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Para Aaron Judge la urgencia por ganar es la misma de siempre

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Yankees lo ganan 6-0 en Baltimore con jonrón de Grisham (0:31)

Cuadrangular de tres carreras de Trent Grisham ante Trevor Rogers extiende la ventaja de los Yankees en la tercera entrada. (0:31)

En medio de la creciente presión por poner fin a la sequía de títulos de su equipo, el capitán de los Yankees mantiene sus expectativas -y sus números al bate- por las nubes.


El mánager de los New York Yankees, Aaron Boone, alzó la vista hacia el marcador el pasado miércoles y notó que el OPS de Aaron Judge se acercaba a 1.100, una cifra que ha superado en tres de los últimos cuatro años. El tipo de estadísticas que resultarían asombrosas para casi cualquier otro bateador de las Grandes Ligas se ha vuelto inconcebiblemente rutinario para Judge.

"Es como decir: "'¿Cómo le va? Bien'", comentó Boone. "Es increíble. De verdad que lo es. Por eso, de vez en cuando tengo que detenerme y tomar conciencia de lo extraordinario que resulta. Realmente creo que, simplemente, él está jugando un deporte distinto al del resto".

Una semana después, Judge llega con un OPS de 1.047 al partido del miércoles, el cierre de la serie ante los Baltimore Orioles. Ha conectado 16 jonrones en 43 partidos, lo que lo sitúa en ritmo para alcanzar los 60 cuadrangulares, quedándose a solo dos del récord de la Liga Americana que él mismo estableció en 2022. Se perfila con fuerza, en esta etapa temprana de la temporada, como candidato a convertirse en apenas el tercer jugador -y el primer Yankee- en ganar tres premios al Jugador Más Valioso (MVP) de forma consecutiva.

A lo largo de su década en el Bronx, el capitán de los Yankees ha cumplido prácticamente con todos los objetivos imaginables. El título de mejor bateador del mundo parece seguir siendo de Judge, a menos que él mismo lo deje escapar. A tres semanas de cumplir 34 años, solo le resta conquistar un título de la Serie Mundial para cimentar su lugar entre las leyendas históricas de la franquicia. Ya no quedan muchas oportunidades. Sin embargo, según afirmó Judge, la urgencia por alcanzar esa esquiva meta no ha disminuido en absoluto.

"La urgencia ha sido la misma desde que pisé el terreno de juego", declaró Judge a ESPN. "Así que eso no cambiará en mí, tenga yo 42 años o 21".

La urgencia ha sido la palabra clave en el entorno de los Yankees de 2026: inicialmente debido a una percibida falta de ella durante la temporada baja y, ahora, por un supuesto repunte desde el Día Inaugural.

Una serie de movimientos realizados durante la temporada, coincidiendo con la fecha límite de traspasos del verano pasado, fue seguida por un invierno relativamente tranquilo que desató la ira de los aficionados y generó confusión en toda la industria. Mientras otros equipos aspirantes al título realizaban cambios significativos en la temporada baja, el gerente general de los Yankees, Brian Cashman, mantuvo a casi todos los jugadores de una plantilla que terminó la temporada pasada con 94 victorias antes de ser eliminada en la Serie Divisional de la Liga Americana a manos de los Toronto Blue Jays. Hasta el momento, la estrategia parece acertada.

El equipo de Boone es uno de los mejores dentro de una Liga Americana mediocre. Los Yankees ostentan el segundo mejor récord del "Circuito Menor", con 27 victorias y 16 derrotas, además de liderar la liga con una diferencia de carreras de +76, una cifra superior en 42 carreras a la de cualquier otro equipo. Su ofensiva es potente; su rotación de abridores, profunda. En el centro de este éxito se encuentra, como siempre, Judge: su metrónomo de 6 pies y 7 pulgadas de estatura (2.01 metros).

"La gente quiere hablar de ello como si fuera algo malo", dijo Judge a ESPN. "Durante toda la temporada baja, durante todo el entrenamiento de primavera. Como si no vieran la hora de escribir un artículo sobre el hecho de que los Yankees repitieran la fórmula, lo cual resulta un tanto curioso. Es como hacer un examen. Haces un examen por primera vez y luego ves qué tal te va; pero si regresas y haces el mismo examen, con las mismas preguntas y respuestas, te va a ir un poco mejor".

El enfoque de Cashman ha dado como resultado la plantilla más profunda de los Yankees en los últimos años, lo cual ha permitido a la organización tomar decisiones inusualmente agresivas durante las primeras seis semanas de la temporada.

El campocorto Anthony Volpe -titular del equipo en dicha posición durante las últimas tres temporadas, a pesar de haber atravesado diversas dificultades- permaneció en Triple-A una vez concluida su asignación de rehabilitación a principios de este mes, con José Caballero destacándose como su reemplazo. El lanzador derecho Luis Gil -Novato del Año de la Liga Americana en 2024- comenzó la temporada en Triple-A y fue enviado de regreso a esa categoría tras tener problemas en tres de sus cuatro aperturas, todo ello mientras Carlos Rodón y Gerrit Cole permanecían en la lista de lesionados.

El veterano jardinero Randal Grichuk fue designado para asignación con el fin de liberar un puesto en la plantilla para Jasson Domínguez, quien no logró ganarse un lugar en el equipo tras los entrenamientos de primavera, a pesar de haber pasado toda la temporada 2025 en las Grandes Ligas. Paul Goldschmidt -un potencial futuro miembro del Salón de la Fama, fichado para ser el primera base titular frente a lanzadores zurdos- pasó a ocupar un puesto en la banca cuando Ben Rice se consolidó como una amenaza de élite ante los zurdos.

Las decisiones difieren de las de años anteriores, cuando los Yankees otorgaban a los jugadores un margen de maniobra más amplio, ya fuera por necesidad, lealtad, compromiso financiero o una combinación de los tres factores. Sin embargo, los directivos del equipo han negado estar actuando con un mayor sentido de urgencia.

"Tenemos un buen equipo, así que es positivo actuar con urgencia", comentó Judge al día siguiente de que Volpe fuera enviado a las ligas menores. "Nosotros, como jugadores, salimos al terreno a luchar por nuestra supervivencia cada día. Intentamos ganar cada partido. Por eso, ver la situación desde la perspectiva de la gerencia -con una actitud del tipo: 'Oigan, no vamos a andarnos con rodeos con ciertos movimientos; vamos a hacer lo que sea mejor para el equipo'- es algo que uno agradece como jugador".

Judge relató que llamó a Volpe tan pronto como los Yankees tomaron su decisión y conversó con él durante más de media hora. Fue un vistazo a su estilo de liderazgo tras bastidores, en su rol de respetado líder del equipo durante su cuarta temporada como el decimosexto capitán en la historia de la franquicia.

"Estoy tratando de pensar en la mejor manera de expresarlo para que quien lo lea pueda entenderlo", dijo Ryan McMahon, tercera base de los Yankees. "Es como la combinación perfecta de todos los veteranos con los que he compartido vestuario".

McMahon, un veterano con 10 años de experiencia adquirido en la fecha límite de cambios de la temporada pasada, recordó que Judge pasó recientemente una hora con él en la jaula de bateo del Yankee Stadium, mientras McMahon intentaba superar una mala racha de principios de temporada que le había costado tiempo de juego. Judge guio a McMahon verbalmente durante la sesión, sin perderlo de vista en ningún momento. Judge hizo hincapié -tal como lo había hecho mientras trabajaba con McMahon durante los entrenamientos de primavera- en que el jugador de cuadro debía confiar en su capacidad para batear hacia todos los sectores del terreno.

Amed Rosario, otro veterano de 10 años de trayectoria incorporado en la fecha límite de cambios de 2025, recordó que Judge se le acercó la temporada pasada después de que él terminara un ejercicio de bateo. Rosario se sorprendió al enterarse de que Judge también utiliza ese mismo ejercicio en su propia rutina, y se sorprendió aún más cuando Judge quiso saber por qué lo hacía Rosario y si sus razones eran las mismas.

"Desde aquel día, me dije: 'Vaya, este tipo realmente está prestando atención'", comentó Rosario en español. "Es el mejor. Lo que más me llama la atención es que sabe quién es, pero al mismo tiempo no lo sabe. Es sumamente humilde".

Judge comentó que ajusta su estilo de liderazgo cada año en función del equipo, aunque la base es siempre la misma: predicar con el ejemplo, exigir a los jugadores cuando es necesario y hacerlo lejos de las cámaras, "porque nadie más tiene por qué ver de qué estamos hablando o qué estamos haciendo".

Presentar prácticamente el mismo equipo esta temporada ha favorecido la camaradería dentro de una plantilla veterana, especialmente en un año en el que los entrenamientos de primavera se vieron interrumpidos por el Clásico Mundial de Béisbol. Esta ventaja inicial se ha traducido en un sólido comienzo sobre el terreno de juego.

Si bien Judge afirmó que "es difícil decir" si este es el mejor equipo del que ha formado parte, el listón está muy alto. Los Yankees han ganado al menos 99 partidos en tres ocasiones y han alcanzado cuatro Series de Campeonato de la Liga Americana -además de una Serie Mundial- desde su primera temporada completa en 2017. Sin embargo, ese listón no resulta lo suficientemente alto para una franquicia orgullosa que no ha conquistado un título de Serie Mundial desde 2009.

"No existe una urgencia adicional en lo que respecta a mi voluntad de ganar y mi deseo de traer un campeonato de vuelta a este lugar", declaró Judge. "Esa motivación ha estado siempre al máximo nivel, año tras año. Pero creo que la urgencia en cuanto a lo que puedo retribuir a este deporte -y a mis compañeros de equipo- alcanza un máximo histórico cada temporada; esto se debe a que hay chicos en este vestuario con los que solo tendré la oportunidad de jugar este año. No volveré a verlos jamás. Por lo tanto, ¿qué tipo de impacto puedo ejercer sobre ellos para impulsar sus carreras y ayudarnos a ganar partidos?"