Cuatro Esquinas: ¿Tendría sentido Canelo-GGG III si uno de ellos pierde?

Saúl 'Canelo' Álvarez y Gennadiy Golovkin tienen un acuerdo para completar la tan esperada trilogía el 17 de septiembre de 2022. Pero faltan muchos amaneceres para que ese pacto que trenzó Matchroom Boxing sea consumado.

Ellos, los dos principales involucrados en esta historia, primero deben cumplir con el mandato de vencer a dos oponentes que, como secreto a voces, se apartan del molde de bultos, esos tipos que suben al ring a cobrar y de paso, engordar el resumé de sus más encumbrados adversarios.

Por un lado, Golovkin (41-1-1, 36 KO's) visitará la casa del japonés Ryota Murata (16-2-0, 13 KO's), dueño del cinturón de súper campeón mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el 9 de abril; del otro, 'Canelo' (57-1-2, 39 KO's) regresará a las 175 libras para desafiar al monarca de la AMB, el ruso Dmitry Bivol (19-0-0, 11 KO's), en un combate que programado para el 7 de mayo.

La posibilidad de que la trilogía se vaya por el caño está latente. Bien podría suceder, más en un deporte como el boxeo, donde un golpe puede trasformar cualquier narrativa. Por ese motivo, ESPN Digital preguntó a varios expertos si tiene sentido llevarse a cabo la tercera pelea, en el caso hipotético de que uno de los dos pierda.

Jaime Vega-Curry: En un mundo cuasi justo e ideal, solamente existiría una manera de que una derrota de Gennadiy Golovkin en su cercano combate ante Ryota Murata provoque una cancelación de un tercer choque Canelo-GGG: que Golovkin brinde una demostración tan extremadamente pobre que Álvarez, siempre juicioso con el manejo de sus intereses comerciales, estime que ese tercer choque no generaría suficiente interés y busque la forma de renegociar el contrato y cancelar la pelea. Y, ¿sabe qué? Aun así, estaría equivocado, porque incluso ante un Golovkin deteriorado, el tercer choque no es tan solo llamativo sino necesario para los libros del boxeo.

Golovkin es el rival más natural que ha tenido Canelo. Veinticuatro asaltos han librado ambos, a sangre y fuego, sin aun definir una clara superioridad de uno sobre el otro, independiente del récord de una victoria y un empate favorable al mexicano a esta fecha. Un ejemplo pertinente: desde el instante en que se comenzó a hablar de un épico choque entre Manny Pacquiao y Floyd Mayweather hasta cuando se materializó, Pacquiao sufrió el devastador KO ante Juan Manuel Márquez y un revés por puntos ante Timothy Bradley y ya sabemos el desenlace: la pelea Mayweather-Pacquiao fue la más millonaria de todos los tiempos.

Sume: no sería la primera vez que un boxeador desluce a propósito en un combate, como estrategia para la escena del siguiente. Y agregue el factor morbo: serían muchos los fans de Canelo que quisieran verlo acabar con GGG. Pero, claro, todo ello se remite a la premisa inicial: un mundo cuasi justo e ideal, que en la realidad dista mucho de serlo.

Hiram Martínez: Una tercera pelea entre Canelo y Golovkin siempre tendrá sentido, independientemente de lo que suceda este sábado y el 7 de mayo. Son combates que trascienden resultados previos. Los primeros dos encuentros entre ellos fueron éxitos tanto en el aspecto deportivo como en el de taquilla, por lo que no me parece que una derrota improbable de alguno de ellos vaya a tener un efecto adverso en septiembre. Sí, pudiera atrasarse en caso de que alguno necesite algún tiempo de recuperación luego de sus combates de abril y mayo, pero si eso pasara, no debería tardar mucho considerando que GGG ya tiene 40 años, y esta es una pelea que los aficionados del boxeo quieren ver de cualquier manera.

Víctor O. López: Estoy en la minoría, pero se me hace difícil emocionarme por esta tercera entrega de Canelo-GGG, más aún si uno de los dos llega a perder en sus respectivos combates de abril y mayo, respectivamente. Me alegro que Golovkin tenga una última oportunidad de ganarle una a Canelo considerando que se puede hacer el argumento que ganó más rounds en la rivalidad; me alegro que Canelo haya acordado el combate, por los fans que tanto tiempo llevan esperándolo. Sin embargo, el nivel entre ambos en estos momentos es muy marcado para considerar que GGG pueda derrotar al astro mexicano. Entonces, sí tiene sentido en lo personal para GGG y los fanáticos que sueñan con el enfrentamiento, pero no me cuenten en ese grupo.

Damián L. Delgado Averhoff: Sí..., sí tiene sentido. Pase lo que pase, quiero verlos a ambos sobre un mismo ring. Cruzando golpes y resolviendo cuentas pendientes. La animadversión recíproca es real, dista de ser un ardid promocional para vender tickets y Pagos Por Ver (PPV). Las controversiales decisiones en las dos primeras contiendas y los posteriores cruces de palabras azuzan el caldero del deseo, del morbo. Ciertamente una derrota de cualquiera de ellos en sus compromisos inmediatos mermaría la tonalidad de los números verdes, pero dudo que dejen de ser rentables, muy rentables. Canelo y GGG no se quieren y su pasado en común es tan jugoso que renunciar a cerrar ese capítulo sería una herejía.