A dos semanas del inicio de los juegos primaverales de las Grandes Ligas, varias figuras latinas permanecen sin trabajo rumbo a la campaña 2021.
En lo que volverá a ser un torneo atípico por la pandemia, algunas organizaciones se alistan para una temporada de transición, en donde las denominadas 'fincas' tomarán un rol protagónico en aquellos equipos cuyo presupuesto se vio afectado por los estragos que ha dejado el Covid-19.
Nuestros expertos contestan las interrogantes más calientes, desde el futuro del 'Caballo Loco' y expectativa para los Red Sox de Alex Cora, hasta el nuevo pulso entre la Asociación de Peloteros y MLB.
1- Posibles tres destinos para tres latinos de renombre: Edwin Encarnación, Yasiel Puig y Roberto Osuna.
Enrique Rojas: El futuro inmediato de los toleteros Edwin Encarnación y Yasiel Puig y del lanzador relevista Roberto Osuna es sombrío y poco halagador. Es desconocido.
Tanto el cubano Puig como el dominicano Encarnación tenían la esperanza de que el bateador designado fuera aprobado por segundo año seguido en la Liga Nacional, lo que habría ampliado notablemente sus opciones laborales.
Pero eso no ocurrió y a horas de que arranquen los entrenamientos de pretemporada, ninguno de los dos tiene trabajo.
Con la partida de Khris Davis, parecería que los Oakland Athletics podrían firmar a alguien como Encarnación o Puig para insertarlo ocasionalmente en el medio de la alineación contra pitchers zurdos. Puig, un jardinero de 30 años, tiene más que ofrecer para un equipo en estos días. Pero Encarnación, de 38, es quien tiene el mejor historial, dentro y fuera del campo.
En el caso de Osuna, el cerrador mexicano optó por un proceso de rehabilitación largo a someterse a una segunda operación "Tommy John". Hasta que no vuelva a mostrarse ante los clubes, no sabremos con certeza que tanto queda en el brazo del pitcher de 26 años.
Hiram Martínez: Todos tienen mucho que demostrar en momentos de incertidumbre en sus respectivas carreras. Encarnación viene de una temporada bajo par con el bate y con menos oportunidades de brillar en Chicago, acaba de cumplir 38 años y sus opciones se limitan a la Liga Americana como designado. Si puede parecerse en un buen día al bateador que fue durante la pasada década, puede y debe ayudar todavía a cualquier equipo como designado y como emergente. Puig estuvo a punto de jugar con los Atlanta Braves en 2020 cuando el COVID 19 lo detuvo y firmó con la compañía de moda, Luba Sports. Pero Rachel Luba sabe que Puig no es Trevor Bauer, sino un pelotero muy talentoso que necesita recuperar su marca. A su favor, Puig tiene 30 años, por lo que puede ser un riesgo barato para quien lo firme. Osuna necesitaba una operación Tommy John, pero decidió rehabilitar su brazo y evitar un procedimiento invasivo. ¿Podrá lanzar tan efectivamente como cuando fue una estrella en Toronto? Mas importante que eso es: ¿Podrá lanzar sin dolor?
Damián Delgado Averhoff: De buenas intenciones está repleto el camino hacia el infierno. Y estos tres jugadores la tienen feo para volver a la Gran Carpa. Encarnación ha hecho público, a través de su agente Paul Kinzer, que le gustaría jugar par de temporadas más, motivado en gran medida por la cifra de 500 jonrones -tiene 424--, pero hasta ahora ningún equipo ha puesto las cartas sobre la mesa por el dominicano de 38 años. El hecho de que se haya eliminado el bateador designado en la Liga Nacional reduce sus posibilidades a un equipo de la Liga Americana. Tampoco ayuda la línea ofensiva .157 / .250 / .377 que dejó en la temporada acortada de 2020.
Deben ser pocos los que dudan del talento de Puig, de 30 años. Sería una ganga para cualquier equipo que pudiera pagarle poco porque el cubano está obligado a revalorizarse para golpear la agencia libre. La preocupación de los equipos debe estar dirigida al daño que podría causar en el clubhouse con su díscolo comportamiento. Hasta ahora se le ha involucrado con Giants, Royals, Yankees, Tigres y White Sox. Pero al final nada en concreto. Donde mejor encajaría sería en Chicago donde hay un grupo grande de peloteros cubanos, dos de ellos -Jose Abreu y Yoan Moncada-- jugaron con él en el equipo de Cienfuegos en las Series Nacionales y bien podrían convertirse en las riendas que le pongan freno al 'Caballo Loco'.
Comienzan a expandirse rumores de que Roberto Osuna está en pláticas, bastante avanzadas, con Los Angeles Angels. Nada concreto. También se comenta que Dodgers mostró interés por el mexicano de 26 años. Osuna no pudo completar la temporada acortada de 2020 con los Astros, quienes lo pusieron en waivers tras determinarse que necesitaba la cirugía Tommy John. Sin embargo, Osuna renunció a esa posibilidad y ha hecho rehabilitación para evitar ir al quirófano. Hace más sentido "el otro equipo" de Los Angeles porque tendría más oportunidades de mantener el puesto de cerrador, al menos al iniciar la campaña, con la incertidumbre por saber cómo le fue la rehabilitación es poco probable que los Dodgers le den muchas oportunidades en su equipo, repleto de buenos relevistas.
2- ¿Qué pretenden los Red Sox para 2021 y más allá?
LIVE #RedSox Town Hall with Sam Kennedy, Chaim Bloom, and Alex Cora! https://t.co/5Y7rMRO6bZ
— Red Sox (@RedSox) February 4, 2021
Rojas: Desde que terminó la celebración del título de la Serie Mundial del 2018, los Red Sox sacaron de sus libros a Mookie Betts, David Price, Mitch Moreland, Heath Hembree, Brandon Workman, Jackie Bradley Jr. y Andrew Benintendi.
El plan es claro: Abastecer la finca de talento y bajar el costo de la nómina del equipo grande. Hacer ambas cosas reduce notablemente la capacidad de competir en lo inmediato, especialmente en la poderosa División Este de la Liga Americana.
Por supuesto, equipos como el de Boston no pueden aventurarse a una reconstrucción total debido a los acuerdos económicos con sus patrocinadores y la televisión y al compromiso moral con su gran legión de aficionados.
Digamos entonces que Boston está en medio de una "reorientación filosófica", que básicamente es lo mismo que una reconstrucción, pero que suena menos dramático.
Martínez: Boston se encamina hacia una renovación en 2021 y más allá. El propio presidente del equipo, Sam Kennedy, lo ha dicho en reiteradas ocasiones y sus acciones desde principios del año pasado lo han demostrado. Pero con un núcleo encabezado ahora por el campo corto Xander Bogaerts, firmado a largo plazo, con jóvenes talentos como Rafael Devers, Christian Vázquez y Alex Verdugo, quien llegó de Los Angeles en el cambio de Mookie Betts y David Price en enero de 2020, la firma de veteranos eficientes con anillos de campeón como Marwin González y Kike Hernández, más el regreso de Alex Cora a la dirección y el de Eduardo Rodriguez a la rotación, no se puede descartar que vayan a competir en la poderosa División Este de la Liga Americana. Tampoco se puede descartar, que JD Martínez regrese a sus números de 2018 y 2019 después de una olvidable temporada corta. Es decir, van camino a una renovación, pero el futuro ya llegó.
Delgado Averhoff: Después de deshacerse de su columna vertebral, y con el regreso de Alex Cora al puesto de timonel del equipo, Boston apuesta por bajar la nómina y darle mayor protagonismo a prospectos jóvenes como Bobby Dalbec y Tanner Houck, entre otros. De todos modos, ellos no tendrán mucho margen de error porque una franquicia como la de Boston está acostumbrada -y prácticamente obligada- a competir por los máximos honores, cualquier otro resultado en Boston es conceptualizado como fracaso.
3- Tras el acuerdo que permite que se juegue la temporada 2021, ¿cómo quedan las relaciones entre MLB y el Sindicato de cara a la nueva negociación colectiva que se realizará luego de la temporada 2021?
Rojas: Las relaciones entre MLB y la Asociación de Peloteros (Mlbpa) están quebradas y no tiene nada que ver con las negociaciones especiales que realizaron las partes para poder planear las últimas dos temporadas, en medio de una pandemia.
Básicamente, por la mayor parte del actual acuerdo laboral (2016-2021), los dueños usaron la estrategia de ignorar a los jugadores agentes libres por casi todo el invierno, provocando un tipo de ansiedad e incertidumbre, que se tradujo en reducción salarial.
Los números al respecto no mienten.
Hace dos semanas, la Mlbpa informó que el salario promedio de las ligas mayores en el 2020 bajó por tercer año consecutivo, algo que no había sucedido desde que se comenzó a llevar esa estadística en 1967.
Las únicas otras veces que el salario promedio bajó de un año a otro fue en 1987, cuando los equipos fueron declarados culpables de confabulación contra los agentes libres; en 1995, tras el fin de una huelga de siete meses y medio, y en el 2004.
Muy probablemente ese tema será el centro de las negociaciones del nuevo acuerdo colectivo las próximas navidades. Un proceso, que muchos temen, podría desembocar en el primer paro laboral del béisbol en más de 25 años.
Martínez: Desde la huelga de 1994-95, que vilmente puso fin a las aspiraciones de los Montreal Expos de ganar una Serie Mundial, mantengo un pesimismo permanente en torno a las negociaciones entre MLB y la Asociación de Jugadores. Dicho esto, no confío en que haya un desenlace agradable en la próxima negociación colectiva y no descarto un paro laboral o un cierre forzoso. Cualquier cosa mejor a partir de ahí sería una verdadera sorpresa para mí.
Delgado Averhoff: Después del 'tira y encoje' entre propietarios y el sindicato previo a la temporada de 2020, al final el comisionado Rob Manfred tuvo que intervenir, esa mala vibra no desaparecerá y póngale el cuño que hará acto de presencia nuevamente cuando ambas partes vayan a la mesa de negociación.
Tampoco ayuda que, además del descenso del salario promedio, la cantidad promedio ($11.4 millones) de los acuerdos esta temporada baja --hasta el 9 de febrero-- está en camino de ser el promedio más bajo desde 2010 ($9.6 millones), y que esta clase de agentes libres haya firmado solo 22 acuerdos multianuales y, de acuerdo a Buster Olney, "es probable que veamos el menor número de acuerdos multianuales este invierno que en cualquier invierno desde que hubo 17 en 1994, la temporada baja antes de la huelga de jugadores". Y, por último, el hecho de que 25 de los 30 equipos verán reducciones de nómina por juego a partir de 2020, con los Rangers ($66 millones), Yankees ($60 millones), Cubs ($48.6 millones), Rockies ($47.5 millones) e Indians ($47 millones) liderando el camino.
Con este panorama, el sindicato tendrá que ponerse en tres y dos para buscar el mejor acuerdo posible que no deje a los jugadores (sobre todo, los de la media hacia abajo) en tan precaria situación.
