MAITOWOC, WISCONSIN -- A la hora de la comida, como se hace en estos lares, se va a un bar llamado The Fat Seagull. Frente a mí hay un grifo de cerveza con etiquetas verde y fondo amarillo. “Cry Baby 12”, una ámbar que baja suavemente, provoca la risa de la mayoría de los clientes y la rabia de otros, al tiempo que la da voz a legiones de aficionados de los Green Bay Packers que se cansaron de la disputa de su quarterback durante el receso de temporada con el equipo.
Aaron Rodgers reportó a tiempo el martes al campamento de entrenamiento y se espera que use su jersey No. 12 cuando los Packers arranque la temporada regular el 12 de septiembre ante los New Orleans Saints, pero un par de días dentro y fuera de Green Bay esta semana reveló que tomará algo de tiempo para que los aficionados dejen atrás la intención de Rodgers de dejar al equipo, si es que lo logran.
La mayoría de los aficionados se dan cuenta de que la reestructura pendiente de su contrato podría hacer que la de 2021 sea la última temporada de Rodgers en Green Bay, antes de que el suplente Jordan Love, por quien los Packers negociaron un cambio en el draft para subir en el orden de selección en el lugar No. 26 en el draft de 2020, tome el control y no todos se sienten mal por eso.
“(Aaron) podría haber manejado todo de forma diferente”, dijo Rachel Graff, quien es dueña de The Fat Seagull junto con su esposo Keith y su amigo Scott Scheurell. “Siempre he apoyado al equipo, no sólo a un jugador, y no es el único jugador en el equipo. Tras hablar con varios aficionados de los Packers, definitivamente hay algo de hostilidad por la forma en que esto se manejó. ¿Estamos felices de que esté de regreso? Sí. ¿Nos sorprende que probablemente sea por una temporada más? No.
“Esto no significa que no nos caiga bien Aaron como persona”, agregó Graff, al referirse al nombre de la cerveza. “Es para hacer conversación y definitivamente lo ha logrado”.
Rodgers ha tenido una relación complicada con los aficionados de los Packers desde el momento en el que remplazó a Brett Favre, un héroe popular que dejó en claro que quería seguir en el equipo cuando fue cambiado en 2008.
Como Favre, Rodgers se sorprendió cuando los Packers reclutaron a su heredero y se molestó de que la directiva, el presidente y director ejecutivo (CEO) Mark Murphy, el gerente general Brian Gutenkust y el vicepresidente ejecutivo Russ Ball, no lo consultaran primero.
Sin embargo, las quejas de Rodgers se registraron de forma distinta con los aficionados y muchos de ellos se burlaron de lo que consideraron un caso leve de sentimientos heridos y que se sintieron insultados por la aparente diversión de Rodgers al ventilar su molestia en entrevistas vagas y publicaciones sin palabras en redes sociales.
No es usual para los aficionados darle la espalda a un jugador, aunque sea por poco tiempo, pero estoy dispuesto a apostar que nunca hemos visto que un vigente Jugador Más Valioso (MVP), uno que ha llevado a su equipo a apariciones consecutivas en el Juego de Campeonato de la NFC, sea objeto de burlas en un bar que está a 45 minutos del estadio en el que juega como local.
“Todos van a estar detrás de él si se presenta”, aseguró Nick Suess, aficionado de toda la vida que vive en Appleton, Wisconsin, antes de que Rodgers se reportara al campamento. “Pero definitivamente su legado quedó manchado al firmar un contrato como el que firmó en 2018, ser el jugador mejor pagado en el equipo y llevarnos tan cerca del Super Bowl y luego no querer seguir en este camino”.
Suess habló el lunes en Lambeau Field, donde participó en la junta anual de accionistas de los Packers. Vestía un jersey con el No. 10 de Love con los nombres “Love” y “Gute” en la espalda, referencia a su apoyo a Love y al gerente general del equipo.
Tras decir en enero que su futuro era “un bello misterio” ante la presencia de Love en el equipo, el deseo de Rodgers de dejar al equipo se reportó en primera instancia por Adam Schefter el 29 de abril, el primer día del draft.
“Es sólo una clase de filosofía y quizá olvidar que se trata de la gente que hace que las cosas funcionen. Se trata del carácter, sobre la cultura, sobre hacer las cosas de la manera correcta”, dijo Rodgers a ESPN en mayo.
Kyle Cousineau, quien vio cómo se gestaba el drama con alarma, es reconocido alrededor de Green Bay como el alcalde extra oficial, un residente de toda la vida que conoce a todos y ha escuchado de todo. Es un optimista sin remedio, pero aun así, batalló para mantener su entusiasmo durante la disputa. Lo peor, quedó impresionado por lo que vio como una conducta contraria a la normal de Rodgers.
Cousineau no pudo creer, por ejemplo, cuando Rodgers y el receptor Davante Adams publicó fotos idénticas en Instagram de los miembros del Salón de la Fama de la NBA Michael Jordan y Scottie Pippen sin mayor explicación. ¿Estaban anunciando su intención de regresar para un ultimo “Last Dance”?
De acuerdo a Adam Schefter de ESPN, el contrato reestructurado de Rodgers anulará la temporada 2023 y también le permitirá a ambas partes revisitar la campaña 2022 luego de la de 2021.
“Lo hemos visto ser tan calculador en todo lo que hace y ahora fue un tipo pasivo-agresivo que publicó fotos de ‘The Last Dance’ y esas cosas”, lamentó Cousineau sobre Rodgers. “Es como decir, ¿qué estás haciendo, amigo? Dijiste que juegas por tus compañeros, coaches y aficionados. Bueno, si esto se trata realmente de Mark Murphy, Brian Gutenkust y Russ Ball, estás haciendo enojar a millones de aficionados de los Packers con toda esta mier*** pasivo-agresiva”.
Dejar que los aficionados interpretaran publicaciones en Instagram fue, en dos palabras, poco cool, pero no sorprendió de un jugador que intenta tener ventaja sobre el equipo para que lo dejen en libertad, dijo Erick Rolfson, nacido en Waukesha, Wisconsin.
“A nadie le gusta la incertidumbre, pero es una gran pieza cuando negocias”, agregó Rolfson. “A los aficionados no les gusta, claro. Estoy seguro de que nos hubiera gustado que (Aaron) dijera, ‘Hey, así es esto’, y poner todas las cartas sobre la mesa, pero desde el punto de vista del negocio, eso no se puede hacer”.
Hace 13 años, Rolfson organizó a los aficionados en contra del plan de seguir adelante sin Favre con la creación de un sitio de internet y con protestas en Green Bay y Milwaukee. El equipo había nombrado a Rodgers como su titular luego de que Favre anunció su retiro en aquella primavera y se rehusó a aceptarlo de vuelta cuando intentó regresar ese verano.
En lugar de eso, los Packers cambiaron a Favre a los New York Jets, equipo que había tenido marca de 4-12 la campaña previa.
“Esa cosa de Packers-Brett Favre me mostró el lado del negocio del futbol americano”, dijo Rolfson. “Desde la perspectiva de Rodgers, él vio lo que le sucedió a Favre y debe haber dicho que de ninguna forma le pasaría a él. Esto parece que se trata de que Aaron pueda tomar sus decisiones sobre su salida en vez de terminar en un equipo menos deseable y tener que jugar sus últimos años allí.
“Si va a ir a algún otro lugar, y uno así lo pensaría porque el equipo reclutó a Jordan Love, Rodgers quiere ir a un lugar donde pueda ser un ganador. Lo entiendo”, agregó.
Al hablar esta semana en Green Bay, Murphy reconoció que los aficionados estaban “divididos” sobre a quién culpar en la disputa y sugirió que se “habían puesto plagas en ambos lados, el de Aaron y el nuestro”.
Aunque las oficinas de la NFL están siempre en la mira de los aficionados, los resentimientos a Rodgers podrían también ser duraderos, aun si los Packers son indiscutiblemente un mejor equipo con Rodgers que sin él.
“Hay muchos aficionados de hueso Colorado de los Packers con los que interactúo y que en relación a Aaron tienen una ctitud como, ‘No dejes que la puerta te golpee cuando salgas’, que es algo que me sorprende”, destacó Cousineau horas antes de la noticia sobre la intención de Rodgers de reportar al campamento. “Lo que (Aaron) ha hecho me ha molestado, pero también soy un aficionado de los Packers que quiere verlos ganar. Tenemos a un desconocido en Jordan Love. Espero que vaya a ser nuestro próximo gran quarterback, pero no lo sabemos.
“Lo que sí sabemos es que Aaron Rodgers es probablemente el pasador más dotado que hemos visto. No estoy listo para probar lo desconocido, pero nos hemos dado cuenta de que podríamos tener una oportunidad más y luego, a seguir adelante. Todo ha sido muy loco”, agregó.
A inicios del presente verano, un distribuidor en Wisconsin comercializó una cerveza local fabricada en Stevens Point, a una hora al oeste de Green Bay. Para atraer a los bares, el distribuidor ofreció un programa que les permitía ponerle nombre a la cerveza. En The Fat Seagull, que está a unas cuadras de Lake Michigan en el centro de Manitowoc, la conversación fue entrenida.
“Simplemente salió de mi boca. Dijimos, ‘Pongámosle de nombre Cry Baby 12 ‘. Lo hicimos como algo de sana diversión, sólo para iniciar conversaciones y terminó por ser algo que polarizó el ambiente”, dijo Scheurell, uno de los copropietarios.
Rachel Graff, también dueña del lugar, tuvo que defender el nombre en Facebook y redirigió algunos comentarios de molestia. Algunos prometieron no volver a poner un pie en el bar, pero “no de gente que haya estado aquí”, dijo Scheurell.
Sin embargo, cuando me senté en el bar la tarde del martes, con mi vaso de Cry Baby 12, cliente tras cliente que pasaba notaba el grifo y reían, tomaban fotos y se iban con la cerveza en sus tarros.
En una televisión detrás de la barra, el Sportcenter de ESPN reportaba en vivo la llegada de Rodgers a la ciudad.
Con la disputa aparentemente concluida, Scheurell considera su próximo paso. Quizá sea tiempo de abandnar el Cry Baby 12 y cambiar el nombre, dijo.
“¿Qué tal el nombre de ‘One Year Wonder’?, cuestionó.
