Por qué sudamos luego de una ducha post entrenamiento

En el posteo de ayer hablamos sobre los beneficios de la ducha post entrenamiento, y mencionamos entre ellos sus efectos sobre nuestro sistema circulatorio. Hoy abordaremos algo más en este tema, puntualmente en algo que a menudo experimentan los runners: luego de ducharse tras entrenar, notan que continúan sudando. Esto en buena parte tiene que ver con que luego de una sesión ardua, a nivel cardiovascular el ritmo de los latidos se reduce progresivamente, impidiendo que dejemos de sudar de manera inmediata. Este proceso puede durar entre 30 y 60 minutos, dependiendo de las condiciones climáticas, ambientales y nuestras circunstancias personales que intervienen directamente en la sudoración corporal. Por esto, es recomendable ir a la ducha con tranquilidad y tomarla con relativa paciencia.

También, como explicamos, la temperatura del agua influye en la vasodilatación o vasoconstricción, lo que afecta a la sudoración. Si comenzamos la ducha con temperatura fría, nuestros vasos sanguíneos tenderán a cerrarse, aumentando así el mecanismo de transpiración. Por eso, para evitar salir sudando de la ducha el consejo es que comiences con agua cálida, a una temperatura parecida a la de tu cuerpo, para ir bajando progresivamente a más templada o fría. Si sigues sudando después de la ducha, es un indicador que debes hacer todo este proceso de manera más calmada. Seguramente será preciso que lo hagas en un mayor espacio de tiempo, hasta conseguir una reducción de pulsaciones, que te permita tener una vuelta a la calma más sosegada y tranquila.

Por último, ten presente que está probado que quienes se duchan media hora después de una actividad, se recuperan antes y mejor que quienes lo hacen después de una hora. Esto quiere decir que es mucho más aconsejable, aún si continuas sudando después de ello. De todas formas, ya sabes cómo hacer para no seguir sacando líquido de tu cuerpo y gran parte de culpa de ello no solo la tiene tu cuerpo, también tu cabeza que debe saber cómo reducir el ritmo, los tiempos, las acciones, obteniendo una relajación mucho más conveniente.

¿Lo has experimentado alguna vez?