Los Rays afirman que seguirán siendo agresivos, pese a dos errores al correr las bases en la derrota ante Brewers, en el Juego 1 de la Serie Mundial.
MILWAUKEE -- El estilo de juego de los Tampa Bay Rays -un enfoque agresivo diseñado para ejercer presión constante sobre sus oponentes- no les funcionó el viernes, durante el primer partido de la Serie Mundial, al cometer dos costosos errores en el corrido de bases que contribuyeron a su derrota por 3-2 ante los Milwaukee Brewers.
Sin embargo, los Rays no tienen intención de cambiar la filosofía que los llevó a disputar la Serie Mundial por tercera vez en la historia de la franquicia.
"Así somos nosotros", comentó Chandler Simpson, jardinero izquierdo de los Rays. "No podemos alejarnos de nuestra identidad; es lo que nos define. El hecho de que nos hayan puesto fuera un par de veces en las bases no significa que debamos cambiar nuestra forma de jugar. Menos ahora, en esta instancia. Solo tenemos que seguir adelante, ser inteligentes, estar conscientes de lo sucedido y aprender de ello para lo que viene".
El primer error ocurrió en la quinta entrada, cuando Victor Mesa Jr. -quien se había embasado tras conectar un sencillo al inicio del episodio frente al abridor de los Brewers, Jacob Misiorowski- intentó robar la tercera base con dos outs y Yandy Díaz al bate. Mesa salió hacia la tercera base durante un turno en el que la cuenta estaba en 0-2, ante una recta de 103 millas por hora lanzada por Misiorowski; el receptor William Contreras logró ponerlo fuera, dando así por terminada la entrada.
"Es fácil decirlo ahora, pero no fue la mejor decisión", dijo Mesa. "Entiendo que no fue la jugada más inteligente. Hay que aprender de esto; les pido disculpas a mis compañeros, porque, obviamente, mi intención era generar algo positivo, pero no salió como esperaba".
Fue la primera vez que los Rays fueron puestos out en las bases durante los playoffs. Antes de este viernes, Tampa Bay registraba 11 intentos de robo exitosos en 11 intentos durante la postemporada, tras haber terminado segundos en las Grandes Ligas en bases robadas durante la temporada regular.
"Al final, Víctor está compitiendo de verdad, tratando de hacer algo para generar una oportunidad y meter un poco de presión a la defensa", comentó el mánager de los Rays, Kevin Cash. "Y, simplemente, no nos salió bien".
El segundo error ocurrió en la sexta entrada. Jonathan Aranda conectó un sencillo con un out ante el lanzador derecho Abner Uribe -quien había relevado a Misiorowski-, lo que permitió que Simpson volviera al turno al bate por tercera vez.
Simpson, quien llegaba a la jornada del viernes con apenas un ponche en 28 visitas al plato durante la postemporada, volvió a la caja de bateo tras haberse ponchado en la cuarta entrada. Al ser un bateador con gran capacidad para hacer contacto -y que no se había ponchado más de una vez en un mismo partido desde el 9 de junio, habiéndole ocurrido esto en apenas cuatro encuentros en todo el año-, Cash confió en que Simpson lograría poner la pelota en juego o recibir una base por bolas; por ello, dio la orden a Aranda -quien no destaca por su velocidad- de robar la segunda base con cuenta completa.
Pero Simpson se ponchó -sin lograr detener su swing ante un lanzamiento con efecto (slider) que habría sido la cuarta bola- y Contreras puso fuera a Aranda por un margen claro, completando una doble matanza que puso fin a la entrada, justo cuando Junior Caminero, el mejor bateador del equipo, esperaba su turno.
"Al final, la responsabilidad es mía", dijo Cash. "Tenía mucha confianza en que Chandler pondría la pelota en juego, pero el lanzamiento fue realmente complicado".
Las dos bases robadas de los Rays el viernes ocurrieron en la novena entrada, cuando el corredor emergente Jorge Mateo y Simpson ejecutaron un doble robo, colocándose en posición anotadora para Caminero con un out. Por lo demás, los cuatro lanzadores de los Cerveceros y Contreras neutralizaron el aclamado juego de bases de Tampa Bay. Los Rays tendrán una nueva oportunidad en el segundo partido, este sábado.
"Siento que no nos embasamos lo suficiente como para elegir los momentos adecuados para correr", comentó Simpson. "Pero, bueno, él es un receptor excelente; ha estado a un gran nivel. Así que, definitivamente, hay que ser inteligentes. Lo hablamos antes del encuentro y, sin duda, debemos tenerlo muy presente de cara al futuro".
