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La importancia de la vuelta rápida en F1

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Lewis Hamilton ganó el GP de España a lo campeón (6:00)

El inglés perdió la punta con Verstappen en la largada, Mercedes utilizó una estrategia distinta a la de Red Bull, el heptacampeón arrasó y manda en el Mundial. El neerlandés finalizó segundo y Valtteri Bottas, tercero. (6:00)

Sin importar el ganador, los últimos giros de cada Gran Premio en este inicio de temporada 2021 de Fórmula Uno han seguido el mismo guión: uno de los pilotos de Red Bull o Mercedes hace una parada en pits cerca del final para que a su auto le pongan las llantas suaves e intentar realizar la vuelta más rápida, que otorga un punto extra, tanto en el campeonato de constructores como en el de conductores.

Esa unidad, que parecería un premio menor, se ha convertido en el objeto de deseo de las dos escuderías favoritas a coronarse al final del año, que prevén un cierre de campeonato cerrado, en el que cada una tendrá un valor especial. Hasta el momento, cuatro veces un auto de las flechas plateadas ha hecho la vuelta rápida y sólo una el de la marca de bebidas energéticas.

Fue en 2019 cuando la máxima categoría decidió entregar un punto extra al piloto que consiga el giro más veloz en la carrera, siempre y cuando termine en el Top 10; una regla que existía en los primeros años del serial y que después desapareció, hasta su regreso hace tres temporadas.

En este 2021, los equipos de punta han dispuesto una táctica especial para este detalle: el auto que tiene una diferencia importante (más de 20 segundos) sobre su más cercano perseguidor y no está en riesgo de perder la posición realiza una parada en pits para poner llantas ligeras (de color rojo) y lanzarse a buscar la recompensa y de paso robársela a su rival.

En el inicio de la temporada en Bahréin, fue el finlandés Valtteri Bottas (Mercedes), quien se quedó con el giro más veloz, justo en el cierre, después de hacer la parada cuando quedaban dos para que terminara la competencia (fue tercero). En Emilia Romagna, el inglés Lewis Hamilton (Mercedes) lo consiguió, aunque sin detenerse cerca de la bandera a cuadros (fue segundo).

En Portugal quedó clara la lucha por ese tesoro. En un Gran Premio pactado a 66 vueltas, el holandés Max Verstappen (Red Bull) paró en la 64 y pareció quedarse con el botín, al hacer un tiempo de 1:19.849 en la 66, pero la dirección de carrera borró ese registro por superar los límites de la pista y la unidad cayó en Bottas, quien se detuvo en la 63 y lo logró en la 65 (fue tercero).

“Es una lástima que nos quitaran la vuelta rápida… estúpidos límites de pista, deberían poner grava como antes, pero es lo que es, siempre lo intentamos, teníamos la diferencia (sobre el tercer lugar), así que fui por ella”, se resignó el actual líder del serial.

Para España, otra cita con 66 giros, Bottas paró en el 53, el mexicano Sergio Pérez (Red Bull) en el 57 y Verstappen en el 60; al final, la recompensa fue para el holandés (segundo), quien dejó la marca de la carrera en el 62.

En Mónaco, a pesar de ser un circuito en el que el tráfico es un problema para lucir sobre la pista, Mercedes, que había tenido un fin de semana para el olvido, se lanzó por ese punto con Hamilton, quien terminó en la séptima posición. El inglés paró en la 67 (de 78) y tras apenas una vuelta con los nuevos neumáticos fue por el récord, aunque su equipo le pedía esperar; lo consiguió de inmediato y se aseguró una unidad que podría ser la diferencia al final.

Nunca un campeonato de constructores se decidió por un punto, pero sí hay antecedentes de duelos cerrados, en los que cualquier unidad pudo ser un factor. El más emocionante es el de la campaña de 1964, en el que Ferrari se impuso por tres a BRM, la menor diferencia en la historia.

Le siguen el de 1999, cuando también la Scuderia venció por cuatro unidades a McLaren, el de 1982, cuando los autos rojos derrotaron por cinco a McLaren-Ford y el de 2006 cuando también por cinco, Renault superó a Ferrari.

En cuanto al campeonato de pilotos, sí ha habido definiciones por un punto e incluso por menos. La más cerrada fue en 1984, cuando el austriaco Niki Lauda superó por 0.5 al francés Alain Prost, mientras que por uno ha habido varios casos: en 1958 el británico Mike Hawthorn a su compatriota Stirling Moss, en 1961 el estadounidense Phil Hill al alemán Wolfgang von Trips y en 1964 el también británico John Surtees a su compatriota Graham Hill.

También por uno en 1976 otro británico, James Hunt venció a Lauda, en 1981 el brasileño Nelson Piquet al argentino Carlos Reutemann, en 1994 el alemán Michael Schumacher al británico Damon Hill, en 2007 el finlandés Kimi Räikkönen a Hamilton y al español Fernando Alonso, y en 2008 Hamilton tuvo su revancha, pero ante el brasileño Felipe Massa.

Eso es lo que puede valer un punto en la F1, la diferencia entre obtener un campeonato o no y en previsión a que esto pueda ocurrir al final de este calendario, Red Bull y Mercedes pondrán a su equipo de estrategia, de mecánicos y a sus pilotos a disputar una carrera contra el tiempo dentro del mismo Gran Premio y así lograr la vuelta rápida antes que caiga la bandera a cuadros.

En 2020, Mercedes obtuvo ese reconocimiento en nueve ocasiones, Red Bull y McLaren tres y Renault, dos; la campaña previa, también las flechas plateadas dominaron con nueve, seguidas de Ferrari con seis, Red Bull con cinco e incluso una de Haas, algo impensable al menos en la actualidad de la máxima categoría.

23 puntos (1 por cada Gran Premio) pueden ser casi el equivalente a ganar una carrera (25) y para unas escuderías que luchan en cada sesión de calificación, en cada cita del calendario, en cada protesta a los oficiales y en cada declaración, esa recompensa por una vuelta rápida bien vale la pena la logística para conseguirla.