Boston Celtics: Por qué sí y por qué no creerles como aspirantes al título

Los cambios que tuvieron los Celtics y el inicio de 5-0 al comienzo de la temporada 2022-23 los colocaron en la conversación candidatos en el Este para llegar a las Finales de la NBA, pero ¿debemos considerarlos como aspirantes al título?


Los cambios que tuvieron los Boston Celtics durante la temporada baja y el inicio de 5-0 que registraron al comienzo de la temporada 2022-23 los colocaron en la conversación de grandes candidatos en la Conferencia Este para llegar a las Finales de la NBA.

Un verano lleno de movimientos con la salida de su alma a la defensiva en Marcus Smart y posteriormente las ‘bombas’ al conocerse las llegadas de Jrue Holiday y Kristaps Porzingis catapultaron al equipo de TD Garden a la cima de los grandes favoritos y lo sigue siendo al menos en el papel; sin embargo tras ese inicio perfecto (5-0) en el que dieron cuenta de New York Knicks, Miami Heat, Washington Wizards, Indiana Paecers y Brooklyn Nets, los Minnesota Timberwolves y su gran rival en recientes fechas, Philadelphia 76ers, demostraron que el equipo de coach Joe Mazzulla no es invencible y tiene puntos flacos que podrían dejarlos una vez más con la miel en los labios y las ganas de volver a levantar el Larry O’Brien a mediados del año que viene.

¿Se puede entonces creer que los Celtics serán campeones?

Enlistamos tres razones por las que sí y tres por las que no…


¿Por qué sí?

1- Plantel redondo y equilibro en ambos costados de la duela

En las pasadas tres campañas, Boston ha venido jugando cada vez mejor, haciendo movimientos en su roster incorporando piezas que le han dado profundidad y lo han llevado a dominar el Este de la mano de los 76ers y Milwaukee Bucks.

Para esta temporada las cosas no lucen diferentes, Holiday y Porzingis vinieron a apuntalar una primera unidad liderada por Jayson Tatum, Jaylen Brown y el confiable Derrick White, quien desde su cambio de San Antonio Spurs, se ha desarrollado como uno de los mejores defensivos de la liga.

El trabajo de coach Mazzulla en el banco le dado al equipo una solidez defensiva para integrar el Top 5 de las franquicias que menos puntos por juego permiten por juego con 105.9, pero también está entre los primeros que más anotan con 119.6, esto en parte gracias a la productividad de la dupla Tatum-Brown.

2- Dominio de la Conferencia Este

A diferencia del Oeste, la mayoría de los equipos del Este hicieron pocos movimientos significativos, sin duda la llegada de Damian Lillard a los Bucks fue la más llamativa; sin embargo, por ahora, el inicio de los Bucks, que además cambiaron de staff de coacheo, luce desorientado y eso podría ‘jugar’ en favor de Boston.

Miami Heat y Sixers representan el mayor peligro para que Boston se quede a la orilla. Los de Florida hacen poco ruido, se habla poco de ellos y en un abrir y cerrar de ojos se convierten en el ‘mata gigantes’ como ocurrió la temporada pasada con los mismos Celtics y Bucks. Sixers, parecen haberse liberado de una carga con la salida de James Harden y por ahora presumen la mejor racha de triunfos al encadenar ocho; sin embargo, la profundidad de su plantel no es tan amplia como la de Boston y una lesión o ausencia de Joel Embiid podría cortar sus aspiraciones.

3- Experiencia

A diferencia de años anteriores, para la 2023-24, tanto el plantel como su coach, cuentan con experiencia en playoffs, algo de lo que adolecieron en las pasadas finales de Conferencia cuando Mazzulla fue superado estratégicamente por coach Erik Spoelstra. Esa eliminación debió ser muy ilustrativa para el entrenador que se quedó sin ‘imaginación’ al momento de mover sus piezas e hizo pocas rotaciones.

¿Por qué no?

1- ¿Se puede confiar en Tatum y Brown?

Así como se mencionó que cada temporada Boston juega mejor y luce más sólido, también es cierto que Tatum y Brown suelen caerse en los momentos determinantes de las series de eliminación. Si bien ambos han demostrado que pueden cargar con el equipo y cerrar juegos, también es cierto que suelen desaparecer en momentos o juegos definitivos y cuando uno de los dos falla o lo hacen al mismo tiempo, el rendimiento del equipo se derrumba dándole muchas ventajas a su rival en turno.

2- Desesperación

Si bien el sistema de coach Mazzulla hace de Boston un equipo que intenta muchos triples, esto fue un arma de dos filos durante los pasados playoffs. Si el equipo se ve abajo en el marcador, suele abusar del triple y si por ahí sus ‘francotiradores’ salen en una mala noche la distancia en el marcador se va haciendo larga en favor de sus rivales que capitalizan esas malas elecciones de tiros.

3- Mal cierre de juegos

Otro mal recurrente de los Celtics suele ser el mal cierre de partidos. El equipo suele tirar por la borda diferencias importantes en el marcador hasta perder los juegos. Los factores son varios: mala elección de tiros, exceso de confianza, minutos de descanso para sus titulares y, obvio, dejar ‘vivir’ a su rival cuando tiene todo para definir el juego.

3.1 -La ausencia de Robert Williams III

Una de las bajas de las que no se hizo mucho ruido fue la del pívot Robert Williams III. Durante su estancia en Boston, Williams III se significó como un gran reboteador y taponeador de tiros. En ese sentido, la profundidad de Celtics en la posición de pívot es débil. En caso de una posible ausencia de Porzingis, las opciones de Mazzulla se quedan en el veterano Al Horford, quien si bien puede aportar, ya no tiene el peso de años anteriores para dominar la pintura, y la otra opción es Luke Kornet, quien es un pívot más clásico, de menor movilidad y aporte a la ofensiva de los dos anteriores, algo que sí daba Williams III en la duela.

Lo bueno para Boston, es que la temporada es joven, hay tiempo de ajustes y también lo hay para hacer movimientos en el plantel durante la siguiente fecha límite para reforzar un equipo del que se espera mucho y tiene desde hace tiempo la presión de colgar otro banderín de campeón en las vigas de TD Garden.