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Aston Martin: el ejemplo en F1 de que el dinero no compra títulos

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Lo bueno y lo malo que dejó el GP de China (3:02)

José Antonio Cortés hace un balance de lo que dejó la segunda carrera del año en la Fórmula1 . Presencia de Franco Colapinto y de Checho Pérez en la lista. (3:02)

Aston Martin, es la más reciente prueba de que en F1 no puedes resolver todo abriendo la chequera.


Fernando Alonso se bajó del Aston Martin en la vuelta 34 del GP de China, pero esta vez no por falla del motor Honda. Se bajó porque le dolían las manos. Un bicampeón del mundo abandonó porque el auto vibra tanto que pierde la sensibilidad en ambas manos y en los pies.

Es la segunda carrera que Alonso no termina, y Lance Stroll tampoco ha visto la bandera a cuadros. Dos carreras, cuatro abandonos, cero puntos. Últimos, todo después de que Stroll gastara alrededor de 800 millones de libras.

Bienvenidos a la clase magistral de cómo el dinero no compra títulos en F1.

El dinero ayuda, pero no lo es todo en F1

Ochocientos millones de libras es suficiente para comprar varias mansiones y jets privados. Stroll decidió gastarlo en un equipo de F1, y terminó gastando cinco o seis veces más de lo planeado.

Es como ir al supermercado con $100 dólares y salir gastando $800, pero en vez de comida llevas un auto que no funciona y pilotos con dolor de manos.

La lista incluye fábrica con túnel de viento y varios de los mejores expertos: Adrian Newey por $150 millones, Andy Cowell desde Mercedes, Enrico Cardile desde Ferrari, y Honda como motor exclusivo.

Aston Martin: De equipo cliente a principal

En 2023, Aston Martin firmó con Honda como proveedor exclusivo para el equipo de F1 después de años usando motor Mercedes y en pleno apogeo del dominio de Max Verstappen y Red Bull usando las unidades de potencia del gigante japonés. En papel todo sonaba perfecto: desarrollo dedicado, motor de campeones, sin compartir con otro equipo.

Cambio radical: los ingenieros que ganaron esos títulos ya no trabajan ahí. Cuando Honda se retiró en 2021, el equipo se dispersó. Algunos se fueron a instalar paneles solares, pasando de diseñar motores campeones a calcular cuántos paneles necesita tu casa, otros, se quedaron en Milton Keynes en el proyecto de Red Bull Powertrains.

El Honda que entró en alianza con Aston Martin es casi en su totalidad un equipo nuevo, aprendiendo F1 sobre la marcha. El equipo de Silverstone se enteró de esto en noviembre de 2025, cuatro meses antes de la temporada. Es como descubrir el día de tu boda que tu fotógrafo solo tiene un iPhone, pero con problemas de batería.

Aquí el primer problema de Aston Martin: falta de supervisión al trabajo de Honda, a pesar de que los nipones se habían pronunciado sobre la dificultad de desarrollar la nueva unidad de potencia a inicios de 2025. Andy Cowell, genio detrás de los motores híbridos de Mercedes, fue contratado a finales de 2024 y si pensaste que lo pondrían a cargo de esa parte, pues te equivocas porque el 2025 se lo pasó como jefe de equipo.

Honda: Tenemos el motor, y sus vibraciones

El motor Honda vibra, pero no como vibra tu celular cuando te llega un mensaje. Vibra como si estuviera poseído, tan fuerte que rompe las baterías híbridas y en Australia solo tenían dos funcionando para todo el fin de semana. El motor tampoco distribuye la energía eléctrica correctamente y pierde entre 50 y 70 caballos de fuerza en comparación con los demás equipos.

Lo peor es el daño físico a los pilotos. Alonso literalmente tiene que soltar el volante en las rectas porque no aguanta el dolor, con riesgo real de daño permanente a los nervios de las manos. La solución de Honda fue bajar la potencia del motor, así que ahora tienen un motor que vibra y además es lento. Lo peor es que eso no termina ahí.

Adrian Newey: el genio que llega al final

Adrian Newey es el mejor diseñador de la historia con 13 títulos mundiales. Aston le pagó $150 millones de dólares por cinco años para diseñar el auto que los llevaría a la gloria.

El problema: llegó en marzo de 2025 cuando el diseño del auto 2026 ya estaba listo y desde que llegó fue implementando cambios al diseño de la batería, del chasis, transmisión y de las suspensiones del AMR26, lo único que dejó intacto fue la pintura que sigue siendo verde.

Ahora Newey observa impotente cómo su genialidad aerodinámica es inútil porque el motor vibra tanto que lastima a los pilotos. No importa qué tan bonito sea tu diseño si el piloto no puede sujetar el volante.

Para agravar el asunto, Newey también es jefe de equipo este año, posición que le quita tiempo y le agrega presión a la que ya tiene como socio técnico principal, lo importante es que el británico ya dijo que tiene solución para el chasis del Aston Martin y que se implementará probablemente para la sexta carrera/

Aston Martin: Los números que dan vergüenza

Después de dos carreras, la falta de rendimiento es más que real, es dolorosa: Alonso y Stroll tienen cero puntos y cero carreras terminadas. Están onceavo de once equipos. Los Cadillac novatos les sacan medio segundo por vuelta, Mercedes y Ferrari más de segundo y medio.

Esa diferencia es de categorías distintas, no del mismo campeonato.

F1: Nadie aprende en cabeza ajena

Toyota gastó hasta cientos de millones entre 2002 y 2009 para ganar cero carreras. Honda vendió su equipo por una libra en 2008, y Brawn GP ganó ambos títulos al año siguiente con ese chasis de Honda, un motor Mercedes y un presupuesto mínimo.

Mercedes empezó a desarrollar motores híbridos tres años antes del cambio de reglas. Red Bull fichó a Newey en 2006 y ganó su primer título cuatro años después. Ferrari lleva desde 2008 sin ganar un título pese a tener presupuestos gigantescos.

La clave no es cuánto gastas, sino cuándo gastas y cuánto tiempo le das para madurar.

La ironía perfecta del GP de China

El domingo en China, Kimi Antonelli ganó su primera carrera a los 19 años. Mercedes lo fichó a los 12 y lo desarrolló durante ocho años: karting, F4, F2, errores de novato y ahora victoria.

A 200 metros, Alonso se bajaba de su Aston porque le dolían las manos. Aston gastó $800 millones en dos años tratando de comprar lo que Mercedes construyó en ocho. Paciencia 1, billetera 0.

El futuro de Aston Martin

Lawrence Stroll hizo su fortuna comprando marcas en quiebra como Tommy Hilfiger y Michael Kors, arreglándolas y revendiéndolas. Su fórmula siempre ha sido dinero rápido, reestructuración agresiva, resultados inmediatos.

Pero la Fórmula 1 no es moda. En F1 la experiencia, el tiempo y la química entre ingenieros importa.

Aston Martin tiene todo el dinero del mundo, instalaciones de primera y nombres importantes pero, no tiene tiempo acumulado ni experiencia compartida.

Y eso no se compra en Amazon Prime ni con envío gratis.