¿Qué sigue para Dak Prescott y los Dallas Cowboys? Directivos de la NFL predicen el futuro del quarterback

La lesión que puso fin a la temporada de Dak Prescott sacudió al mundo de la NFL.

La imagen de un claramente conmovido Prescott cuando dejaba el campo del AT&T Stadium en camilla resonó en cientos de jugadores que mostraron en redes sociales su apoyo y respeto por el quarterback de los Dallas Cowboys.

Cuando un quarterback dentro de los 10 mejores de la liga y que es el pasador de la franquicia más popular llora por la brutalidad de este deporte luego de jugar cinco partidos con la etiqueta de jugador franquicia, el efecto es masivo.

Una fractura compuesta y dislocación del tobillo deja a Prescott con un largo proceso de rehabilitación frente a él y a Dallas sin su incuestionable líder.

El jugador con 42 victorias desde 2016, tercero entre quarterbacks de la NFL, parecía estar listo para lanzar para 400 yardas cada semana en 2020.

La buena noticia es que Prescott permanece, en palabras de Stephen Jones, vicepresidente ejecutivo de los Cowboys, como “nuestro futuro”, luego de que la cirugía a la que se sometió el pasador fue calificada como exitosa.

Sin embargo, los próximos seis meses ofrecerán respuestas sobre el estado de la franquicia, el lugar de Prescott en ella y sobre un ex quarterback Pro Bowl que llegó de Cincinnati para relanzar su carrera.

Tras hablar con personal de la liga, aquí hay consecuencias por la lesión de Dak desde varios ángulos.

Cómo aprecia la liga la lesión de Dak

Los directivos no están muy preocupados por el regreso de Prescott como un jugador de impacto. Esto no parece ser una situación como la que enfrentaron Alex Smith o Teddy Bridgewater en la que Prescott pudiera perder varios años y hay precedentes de jugadores que volvieron de una fractura compuesta.

En 2011, por ejemplo, el ex liniero defensivo Connor Barwin registró 11.5 capturas un año después de sufrir una lesión similar en el tobillo derecho.

Sin embargo, esos mismos directivos expresaron algunas potenciales preocupaciones: si la dislocación causa problemas de circulación post operatorias y el impacto de que la lesión ocurriera en el pie de apoyo (derecho).

“Uno hubiera preferido que fuera en el otro pie. Podría tomarle algo de tiempo (a Dak) redescubrir la fuerza de apoyo y la explosión en sus pases”, dijo un directivo de la NFL.

No es possible determiner ahora si esos serán problemas a largo plazo, pero, al menos, son ejemplos de lo que podría complicar el regreso de Prescott. Principalmente, los coaches están tristes por ver a un buen quarterback sufrir una lesión así en su mejor momento.

Un equipo de Dallas golpeado por las lesiones miraba a Prescott para lograr estabilidad. Los Cowboys tienen a 10 jugadores en la lista de reservas lesionados, incluidos dos tackles de alto nivel (Tyron Smith y La’el Collins), su linebacker más versátil (Leighton Vander Esch) y un ala cerrada en ascenso (Blake Jarwin).

Varios coaches dijeron que Prescott parecía reforzar su lugar entre los mejores quarterbacks de la liga. También señalaron su durabilidad tras no perder un juego desde que llegó a la liga en 2016.

Los 69 juegos consecutivos de Prescott como titular son, por mucho, la racha más larga para un quarterback reclutado en la cuarta ronda del draft o más tarde en su carrera, muy por delante de Mike Pagel (20) y Kyle Orton (14), de acuerdo a Elias Sports Bureau.

“(Dak) estaba en un punto en el que tenía control total de esa ofensiva”, dijo un coordinador familiarizado con el plan de juego ofensivo de los Cowboys. “Los pone en las jugadas correctas y tiene buena química con el coordinador ofensivo Kellen Moore. Tomará lo que le dé la defensiva. Quizá no pertenezca al grupo elite, pero está cerca”.

Otro coordinador también destacó, por separado, cualidades de Prescott.

“(Dak tiene) cualidades obvias de liderazgo e intagibles, es extremadamente físico para la posición, no se le da el crédito que merece por cuidar el balón y puede crear (jugadas positivas) y no tiene temor por el momento”, señaló.

Contrario a lo anterior, un directivo dijo que aún no ha visto mejoría en la habilidad de Prescott para procesar rápidamente las tendencias previas y posteriores a las jugadas o para lanzar con toque de nivel de elite.

Hay rumores en algunos círculos de entrenadores de que el trabajo en el próximo receso de temporada podría hacerse virtualmente por el COVID-19, lo cual podría ayudar a Prescott. Si el quarterback necesita al menos seis meses para recuperarse, puede hacerlo sin la atención de las OTAs (Actividades Organizadas por Equipo).

El futuro de Dak con los Cowboys

Antes de analizar el panorama del estatus contractual de Prescott con Dallas, echemos un vistazo al contexto.

El receso de temporada pasado, los Cowboys armaron un acuerdo que las fuentes indicaron habría garantizado más de $100 millones para Prescott, con un pago promedio anual similar al de los quarterbacks mejor pagados en ese momento. Aunque la cifra exacta no se conoce, una fuente con conocimiento de la situación dijo que el acuerdo no estaba lejos de los $35 millones por año de Russell Wilson.

Hubo problemas con la estructura general de ese acuerdo. Los Cowboys no hacen acuerdos de menos de cinco años con los mejores veteranos, lo cual, en ocasiones, puede llevar a contratos cargados en los últimos años, así que, una vez que Prescott decidió que no tomaría la oferta, los Cowboys no se sintieron cómodos con un precio más alto y en lugar de eso, optaron por resolver la negociación con un pacto por un año con planes de actuar de buena fe en 2021.

No se equivoquen: este es una acuerdo que algunas personas en círculos de la NFL creyeron que Prescott debió tomar. Consideran a Prescott muy bueno, pero dentro del grupo de los mejores 10 quarterbacks de la liga que no llegará a las alturas del mercado de Patrick Mahomes y Deshaun Watson.

Sin embargo, Prescott y su agente Todd France hicieron un swing grande y por una buena razón: dos etiquetas como jugador franquicia hubieran pagado cerca de los $70 millones por dos temporadas y ofrecido una ventaja sin precedentes a un quarterback joven.

Prescott apostó a sí mismo con el gran pago por un año. Con el anticipado fin de esa apuesta al menos por 11 juegos, aquí está la creencia general entre los directivos de la NFL:

  • Los Cowboys deben estar menos inclinados pagar una segunda etiqueta de jugador franquicia de $37.68 millones en 2121 si la situación se reduce a eso. La actual etiqueta de Prescott de $31.4 millones representa la mayor cifra en cualquier tope salarial en 2020, aunque sería la tercera para el próximo año, detrás de los $40.9 millones de Mat Ryan y los $41.25 millones de Ben Roethlisberger. Es un gran éxito para un pacto por un año.

  • Los Cowboys podría intentar agresivamente recontratar a Prescott con un acuerdo a largo plazo tras la actual temporada para adelantarse a la situación.

  • Prescott cometería un gran error al aceptar un acuerdo cargado de incentivos como resultado de su lesión, al conocer que su valor aún es muy alto, pese a su lesión.

“La lesión no ayuda, pero aún creo que podrá conseguir un contrato entre los cinco mejores para un quarterback cuando todo esté dicho”, dijo un directivo.

Eso significa que $33 millones por año son el piso de la negociación y no es una mala apuesta al final, especialmente con la gran póliza de seguro por pérdida de valor de Prescott en caso de que el dinero sea menos.

No todos ven aún un camino libre a esa cifra. Un prominente agente de la NFL dijo que no está seguro si los Cowboys presentarían la misma oferta del pasado receso de temporada, al menos inicialmente, mientras intentan aplicar cualquier ventaja que pudieran tener.

Dak como agente libre en 2021

Explorar las opciones de Prescott como un verdadero agente libre es claro, pero también un asunto complicado por sus lazos con Dallas.

Prescott sería probablemente el principal quarterback disponible en un mercado que incluye al inmóvil Philip Rivers, a un Mitchell Trubisky que ahora está en la banca y la barba de Ryan Fitzpatrick. La única razón para decir “probablemente” es porque Cam Newton continuara con su resurgimiento con los New England Patriots, recupere su magia como Jugador Más Valioso y se vuelva a posicionar como un jugador que merezca una paga grande en marzo. De cualquier forma, incluso entonces, Prescott en su mejor momento estaría en la cima de esa lista y tendría opciones atractivas.

Un directivo de la NFC pone como prioridad dos opciones: los Indianapolis Colts y Chicago Bears.

Los Colts están construidos para ganar ahora con una sólida línea ofensiva y una buena defensiva. Rivers, quien firmó un contrato por un año y $25 millones en marzo con Indianapolis, tiene cinco intercepciones en sus primeros cinco juegos con los Colts y suma 25 en los últimos 21 juegos. Su falta de movilidad podría ser un problema en una temporada de 16 juegos.

Rivers y el suplente Jacoby Brissett (quien cuenta con $21.375 millones en el tope salarial) salen de los libros de contabilidad de los Colts en 2021 y dejarán libre cerca de $50 millones en el tope salarial.

“(Dak) podría ser aún mejor en una ofensiva en la que no deba lanzar 58 veces en un juego”, dijo un directivo de la NFC, al referirse al número de envíos que hizo Prescott en la derrota de la Semana 4 ante Cleveland y en la que Dallas perdía por 27 puntos en el tercer cuarto. “(Dak) realmente podría florecer allí (Indianapolis) con el balance que tienen”.

El directivo también habló sobre la opción en Chicago.

“(El coach Matt) Nagy está implementando más opciones de carrera-pase que ayudarían a Prescott”, dijo el directivo.

Con el impacto de los $6.66 millones de Foles en el tope salarial como buen valor como titular de enlace, mientras Prescott se recupera o como suplente. Claro, Foles podría establecerse como el titular a largo plazo de Chicago con su desempeño en la actual temporada, pero eso aún no se determina.

Otros varios equipos buscarán quarterbacks, pero los New York Jets, Jacksonville Jaguars y otros en el fondo de las posiciones pueden buscar pasadores en el draft.

Un directivo de la NFC dijo por separado que Prescott es aún la mejor opción para Dallas, porque los Cowboys lo conocen muy bien.

“(Dak) es el rostro de esa franquicia y puede seguir siéndolo. No es que tengan un plan de cinco años en la posición de quarterback sin él. Dak es el plan”, reiteró el directivo.

El efecto Andy Dalton

Rara vez un equipo tiene a un quarterback seleccionado tres veces al Pro Bowl listo para suplir a un pasador titular lesionado.

La contratación de Andy Dalton en mayo fue importante, porque Dallas no había tenido a un suplente establecido en gran parte de la última década. Dalton es el quarterback suplente más reconocido desde Brad Johnson en 2007 y 2008 (sin contar a Tony Romo, quien fue a la banca por lesión).

La presencia de Prescott y la complicada negociación contractual hicieron la firma de Dalton curiosa, pero los Cowboys vieron valor de $3 millones para un jugador que algunos consideraron más codiciado que Newton en ese momento.

Dalton completó nueve de 11 pases para 111 yardas en la victoria por 37-34 sobre los New York Giants, incluido un envío de 38 yardas a Michael Gallup en la banda que preparó el gol de campo del triunfo de 38 yardas de Greg Zuerlein cuando el reloj expiró.

“Dalton no malo, especialmente en una ofensiva que es mejor que cualquier otra en la que ha jugado. (El domingo) jugó con confianza”, dijo un directivo de la NFC.

Dalton no tiene la habilidad de Prescott de salir de la bolsa para hacer una jugada, no es su fortaleza, así que los Cowboys quizá deban acentuar las decisiones rápidas en el juego aéreo.

La ausencia de Prescott le ofrece a los Cowboys la oportunidad de reiniciar la ofensiva detrás de Ezekiel Elliott, quien emergió el año pasado con un impacto mayor tras una disputa contractual.

Los Cowboys recibirían con agrado jugadas explosivas de Eliott, quien no tiene una carrera mayor de 35 yardas desde el 30 de septiembre de 2018 ante los Detroit Lions.

“Dalton manejará esa ofensiva, Con una línea ofensiva golpeada, deberían apoyarse mucho en Zeke y en su juego aéreo con engaños de carrera”, destacó un directivo de la NFC.

Dalton tiene tres razones para hacer que esto funcione: ser parte de otro equipo de Playoffs, robustecer su currículum para un puesto como titular en otro equipo y ganar millones en 2020.

El contrato de Dalton tiene $3 millones en salario base y dinero por el bono por firmar, pero incluye hasta $4 millones en incentivos. Si guía a los Cowboys a Playoffs, obtiene $1 millón. Dalton ya ha ganado $86 millones en su carrera, así que podemos asegurar que en esta situación, tiene como prioridad ganar por encima de consideraciones económicas y Dalton cuenta con uno de los mejores cuerpos de receptores para hacer que eso suceda. Un coordinador en Dallas dijo que, esencialmente, Dalton tiene a tres receptores número uno, Amari Cooper, Gallup y CeeDee Lamb. Ningún otro equipo puede presumir algo así.

Las mejores noticias para Dallas

En un día oscuro para la franquicia, el optimismo está a una búsqueda en Google de distancia.

Las posiciones en la NFC Este sugieren que seis o siete victorias quizá sean suficientes para ganar la división. Con marca de 2-3, Dallas tiene ventaja sobre los Philadelphia Eagles, que tienen récord de 1-3-1.

Algunos evaluadores no ven a un equipo de .500 o más arriba en ese grupo. Aún así, Dallas tiene 48.4 por ciento de probabilidades de llegar a Playoffs, de acuerdo a las proyecciones de ESPN para toda la liga, en comparación al 34.3 por ciento de probabilidades de los Eagles. Esas mismas proyecciones le dan a Dallas una probabilidad de 47.6 por ciento de ganar la división.

“New York y Washington no estarán cerca y Philadelphia no tiene a los jugadores explosivos para hacer que esa ofensiva funcione. Su juego terrestre no es grandioso y no hay receptores que den miedo. Al menos, Dallas tiene eso”, destacó un directivo de la NFC.