La temporada 2024 apunta a un final frenético: ¿qué clubes son verdaderas potencias?, ¿cuáles pretenden serlo?, ¿qué puede pasar?, demos un vistazo
La temporada 2024 de la MLB ha tenido un vaivén un tanto extraño. El 15 de junio, cuando se habían disputado aproximadamente 70 juegos, cuatro equipos tenían un ritmo de 105 victorias: los New York Yankees, los Baltimore Orioles, los Cleveland Guardians y los Philadelphia Phillies, mientras que Los Ángeles Dodgers tenían un ritmo de poco menos de 100 victorias. Eso ha sido algo habitual en los últimos años; en cada temporada completa desde 2017, al menos tres equipos han ganado 100 juegos.
Sin embargo, desde mediados de junio, los récords de esos cinco equipos han bajado considerablemente, y solo uno tiene record por encima de .500:
Dodgers: 26-20
Orioles: 24-25
Guardians: 25-25
Phillies: 22-26
Yankees: 20-26
Los cinco clubes siguen en una buena posición para los playoffs, pero ninguno está en camino de alcanzar las 100 victorias. La última temporada sin un equipo que haya logrado 100 victorias fue la de 2015. Y los cuatro mejores equipos desde el 15 de junio han sido los Arizona Diamondbacks, San Diego Padres, Houston Astros y New York Mets.
Todo apunta a un final frenético: ¿quiénes son las verdaderas potencias?, ¿quiénes son los que pretenden serlo?, ¿qué equipos están tratando de colarse en los playoffs donde todo puede pasar?
Vamos a revisar algunas de las historias clave que debemos tener en cuenta durante el resto de la temporada.
Las batallas divisionales se han cerrado
Algunas de ellas, al menos. La división Este de la Liga Americana ha sido una batalla toda la temporada entre los Orioles y los Yankees, y parece que se decidirá en el último fin de semana. Los Brewers han mantenido el liderato de la División Central de la Liga Nacional desde el 9 de mayo y han ampliado lo que era una ventaja de 3.5 juegos, el 13 de julio, a una ventaja de 7.5 juegos sobre los Cardinals. Los Phillies han tenido una ventaja de hasta 10 juegos sobre los Braves y 17.5 sobre los Mets, pero esos márgenes ahora están en 7.5 sobre los Bravos y ocho sobre los Mets. Los Phillies todavía están cómodos, pero el margen es lo suficientemente estrecho como para que necesiten encontrar algo de ese impulso de principios de temporada.
Pero, observen lo que ha sucedido en las otras tres divisiones:
División Central de la Liga Americana
La mayor ventaja de los Guardians: nueve juegos el 25 de junio.
Ahora: 3.5 sobre, cuatro sobre los Royals.
Los Guardians rompieron una racha de siete derrotas el sábado con una victoria crucial por 2-1 sobre Minnesota y siguieron con otra victoria el domingo. El bullpen se ha mantenido en plan estelar, pero el pitcheo abridor ha sido inconsistente y particularmente malo durante la semana pasada hasta el gran esfuerzo de Gavin Williams para vencer a Minnesota. Los Guardians han dependido mucho durante toda la temporada de bateo oportuno, pero eso previsiblemente ha decaído un poco últimamente. El bullpen tendrá que llevarlos. Los Mellizos anotan carreras y tienen a uno de los abridores más encendidos del juego en Bailey Ober, quien tiene una efectividad de 1.76 en sus últimas nueve aperturas (aunque acaban de perder a Joe Ryan quizás por el resto de la temporada). Los Royals han hecho que sea una emocionante carrera de tres equipos y necesitarán que el bullpen mejore. (Lucas Erceg, adquirido en la fecha límite de cambios, ha lucido fuerte con seis entradas sin permitir carreras desde que se unió a Kansas City).
División Oeste de la Liga Americana
La mayor ventaja de los Mariners: 10 juegos sobre los Astros y los Rangers el 18 de junio.
Ahora: empatados con los Astros en la cima de la división.
Los campeones defensores Rangers habían logrado 2.5 juegos el 25 de julio, pero han tenido un récord de 4-11 desde entonces y ahora se ubican a 7.5 juegos del primer lugar; no es imposible de superar, pero parece que se están desvaneciendo, lo que hace que ésta sea una carrera de dos equipos. El toque mágico del manager de Texas Bruce Bochy parece funcionar mejor en octubre que en la temporada regular.
Esta carrera divisional podría definirse entre el equipo que recupere el máximo de sus jugadores clave lesionados en la actualidad: Julio Rodriguez y J.P. Crawford para los Marineros y Kyle Tucker y Justin Verlander para los Astros. J-Rod había estado fuera por un esguince de tobillo, pero fue activado de la lista de lesionados antes del juego del domingo por la noche de los Mariners contra los Mets, mientras que Crawford estará fuera hasta septiembre por una fractura en un dedo. Tucker ha estado fuera desde el 3 de junio por un hematoma en un hueso y los Astros todavía no han dado ninguna fecha para su regreso. Verlander hizo su primera apertura de rehabilitación el sábado con el objetivo de volver a la rotación antes de fin de mes.
División Oeste de la Liga Nacional
La mayor ventaja de los Dodgers: nueve juegos el 20 de junio (y 8.5 tan recientemente como el 23 de julio).
Ahora: 3.5 sobre los Diamondbacks y los Padres.
Desde que obtuvieron esa ventaja segura hace un par de semanas, los Dodgers tienen marca de 8-8, los Padres de 13-3 y los Diamondbacks de 14-3. No ha sido tanto un colapso de los Dodgers -aunque ésa será la narrativa si la desperdician- sino más bien San Diego y Arizona aumetaron la temperatura. Ambos equipos han sido extremadamente impresionantes durante esas rachas, con los Padres con un diferencial de carreras de más -43 y los Diamondbacks con más -48 (ambos promedian alrededor de siete carreras por juego en ese lapso).
Los Dodgers recuperan a Mookie Betts esta semana y anunciaron que volverá al jardín derecho, mientras que Miguel Rojas seguirá siendo el titular en el campocorto. Eso tiene sentido: Jason Heyward ha tenido problemas últimamente, y mientras Betts se ha mantenido firme en el campocorto, Rojas es el mejor defensor y ha bateado lo suficientemente bien como para mantenerlo en la alineación. Aún así, veremos si los Dodgers, que soportan toda la presión de su poder estelar y una mega nómina pueden recuperar el impulso. Les quedan cuatro juegos contra Arizona y tres contra San Diego, mientras que los Diamondbacks y los Padres tienen tres juegos entre sí (la serie final de la temporada).
¿Se perderán los Atlanta Braves los playoffs?
Los Braves han ganado seis títulos consecutivos de la División Este de la Liga Nacional y la última vez que no llegaron a los playoffs fue en 2017, pero esa racha está en peligro. Una reciente seguidilla de seis derrotas, incluidas dos consecutivas por blanqueada (una de las cuales fue ante los Marlins) y una derrota por 16-7 ante los Brewers, redujeron considerablemente lo que era una sólida ventaja sobre los equipos Comodín de la Liga Nacional durante la mayor parte de la temporada. Atlanta ahora tiene una pequeña ventaja de medio juego sobre los Mets por el tercer puesto de Comodín en la apretada carrera.
Al final, las lesiones que terminaron la temporada de Spencer Strider y Ronald Acuna Jr. han sido el golpe más grande, junto con las continuas dificultades de la ofensiva. Desde que Acuña se lesionó el 27 de mayo, los jardineros derechos de los Braves han bateado solo .225/.269/.394 (aunque la adquisición en la fecha límite de Jorge Soler ha ayudado un poco). La pérdida de Strider ha sido menos aguda, ya que la rotación y el bullpen se han mantenido fuertes (al menos hasta desperdiciar una ventaja de 8-2 en la octava entrada en la derrota del domingo por 9-8 ante los Rockies).
Por supuesto, todo lo que tienen que hacer es entrar. El equipo campeón de la Serie Mundial de 2021 de los Braves tuvo el peor porcentaje de victorias entre los equipos campeones de división ese año. Los Rangers en 2023 y los Nationals en 2019 fueron ganadores recientes de la Serie Mundial que salieron de la serie de comodines, mientras que los Phillies (2022) y los Diamondbacks (2023) llegaron al Clásico de Otoño a pesar de temporadas de menos de 90 victorias. Si Ozzie Albies y Michael Harris II están saludables para octubre, si Matt Olson y Austin Riley están listos, si el bullpen repite su racha de 2021, éste sigue siendo un equipo que podría ganarlo todo.
Seis jugadores clave a tener en cuenta en la recta final
1. Tyler Glasnow, Los Angeles Dodgers
Los Dodgers le dieron a Glasnow un descanso de 18 días cerca del receso del Juego de las Estrellas, pero ya superó su récord personal de entradas lanzadas. Como ahora están en esa reñida carrera en la División Oeste de la Liga Nacional, no pueden darse el lujo de perder el ritmo en la recta final. También ha sido un poco más fácil de batear últimamente, dejando una efectividad de 6.00 en sus últimas cinco aperturas, y si queremos remontarnos más atrás, una efectividad de 4.37 en sus últimas 12 salidas. Eso no suena como un tipo que se alinee como abridor número uno para la postemporada, y los Dodgers necesitan que Glasnow sea ese tipo.
2. Jackson Chourio, Milwaukee Brewers
El novato de 20 años, quien firmó un contrato de ocho años por 82 millones de dólares en la temporada baja antes de haber jugado un partido de Grandes Ligas, lució superado en los primeros dos meses, bateando .206 en abril (con 34 ponches en 27 partidos) y .215 en mayo. Pero los Brewers se quedaron con el joven, tal vez entendiendo que había mejorado a lo largo de la temporada al saltar niveles en las Menores. Bateó .315 en junio y ha estado en racha desde el receso del Juego de las Estrellas con un promedio de .358 y cinco jonrones en 19 juegos. En sus primeros 50 compromisos, tuvo una tasa de ponches del 47 por ciento; en los siguientes 50, fue del 16.5 por ciento. Ha sido una clave enorme para una ofensiva de Milwaukee que sigue anotando carreras incluso sin el lesionado Christian Yelich.
3. Jackson Holliday, Baltimore Orioles
Hablamos de quien se ha superado. Todos recordamos lo mal que le fue en abril durante sus primeros 10 juegos: .059 (2 de 34, 18 ponches). Enviado de vuelta a la Triple-A, Norfolk, mostró una propensión a embasarse (.431 OBP), aunque todavía se estaba ponchando bastante (77 ponches en 73 juegos). Sin embargo, fue llamado de nuevo a las Mayores el 31 de julio y ha sido dominante, bateando .250 con cinco jonrones y 12 carreras impulsadas en 11 juegos, con su tasa de ponches en un aceptable 27.3 por ciento. Los Orioles han tenido problemas para ser un equipo de .500 desde mediados de junio, pero un Holliday en racha podría ayudar a convertir una muy buena ofensiva en una excelente.
4. Jackson Merrill, San Diego Padres
Es un buen año para ser un novato llamado Jackson. Merrill continuó con su excelente temporada, que incluyó un viaje al Juego de Estrellas, con un jonrón que empató el partido del sábado en la octava entrada, un día después de conectar un jonrón que igualó el juego en la novena. Los Padres ganaron ambos compromisos en entradas extra para extender su racha de victorias a siete juegos (antes de perder uno ante los Marlins el domingo). Un par de días antes de eso, se fue de 5-4 con dos jonrones en otra victoria en entradas extra. Merrill tiene cinco jonrones que empatan el juego o dan la ventaja en la octava entrada o más tarde, empatado con Mel Ott por la segunda mayor cantidad en una temporada por un jugador de 21 años o menos (Frank Robinson tuvo seis en 1956). Sus números en la segunda mitad: .347/.376/.693, cinco jonrones y 18 carreras impulsadas en 20 juegos.
5. Blake Snell, San Francisco Giants
Los Giants están al acecho en la carrera por el Comodín, y con Snell saludable y en forma, tienen la oportunidad de entrar, y nadie querría enfrentar a los Giants y a un Snell en racha en una serie de tres juegos como lo está haciendo ahora. Su primera mitad fue un desastre: firmó tarde, recibió una paliza en el montículo y luego fue a la lista de lesionados. Sin embargo, desde que regresó el 9 de julio, ha permitido sólo cinco carreras en 39 entradas mientras mantiene a los bateadores en un promedio de .093. Esto no es nada nuevo para él, ya que ha tenido rachas dominantes en la segunda mitad de temporada varias veces en su carrera (incluyendo el año pasado cuando ganó el premio Cy Young).
6. Gerrit Cole, New York Yankees
¿Qué le queda a Cole en el tanque? Después de permitir tres jonrones el 24 de julio, pasó 10 días entre aperturas, saltándose un turno debido a "fatiga general". Cole permitió dos carreras en 5.2 entradas el 4 de agosto contra los Toronto Blue Jays y luego una carrera en 5.1 entradas contra los Rangers el sábado, una apertura que incluyó 10 ponches, la mayor cantidad de la temporada, y una velocidad máxima de lanzamientos de 99.1 mph, la mayor cantidad de la temporada. El manager Aaron Boone se mantuvo cuidadoso con el conteo de lanzamientos de Cole, sacándolo del juego después de 91 pitcheos, pero fue lo mejor que ha lucido en toda la temporada. Los Yankees no agregaron un abridor en la fecha límite, pero con Nestor Cortes (9.26 ERA en sus últimas cinco aperturas) y Marcus Stroman (6.32 ERA desde principios de junio) ambos en problemas, los Yankees necesitan que Cole no solo lance bien, sino que lleve lejos algunas entradas para ayudar a aliviar algo de la pesada carga de trabajo que ha tenido que soportar el bullpen.
La carrera por el MVP de la Liga Nacional está más reñida de lo que se piensa ¿Cuándo lanzará de nuevo Shohei Ohtani?
No le den todavía el premio al MVP a Shohei Ohtani. Ha sido el líder de la carrera por el MVP de la Liga Nacional durante toda la temporada (especialmente después de que Betts se fracturó la mano izquierda), pero como señaló mi colega Brad Doolittle en su reciente Awards Watch, Ketel Marte ha convertido ésta en una carrera legítima entre dos contendientes. Marte ha impulsado el resurgimiento de los Diamondbacks en los últimos tiempos, elevando su OPS de .792, a finales de mayo, a .932 actualmente. Bateó .341 en junio, .357 en julio y conectó su sexto jonrón de agosto el sábado contra los Phillies, lo que le dio 30 en la temporada, sólo cinco detrás de los 35 de Ohtani. Marte abandonó el juego del sábado con una lesión en el tobillo, pero no parece nada grave. Incluso ha superado a Ohtani en la tabla de clasificación de WAR de Baseball-Reference:
Marte: 6.1
Ohtani: 5.8
Ohtani tiene la ventaja en FanGraphs (5.6 a 5.4), pero esta carrera está lejos de decidirse. Marte no va a lograr un 40/40 como Ohtani tiene la oportunidad de hacerlo, pero Ohtani no juega una posición clave en el campo como Marte (que ha tenido una excelente temporada defensiva en la segunda base) y un Bateador Designado a tiempo completo nunca ha ganado el premio al Jugador Más Valioso. La narrativa todavía parece estar del lado de Ohtani (después de todo, es Ohtani), pero los votantes prestarán mucha atención a esos números de WAR. Marte también ha bateado mejor en situaciones de alto apalancamiento que Ohtani, lo que debería contar para algo. Los récords del equipo no importan tanto como antes en la votación al Jugador Más Valioso, pero podría llegar a la carrera por la División Oeste de la Liga Nacional, especialmente, si alguno de los jugadores ofrece un par de juegos memorables en septiembre.
(Dejaremos de lado a Aaron Judge y la histórica carrera por el MVP de la Liga Americana, ya que eso se trató a detalle en el Awards Watch de la semana pasada).
¿Conseguirá el campeón de bateo de la Liga Nacional batear .300?
En 1968, Carl Yastrzemski lideró la Liga Americana con un promedio de .301, lo suficientemente bueno en ese año como para liderar la liga. Nadie más estaba ni cerca de .300, e incluso Yaz tuvo que hacer un pequeño esfuerzo final para llegar allí, ya que el 8 de septiembre estaba en .289 antes de batear .377 en sus últimos 18 juegos.
Sigue siendo el promedio más bajo para ganar un título de bateo, pero existe la posibilidad de que veamos a nuestro primer campeón de bateo por debajo de .300 y una probabilidad muy alta de que tengamos el promedio más bajo de la historia para un campeón de la Liga Nacional (actualmente el promedio de .313 fue de Tony Gwynn en 1988).
Estos son los líderes actuales:
Luis Arráez: .306
Marcell Ozuna: .301
Ketel Marte: .299
Shohei Ohtani: .298
Jurickson Profar: .297
Alec Bohm: .297
Trea Turner también tiene un promedio de .301 y está a unos juegos de clasificarse en la tabla de posiciones, así que considérenlo también en la ecuación. Es un grupo lo suficientemente grande como para que uno de ellos termine por encima de .300, pero veremos si alguno se pone en buena forma para superar la marca de Gwynn.
¿Algún pitcher ganará 20 juegos?
Aunque los abridores están haciendo menos aperturas y lanzando menos entradas, generalmente logramos ver al menos un lanzador alcanzar el viejo estándar de 20 victorias. Ése fue el caso en cada una de las últimas tres temporadas cuando Strider (2023), Kyle Wright (2022) y Julio Urías (2021) lo lograron. La última temporada completa sin un ganador de 20 juegos fue 2017, cuando cuatro lanzadores empataron con 18. Antes de eso, hay que remontarse a 2009, cuando cuatro empataron con 19.
Esta temporada no se ve bien: Seth Lugo, Carlos Rodon, Grayson Rodríguez, Tarik Skubal y Chris Sale están empatados con 13 victorias (y Rodríguez está actualmente fuera por una distensión en el hombro). Lugo tenía marca de 9-1 hasta finales de mayo, pero ha lanzado un par de malas actuaciones últimamente y tiene marca de 3-4 con efectividad de 3.80 en sus 10 aperturas recientes. Skubal y Sale no siempre reciben suficiente apoyo ofensivo. Rodon ha ganado cuatro aperturas seguidas, reforzado por una ofensiva de los Yankees que anotó al menos ocho carreras en cada juego. Veremos si alguien puede llegar a 18, el total más bajo de la MLB en una temporada completa.
¿Habrá más juegos sin hit ni carrera?
Mientras los juegos completos continúan su constante declive hacia el olvido, también se ha especulado sobre la inminente desaparición del juego completo sin hits. Sin embargo, cada año tenemos suficientes de ellos como para que el juego sin hits de un solo lanzador siga vivo y coleando. En 2024, tuvimos a Ronel Blanco de los Astros el 1 de abril, Dylan Cease de los Padres el 25 de julio y luego a Snell el 2 de agosto. Framber Valdez se perdió una segunda temporada consecutiva con un juego sin hits cuando permitió un jonrón con dos outs en la novena entrada a Corey Seager la semana pasada.
Puede que no lleguemos a los siete juegos sin hits no combinados que tuvimos en 2021, pero vaticinaré al menos uno más. Un nombre al que hay que prestar atención: Hunter Greene de Cincinnati, quien también ha subido silenciosamente a la vanguardia de la carrera por el Cy Young con una efectividad de 1.03 en sus últimas siete aperturas en las que limitó a los bateadores a un promedio de .136. Greene ha registrado solo un out en la octava entrada en su carrera (en 2022), pero Snell tampoco había completado ocho entradas hasta que lanzó su juego sin hit. Greene solo necesita tener uno de esos juegos en los que su eficiencia mejore y elimine las bases por bolas para llegar a la novena entrada.
¿Cuántos juegos van a perder los Chicago White Sox?
He aquí una de las historias más disparatadas del año. Hace un año, el ex jardinero All-Star Grady Sizemore (que estaba en camino de ser elegido para el Salón de la Fama hasta que las lesiones arruinaron su carrera después de una cuatro años estelares en Cleveland) trabajó como pasante por 15 dólares la hora para los Diamondbacks. Cuando Josh Barfield, un ex compañero de equipo de Cleveland que lo contrató en Arizona, se convirtió en asistente del gerente general de los White Sox la temporada baja pasada, contrató a Sizemore para el cuerpo técnico. Y ahora, después del despido de Pedro Grifol, Sizemore será el manager interino por el resto de la temporada.
¿Quién ha acertado (y fallado) con sus primeras selecciones del draft?
Algunos equipos han encontrado oro con sus primeras selecciones, mientras que otros no han tenido una suerte similar. ¿Qué pueden aprender los equipos este año de la historia reciente?
Aunque no se espera que sea candidato para obtener el puesto en 2025, Sizemore tiene una tarea ingrata en estos últimos 43 juegos: de ayudar a los White Sox a evitar el récord moderno de los Mets de 1962 de 120 derrotas en una temporada. La derrota del sábado por 3-1 ante los Cubs fue la número 23 en 24 juegos (empataron un récord de la Liga Americana con 21 derrotas consecutivas durante este período) y los pone en camino de las 124 derrotas. Tendrán que terminar con un récord de 15-28 (.349) para terminar con un récord de 43-119, es decir, un porcentaje de victorias mucho mejor que su ritmo actual (.235). Y tendrán que hacerlo sin Erick Fedde, quien fue traspasado a los Cardinals, y posiblemente más temprano que tarde sin Garrett Crochet, quien, probablemente, no podrá jugar en algún momento, especialmente después de permitir cuatro jonrones el viernes.
Buena suerte, Grady.
