Baku, la pista que desnuda las virtudes y carencias de los pilotos, más allá de los autos, más allá de los árboles genealógicos y las políticas de la Fórmula es el escenario donde Valteri Bottas dijo ¡Basta!
Basta de hablar de si es o no es un piloto que merezca tener el mejor auto de la parrilla. Basta de creer que no tiene nada que hacer frente a Lewis Hamilton. Basta de decir que debería ser reemplazado.
El finlandés, ese con pequeño cuerpo cuadrado tipo Bob Esponja, sonrisa que no fluye, que se posa en el rostro como cincelada en un burdo pedazo de hielo, tiene contrato con la escudería Mercedes por lo que queda de 2019 y firmada una opción para 2020, la cual no ha sido ejercida todavía.
Apenas estamos en la cuarta carrera de 21 que tiene el calendario, pero Toto Wolff ya debería dejar de promover al que, parece solamente parece, que es su apuesta para compañero de Hamilton a partir de 2020: Esteban Ocon, y poner manos a la obra para no sólo firmar la opción de Bottas sino en pensar en extender el trato con él.
Un poco de respeto por favor para el líder del campeonato de la Fórmula 1, al hombre que ha obtenido tres de las cuatro pole postions de la temporada, que ha ganado los Grandes Premios de Australia y Azerbaiyán, y que a pesar de estar en el mismo equipo del un pentacampeón mundial, no se ha arrugado y está peleando su asiento de, al mismo tiempo, perruna y fina manera.
Y ¿por qué decimos que basta de promover a un posible reemplazo para Bottas? Pues porque desde el inicio de la temporada Wolff y Mercedes le han dado “cuadro” a cámara al muy buen piloto francés Esteban Ocon en una clara exposición de intenciones.
Primero como acompañante del principal de Mercedes durante calificación y carrera en Melbourne, a la vista de las cámaras que capturan las reacciones de Toto durante las sesiones. Ocon (piloto oficial de pruebas de Mercedes, luego de perder su asiento en Racing Point a favor de Lance Stroll) , quien hasta se veía incómodo, aplaudía y sonreía con una la autenticidad de un caballo de tío vivo en el Derby de Kentucky, la pole de Bottas y su subsecuente triunfo.
Luego, entrevistas en paddock, recorrido como entrevistador en vivo en la parrilla previo a la arrancada de China, donde el propio Wolff lo felicita por su gran talento, y así, podemos contar muchos detalles que seguramente hicieron apretar los puños al, aparentemente frío Bottas.
Pero Bottas ha respondido en la pista. Mercedes está en su derecho de ver a futuro y al inmediato con mayor razón. Ocon es y ha sido su piloto y seguramente podría hacer un buen trabajo en el auto que acompaña a Lewis, pero ahora ese derecho lo reclama el finlandés, y como la cosa será más fácil arrancar un pedazo de carne a un león que esa plaza a Valteri.
La cara desencajada en el podio de Hamilton y el festejo moderado de Wolff tras la victoria, casi, de punta a punta, de Bottas en Baku, su fin de semana perfecto con pole, velocidad y ritmo en carrera denotan que si bien Mercedes sumó su cuarto 1-2 consecutivo en cuatro Grandes Premios, esa ecuación no contemplaba que se hubiera escuchado dos veces el himno nacional de Finlandia en la premiación.
Creo que si por algo se puede apostar es porque Hamilton terminará por delante de Bottas al final de la temporada, es un piloto más talentoso, lleno de recursos y mucha sangre en las venas, pero algo es seguro, 2019 no es el año en que Bottas se lo hará sencillo, 2019 es el año en que la F1 tiene las “Bottas” bien puestas.
