Selección Argentina encaró al colegiado. El informe detalla que Rojo se puso frente a frente con Zunino y le gritó: "Sos un hijo de mil putas". Pero el descargo no terminó allí; mientras se retiraba, el defensor continuó con frases como: "¿Quién te puso acá? Sos un desastre, la concha de tu madre, cagón de mierda". La gravedad del insulto radica, según el acta, en que la primera frase fue escuchada claramente por el público presente.
El informe arbitral confirmó la expulsión de José Francisco Bersce, ayudante de campo de la Academia, por conducta inadecuada. Zunino consignó que Bersce lo insultó al grito de "hijo de puta" mientras protestaba fallos de manera desmedida una vez terminado el partido.
