Después de fracasos con los Celtics y Nets, de múltiples polémicas, Kyrie Irving está en la final de la NBA y busca demostrarle a sus críticos que todavía merece estar en la cima.
La super estrella de los Mavericks, Kyrie Irving, por fin tiene el lugar que por años había intentado recuperar.
Un año después de haberse perdido los Playoffs y de haber “tankeado” por una selección de Draft, que se convertiría en Dereck Lively II, los Mavericks avanzaron a las finales de la NBA. Logro que parece increíble que tras “el fracaso” que había sido la dupla Irving-Doncic en su primera temporada juntos.
La realidad es que esa dupla nunca fue un fracaso y que en Dallas, Kyrie ha encontrado su lugar.
Después de la victoria de los Mavericks en el juego 3 de las Finales del Oeste, Luka Doncic declaró que Kyrie Irving “le da calma y madurez a él y al equipo. Ha sido increíble tenerlo en el equipo, aprender de él todos los días y su energía positiva, es una bendición que esté aquí”.
Lo cual contrasta con todas las versiones de Irving que nos han vendido a lo largo de los últimos años. El Kyrie “conflictivo” ya no existe y es una señal de crecimiento personal y de aceptación de un rol que el veterano ha cumplido a la perfección.
Kyrie ha tenido una gran postemporada: promedió 27.0 puntos, 4.6 asistencias y 3.6 rebotes en las Finales del Oeste, y nos regaló jugadas y canastas espectaculares en los minutos clutch, adueñándose de los últimos cuartos de todos los partidos. Ha tenido los mejores números en el último cuarto, en postemporada, de su carrera en Dallas, promediando 7.5 puntos por partido en 47% de tiro desde el campo y 50% en triples.
Está claro que Irving se siente en casa en Dallas. Algo totalmente diferente a las dos etapas que vivió después de salir de los Cleveland Cavaliers, con los Boston Celtics y los Brooklyn Nets.
Tras el campeonato de la NBA junto a LeBron James, Kyrie parecía estar en la cima del baloncesto. Con 22 años, campeón de la mejor liga del mundo, y con un futuro brillante dentro de la duela, la vida le sonreía a Irving. Un frustrante fracaso en playoffs con los Cavaliers después, “Uncle Drew” decidió probar suerte en una nueva ciudad: Boston.
La llegada a una franquicia histórica, con dos jugadores jóvenes con mucho futuro en Jayson Tatum y Jaylen Brown era algo que hasta el mismo Kobe Bryant recomendó a Kyrie. Pero los obstáculos fuera de la cancha y un ambiente que nunca fue el mejor en el vestuario de los Celtics hicieron mucho más difícil las cosas en la cancha.
Después de perderse los Playoffs, en los que los Celtics perdieron la Final del Este, por lesión en su primer año en Boston, Kyrie Irving perdió a su abuelo el 23 de Octubre de 2018, al inicio de su segunda temporada en Boston. Su abuelo era una de las personas mas importantes en su vida y después de su fallecimiento “el basketball era la última cosa en su cabeza”.
Esto llevó a otra temporada de fracaso en Boston, una de la cual el mismo Kyrie se arrepiente y admite que “le fallé a esos muchachos”. Al finalizar la temporada, Brooklyn, en el afán de armar un Big Three para competir por un título, hizo un cambio por Kyrie, que junto a Kevin Durant y James Harden, completaba el super equipo de los Nets.
Su etapa de Brooklyn estuvo llena de escándalos fuera de la cancha, incluyendo propaganda política, teorías conspirativas de la vacuna y hasta encuentros con fanáticos de Boston. Los encuentros eran ásperos y poco amigables, uno resultó en el veto, de por vida, del TD Garden para una persona que le aventó una botella de agua mientras Kyrie se iba hacia el vestuario.
Pero todo eso, sumado a situaciones poco favorecedoras, eran señales de un viaje personal incompleto para Irving. Este viaje ha llevado a Kyrie a reencontrarse con sus antepasados de tribus nativo americanas, específicamente en la tribu Standing Rock, que forma parte de la Nación Siux, en donde en una ceremonia con más de 1,000 hermanos, recibió el nombre “Helá” que significa “pequeña montaña”.
Los Mavericks e Irving visitarán el TD Garden el jueves para el primer partido de las Finales ante los Celtics y a pesar de las malas experiencias en esa arena, el momento es completamente diferente a lo de hace unos años. Los Mavs llegan a la serie después de derrotar a tres equipos que ganaron 50 o más partidos en la temporada regular y con la oportunidad de ganarlo todo 13 años después de que Dirk Nowitzki le diera el primer título a esta franquicia.
Previo a la serie, Kyrie declaró que ve su etapa en Boston como una “buena etapa” en la mayoría del tiempo, pero que también “asume su culpa” de que los resultados no fueran los adecuados y que la historia completa saldrá a la luz cuando sea conveniente.
Irving tiene la posibilidad de demostrar que todo este viaje no fue en vano, que la situación en la que se encuentra el día de hoy en Dallas es la adecuada y que en la cancha aún tiene lo necesario para conseguir otro anillo de NBA. Quizá eso último es de lo que menos duda teníamos.
