El neerlandés fue imparable sobre un karting en Silverstone al superar a todo lo que se le puso por delante.
¿Quién se hubiera imaginado que Max Vertappen iba a tener que vencer a 100 rivales para festejar su primera victoria de 2026? Acostumbrado a escalar seguido al peldaño más alto del podio de Fórmula 1, el tetracampeón no pudo llevarse el trofeo más grande de ninguna de las 14 fechas que se llevan disputadas de la actual temporada, con una nueva normativa técnica que no le cayó bien a Red Bull. Tampoco pudo festejar en su paso por el Nordschleife. Aunque en el Infierno Verde se le atragantó el festejo de marzo en una fecha del NLS porque su equipo fue excluido, tras el gran festejo, por haber utilizado más juegos de neumáticos de los permitidos. Tampoco pudo ser en las 24 Horas de Nürburgring. Finalmente, bien entrado septiembre, llegó ese triunfo esperado y fue en un evento único.
Vertappen fue el gran protagonista en una carrera de karting que se planteó 100 contra Max en la pista armada en Silverstone. Y fue literalmente así. Se reunió una centena de participantes para la competencia en la que participaron influencers, streamers, generadores de contenido, periodistas (como Nate Saunders de ESPN de Gran Bretaña) y hasta un entrenador de tiro de NBA.
Un día antes de la gran carrera, el grupo de 100 tuvo un curso dictado por Arvid Lindblad, piloto que también pertenece a Red Bull, la marca que organizó el evento. Después se realizó una clasificación entre la centena para ubicarlos en la grilla de partida en la que solo un piloto tenía asegurado el lugar: Max, en el 101.
El sistema era claro: 30 vueltas o 70 minutos y cada competidor que fuera superado por Verstappen quedaba eliminado y debía ir a boxes una vez finalizado el giro. En la primera vuelta hubo ¡64 eliminados! La locura se paró con una bandera amarilla que frenó un poco todo, porque Max ya estaba 37º, en apenas un giro. Tremendo, más allá, claro, del escaso nivel al que se enfrentaba. En la sexta vuelta ya estaba entre los diez. Finalmente, en el 14º giro, cuando habían pasado 30 de los 70 minutos, el neerlandés superó a Martens, quien había logrado la pole, quedó en la punta y todo se terminó.
“No sabía bien qué esperar. Fue muy divertido y caótico. Tuve mucho cuidado en la primera vuelta, pero fue divertido hacerlo”, dijo Max después de lograr su primer triunfo del año, sin dudas, inesperado allá por enero para el tetracampeón de F1.
