En medio del escándalo, ¿se dirige MLB hacia un draft internacional?

A medida que se intensifica la búsqueda del próximo fenómeno del béisbol dominicano, la trágica muerte de un adolescente es el síntoma más reciente de un sistema fallido.


SAN LUIS, REPÚBLICA DOMINICANA -- Dos velas de columna reposan en el portal delantero de una modesta vivienda, adornando una fotografía enmarcada de un adolescente llamado Ismael Ureña Pérez. Junto a ella se encuentran dos de los bates de madera de Ismael y un par usado de sus tacos rojos, la única prenda de vestir que su madre conservó. Ella vació sus cajones y desechó el resto.

"Era simplemente demasiado difícil verlo todos los días", dijo Iris Pérez entre lágrimas.

Una noche, hace dos veranos, Ismael regresó a casa desde una academia de béisbol local y juró no volver jamás. A la mañana siguiente -relata su familia- la orina de Ismael era roja y su piel presentaba ictericia. Fue trasladado de urgencia a un hospital local, donde permaneció en cuidados intensivos durante tres días antes de ser inducido a un coma médico. En un lapso de 48 horas -el 25 de julio de 2024- Ismael falleció.

Su familia sostiene que sus órganos colapsaron tras haber recibido inyecciones reiteradas de sustancias para mejorar el rendimiento en la academia. Durante meses, su muerte conmocionó a la República Dominicana, acaparando los titulares y desatando la indignación en una nación que lleva mucho tiempo lidiando con la explotación de sus menores que practican el béisbol.

La cantera de jóvenes y prometedores beisbolistas de América Latina ha captado desde hace mucho tiempo la atención -y el dinero- de los equipos de las Grandes Ligas, generando un sistema que produce estrellas, pero que también está plagado de una corrupción generalizada. Muchos consideran ahora que este sistema se ha vuelto insostenible. Es necesario un cambio, en alguna de sus formas. Se prevé que este mismo mes tengan lugar las conversaciones preliminares sobre el próximo convenio colectivo de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB); uno de los debates más importantes -más allá de la conveniencia de establecer un tope salarial- se centrará en la reforma de un mercado internacional plagado de fraudes en la edad, uso de esteroides y acuerdos ilícitos de palabra pactados con jugadores a edades cada vez más tempranas.

Los directivos de la MLB sostienen que la única solución reside en la implementación de un draft internacional; según este planteamiento, dicha medida pondría fin al descontrol actual, en el que personas vinculadas a los equipos abordan a tutores y agentes informales para ofrecerles dinero a cambio de que orienten a los jugadores hacia sus respectivos clubes. Por su parte, miembros destacados de la Asociación de Jugadores de MLB (MLBPA) replican que la mejor vía de acción consiste en aplicar un control más estricto sobre dichos acuerdos ilícitos, y argumentan que estos problemas han escalado, en gran medida, debido a que la liga no ha sancionado de manera sistemática a los infractores.

"Todo es un desastre", dijo un ejecutivo de un equipo que ha pasado años buscando talentos en la República Dominicana. "Es un desastre porque nosotros mismos lo estamos haciendo un desastre; porque no tenemos los coj... de regularlo, y la cosa sigue y sigue".


DE LOS 948 jugadores que figuraban en las plantillas del Día Inaugural de esta temporada, 153 provenían de la República Dominicana y Venezuela, dos países que producen sistemáticamente la mayor cantidad de talento nacido en el extranjero para las Grandes Ligas. Casi todos ellos llegaron allí a través del sistema internacional; destacan, en particular, Juan Soto, Ronald Acuña Jr., Vladimir Guerrero Jr. y Fernando Tatis Jr.: cuatro estrellas que suman un total de 17 selecciones al Juego de Estrellas y que, actualmente, cuentan con contratos cuyo valor combinado asciende a $1,700 millones. Entre 2018 y 2019, Soto, Acuña, Guerrero y Tatis irrumpieron en las Grandes Ligas tras haber sido reclutados en la República Dominicana y Venezuela siendo aún adolescentes, firmando inicialmente acuerdos que oscilaban entre los $100.000 y los $3.9 millones.

Su éxito intensificó la competencia por identificar a la siguiente generación de estrellas latinas, en un momento en que los límites del fondo de bonificaciones internacionales permitían a los equipos proyectar, con varios años de antelación, la cantidad de dinero que tendrían disponible. Como consecuencia de ello, se disparó la práctica de los acuerdos prematuros, los cuales desencadenan una serie de problemas adicionales.

Los prospectos internacionales no pueden firmar oficialmente hasta cumplir los 16 años; sin embargo, los equipos de las Grandes Ligas han estado cerrando acuerdos verbales ilegales con los jugadores -conocidos localmente como "preacuerdos"- a edades cada vez más tempranas; según revelaron a ESPN múltiples fuentes de la industria, actualmente estos acuerdos se concretan con niños de tan solo 11 años de edad.

"¿Cómo es posible proyectar el futuro de un niño de 12 años?", comentó un veterano cazatalentos.

"La industria avanza a un ritmo vertiginoso -dijo Jonathan Peralta, un abogado que representa a jugadores aficionados en la República Dominicana-; pero lo hace a una velocidad excesiva para todos".

Según datos recopilados por un director de scouting internacional de larga trayectoria, los jugadores extranjeros tienen aproximadamente tres veces menos probabilidades de llegar a las Grandes Ligas que aquellos que acceden a través del draft nacional. Sin embargo, el enorme volumen de jugadores que pueden ser fichados a precios de ganga -y la masiva bonanza económica que supone el éxito de tan solo uno de ellos- ha impulsado a los equipos a reforzar sus cuerpos de cazatalentos, a erigir extensas academias y, según diversas fuentes, a intentar asegurar a los jugadores mediante acuerdos verbales mucho antes de que estos sean elegibles para firmar contratos formales.

"Es una auténtica locura", afirmó Junior Noboa, director ejecutivo de la Oficina del Comisionado de Béisbol de la República Dominicana. "Pasé casi 30 años firmando jugadores. Jamás imaginé que llegaríamos a ver a niños de 12 o 13 años firmando contratos".

Buscónes -- un término coloquial para aquellos que identifican a los jugadores, los entrenan y, finalmente, actúan como intermediarios ante los equipos de las Grandes Ligas- han estado operando en la República Dominicana desde la década de 1970. Hasta aproximadamente el año 2012, el proceso de adquisición de jugadores aficionados internacionales -aquellos que no provienen de los Estados Unidos, Canadá o Puerto Rico y que, por lo tanto, no están sujetos al draft nacional- se describía comúnmente como un "sálvese quien pueda", sin restricciones monetarias y con escasos conocimientos tanto sobre cómo realizar el scouting de los jugadores como sobre la forma de verificar sus identidades.

Ese mismo año se introdujeron por primera vez los fondos asignados para bonos de firma, proporcionando a los equipos una partida presupuestaria -que comenzó en $2.9 millones en 2012 y llegó a alcanzar los $8.04 millones en 2026- que solo podía destinarse al talento internacional. Estos fondos aportaron -al menos en teoría- una estructura al sistema. Los topes máximos estrictos (hard caps), introducidos en 2017, brindaron previsibilidad, permitiendo a los equipos proyectar con exactitud, con varios años de antelación, la cantidad de dinero que tendrían permitido gastar.

Ahora, según indicaron diversas fuentes, la corrupción suele estar demasiado arraigada como para poder rastrearla.

Tal como explicó un ejecutivo de la gerencia de MLB con amplia experiencia en América Latina, todo comienza cuando un 'buscón' descubre a un aspirante a jugador de unos 10 años -a veces incluso más joven- y, en esencia, lo ofrece a distintas academias. Las habilidades del jugador deben desarrollarse con rapidez; es precisamente ahí donde entran en juego los esteroides, los certificados de nacimiento falsificados -o ambos a la vez-. El entrenador de la academia necesita dinero para cubrir los costos de formación del jugador, lo que incorpora a los prestamistas usureros a la ecuación. Dichos prestamistas -según confirmaron varias fuentes a ESPN- se quedan con hasta un 20% adicional del eventual bono de firma que reciba la familia del jugador, suma que se añade al 30% o 50% que ya se destina al entrenador.

Debido a la creciente brecha de edad -por no mencionar la de talento- que media entre el momento en que se cierran los acuerdos preliminares y aquel en que los jugadores pueden firmar oficialmente, los pactos con los equipos se han vuelto más difíciles de concretar, según fuentes conocedoras de las transacciones. Incluso cuando los jugadores evolucionan tal como se esperaba, los equipos a menudo se echan atrás debido a que surge algún problema médico durante el examen físico; o porque se ha renovado la directiva, lo que provoca un cambio de parecer; o porque sus fondos destinados a bonos de firma resultan ser menores, ya sea por haber contratado a un agente libre sujeto a una oferta calificada o por haber superado el umbral del impuesto de lujo.

Sin embargo, a menudo la razón es mucho más sencilla: ejercer presión con el fin de reducir los bonos de firma.

"Son como los dueños de gallos de pelea", comentó un preparador. "La única diferencia es que los dueños de gallos de pelea sí cumplen su palabra".

Cuando los equipos se retiran semanas o incluso días antes del día de las firmas, se desata una serie de problemas: los entrenadores pierden dinero y, a menudo, se ven obligados a cerrar sus academias debido a deudas impagas. Los padres contraen deudas con prestamistas informales que luego no pueden saldar. Los jóvenes son reincorporados a la clase de firmas del año siguiente, momento en el cual muchos ya son considerados demasiado mayores.

Según han señalado numerosos agentes y entrenadores, en los últimos años los equipos se han estado retractando de los acuerdos con mayor frecuencia; una práctica que, hace tres años, motivó una demanda contra Los Angeles Angels interpuesta por dos jóvenes promesas de la República Dominicana. Sin embargo, los directivos de los equipos alegan que los entrenadores también están manipulando el sistema, ofreciendo a los jugadores a otros clubes -a pesar de existir acuerdos previos- en un intento por obtener mayores beneficios económicos. Un ejemplo destacado de esto ocurrió en enero de 2025, cuando Roki Sasaki firmó con Los Angeles Dodgers y varios jugadores dominicanos y venezolanos cambiaron de rumbo hacia otros equipos que, repentinamente, disponían de espacio libre en su presupuesto de firmas -un monto que, según diversas fuentes, estaba reservado originalmente para el lanzador japonés-.

"El nivel de confianza prácticamente se ha evaporado", comentó otro alto ejecutivo de un equipo. "Por ambas partes".

Esa desconfianza se ha convertido en un factor determinante de lo que promete ser una ardua disputa laboral.


LA ACADEMIA DE AMAURYS NINA se encuentra detrás de un portón de acero de 20 pies de altura en San Isidro, un suburbio de Santo Domingo. Un guardia armado vigila la entrada principal en todo momento. En el interior hay tres campos de juego perfectamente cuidados y un edificio de oficinas de dos plantas, de reciente construcción, que domina el complejo; este alberga hasta a 55 jugadores simultáneamente. Nina lleva 13 años formando talentos en la República Dominicana, siendo Rafael Devers y Eloy Jiménez los más conocidos del grupo. Solía oponerse rotundamente a la implementación de un draft. Ahora, afirma: "Estoy al 50-50".

Un draft, reconoció Nina, perjudicaría económicamente a su país, dado el gran número de personas que se ganan la vida gracias a los jugadores de béisbol. Sin embargo, pondría fin a los acuerdos previos de carácter explotador.

"He estado reflexionando sobre las formas en que podríamos mejorar el sistema, y la única vía que concibo para poner orden a esta situación es un draft", señaló Nina. "No es que un draft nos resulte conveniente, pero podría ser precisamente lo que necesitamos".

Desde hace tiempo, la MLB ha estado impulsando la implementación de un draft internacional, presentándolo como la única vía para erradicar verdaderamente los acuerdos previos; sin embargo, la MLBPA insiste en que existen soluciones mejores, principalmente mediante la sanción a aquellos equipos que incurren en irregularidades bajo el sistema actual.

La MLB logró persuadir al sindicato para que, por primera vez, entablara conversaciones sobre un draft internacional durante las sesiones de negociación celebradas en la primavera y el verano de 2022. Ambas partes tenían hasta el 25 de julio de ese año para llegar a un acuerdo sobre lo que, en esencia, constituía un trueque: un draft internacional a cambio de la abolición del sistema de ofertas calificadas, el cual a menudo ha servido para deprimir los salarios de los agentes libres. No obstante, la fecha límite llegó y pasó sin que se alcanzara ningún acuerdo. Tres años más tarde, al dirigirse a los medios de comunicación durante los entrenamientos de primavera en febrero de 2025, el comisionado de MLB, Rob Manfred, expresó una vez más su respaldo a la realización de un draft, destacando su "transparencia".

"La imposibilidad de cerrar acuerdos secretos -dado que se desconoce qué equipo seleccionará a qué jugador- constituye, en realidad, el mejor enfoque sistémico para abordar el problema de las infracciones reglamentarias que surgen en el mercado de firmas", declaró Manfred en aquella ocasión.

Los opositores a un draft internacional se apresuran a señalar una letanía de posibles problemas asociados a este, que van desde la reducción de oportunidades -la última propuesta de draft de la MLB se limitaba a 20 rondas, restringiendo a 20.000 dólares los bonos para aquellos no seleccionados- hasta las condiciones dispares entre los países donde se practica el béisbol y, en contraposición al argumento de Manfred, la probabilidad de que las comisiones ilícitas entre scouts y preparadores sigan corrompiendo el proceso. Algunos -no solo dirigentes sindicales, sino también destacados agentes y preparadores- siguen creyendo que el sistema actual es rescatable si se supervisa de manera más eficaz. Los más cínicos opinan que la liga ha dejado que el sistema se pudra al permitir que los equipos cierren continuamente acuerdos preliminares, forzando así que el draft se convierta en la única opción viable.

"Seamos claros: el desorden que tenemos en el mercado internacional no es responsabilidad exclusiva de los entrenadores, como MLB quiere hacer creer a todo el mundo", afirmó un destacado entrenador dominicano. "Tienen en sus manos -haya o no draft- la forma de mejorar este sistema. La deslealtad en el juego está en sus manos, no en las nuestras, porque son ellos quienes implementan las reglas".

El exdirector ejecutivo de la MLBPA, Tony Clark -quien renunció a su cargo en medio de un escándalo hace dos meses- expresó un sentir similar en marzo de 2025.

"A fin de cuentas, no se puede llegar a un "preacuerdo" a menos que un equipo lo proponga", señaló Clark en aquel entonces. "Eso significa que existe la oportunidad de averiguar quiénes son los que los proponen y, basándose en ello, determinar cómo debe funcionar el sistema de ahora en adelante. Sin embargo, no existe interés en hacerlo, a pesar de saber que esto está ocurriendo; en su lugar, recurren una y otra vez a la misma solución: el draft, el draft, el draft".

Casi todos los acuerdos entre equipos y jugadores anunciados al comienzo de cada periodo internacional de firmas se pactaron verbalmente con años de antelación, a menudo sin dejar rastro documental alguno. Los directivos de la liga han sostenido desde hace tiempo que la ausencia fundamental de pruebas hace que resulte prácticamente imposible imponer sanciones a los equipos por cerrar acuerdos preliminares. Manfred afirmó que la liga destina anualmente "decenas de millones de dólares" a combatir las irregularidades -principalmente en personal para controles antidopaje y en la verificación de edad e identidad, según un portavoz-. Sin embargo, numerosos cazatalentos declararon a ESPN que la liga debería invertir muchos más recursos en investigar estos acuerdos preliminares; como mínimo, para disuadir a los equipos de seguir buscándolos de manera continua.

La última sanción importante en el mercado internacional se impuso hace más de ocho años, cuando el exgerente general de los Atlanta Braves, John Coppolella, fue inhabilitado de por vida y obligado a renunciar a los derechos de 13 jugadores firmados internacionalmente por haber eludido los límites de contratación.

"Atrapamos a algunas personas -dijo Manfred el pasado mes de febrero-, pero no a todos".

Otro problema potencial es la notable falta de representación latina en los puestos clave del sindicato de jugadores, un hecho que varios jugadores, agentes y ejecutivos señalan como prueba de que la MLBPA, o bien no posee el conocimiento suficiente sobre el tema, o bien no le interesa lo bastante como para analizarlo a fondo. La MLBPA está compuesta por un representante de los jugadores por cada uno de los 30 equipos. Sin embargo, durante la última ronda de negociaciones, solo uno de ellos -el jugador de cuadro venezolano Miguel Rojas- era latino. Otro, el campocorto puertorriqueño Francisco Lindor -quien cursó la escuela secundaria en Florida y accedió a la liga a través del draft nacional- formó parte del subcomité ejecutivo.

Actualmente, el lanzador de los Minnesota Twins, Pablo López, figura como el único representante latino entre los jugadores. Un portavoz del sindicato -el cual deja la selección de los representantes a cargo de los jugadores de cada equipo- añadió que hay siete representantes latinos en los equipos de las ligas menores, además de varios exjugadores latinos que trabajan en el área de servicios al jugador. La MLBPA comenzó a representar a los jugadores de las ligas menores hace tres años, pero dicha representación no incluye a aquellos que militan en la Liga de Verano Dominicana. Y, ciertamente, tampoco incluye a los jugadores aficionados del mercado internacional.

"La diversidad de nuestro sindicato es un componente clave de nuestra fortaleza, y representamos a jugadores provenientes de cerca de 18 países de todo el mundo", declaró en un comunicado Bruce Meyer, director ejecutivo interino de la MLBPA. "La Asociación de Jugadores solicita y recibe regularmente las opiniones de los jugadores de toda nuestra membresía -en todos los niveles y con todo tipo de trayectorias-, sin limitarse únicamente a los jugadores que forman parte de nuestra junta ejecutiva. Nuestras posturas en la mesa de negociaciones son un reflejo directo de esos comentarios, incluso en lo que respecta a los asuntos de índole internacional.

"Si bien nuestros cargos electos están abiertos a todos los jugadores, concebimos la representación como algo que trasciende con creces el mero hecho de ostentar un título dentro de una junta ejecutiva. En ese mismo espíritu, nuestro personal de servicios al jugador y nuestros dirigentes mantienen una comunicación constante con los jugadores para abordar cuestiones de toda índole -tanto mayores como menores-; asimismo, en el contexto de cualquier negociación, buscamos y recibimos por diversas vías las opiniones de los jugadores latinos sobre las propuestas relativas al mercado internacional y otros temas de interés".


A RAÍZ DE la muerte de Ismael Pérez, Junior Noboa encabezó un sistema mediante el cual su oficina trabajaría para regular las academias, obligando a las instalaciones a cumplir con ciertos requisitos basados en la ubicación, las condiciones de vida, los programas educativos y las pruebas antidopaje. Desde noviembre de 2024 hasta enero de 2025, señaló Noboa, habían registrado más de 400 academias, aunque reconoció que esto apenas representaba la punta del iceberg.

"Justo aquí, sobre el cemento", dijo Noboa, golpeando la mesa de su oficina en el segundo piso del Estadio Quisqueya, en Santo Domingo. "Venga por la mañana y verá cuántos chicos están entrenando en el estacionamiento. Eso, precisamente, es una academia. Hoy en día, más de 500 jóvenes son firmados desde la República Dominicana [cada año]. ¿Qué le dice eso? Que un gran número de chicos son dados de baja. Y existe un alto porcentaje de esos jóvenes que afirman querer permanecer en el béisbol y desean montar su propia academia de béisbol".

Históricamente, los esteroides han estado fácilmente disponibles para su venta libre en cualquier farmacia dominicana y en cualquier centro de entrenamiento que cuente con los medios para adquirirlos, sin importar la edad y sin requerir siquiera una receta médica. Los programas antidopaje han sido inexistentes dentro de sus numerosas ligas de béisbol.

A finales del verano pasado, el presidente dominicano Luis Abinader promulgó la primera ley que prohíbe explícitamente el uso de sustancias para mejorar el rendimiento (PED, por sus siglas en inglés) en el país. Dicha ley establece un conjunto de sanciones -que oscilan entre cinco y 20 años de prisión y multas de entre 10 y 30 veces el salario mínimo local, además de la amenaza de clausura de negocios y revocación de licencias- para cualquier persona que, según se determine, haya recetado, administrado o facilitado de cualquier modo el uso de sustancias controladas prohibidas, incluidos los esteroides.

Está previsto que la ley entre en vigor en agosto; sin embargo, queda por ver si finalmente marcará una diferencia, algo que suscita considerables dudas dada la falta de un programa antidopaje establecido en el país y la cantidad de recursos necesarios para realizar controles de sustancias a tal escala.

Según el actual Convenio Colectivo (CBA) de la MLB, los jugadores están sujetos a pruebas de detección de drogas ilimitadas y aleatorias una vez que firman sus primeros contratos profesionales. Sin embargo, solo un número limitado debe someterse a dichas pruebas antes de ese momento. Aquellos designados como de "Nivel 2" bajo el CBA -término utilizado para describir a los 150 mejores jugadores aficionados internacionales, basándose en una clasificación interna- están sujetos a pruebas de drogas aleatorias antes de firmar con un equipo, de acuerdo con el convenio vigente.

También existen pruebas obligatorias a través de un programa implementado hace ocho años, en el cual entrenadores independientes de otros países -incluida la República Dominicana- permiten a la MLB realizar pruebas de detección de drogas regulares y sin previo aviso a los jugadores en sus academias. La MLB afirma que, en el marco de este programa, realiza anualmente entre 500 y 1.000 pruebas aleatorias y sin previo aviso -a veces incluso más-, al tiempo que educa a los jugadores y a sus familias sobre los peligros de las sustancias para mejorar el rendimiento (PED).

Los funcionarios de la liga destacan las tasas de resultados positivos en la Liga de Verano de la República Dominicana (Dominican Summer League), señalando que estas descendieron del 6.1% al 2.9% entre 2005 y 2006 -momento en que la MLB comenzó a realizar pruebas y a educar a los jugadores-, y que se han mantenido por debajo del 1% durante cada uno de los últimos 13 años. No obstante, esos mismos funcionarios reconocen que dichas cifras no reflejan necesariamente si los jugadores aficionados consumen esteroides antes de firmar sus contratos.

Un director de scouting internacional estima que alrededor del 80% de los jugadores que firman contratos provenientes de la República Dominicana reciben esteroides cuando tienen entre 11 y 13 años de edad, con el fin de asegurar acuerdos preliminares; posteriormente, comienzan un proceso de desintoxicación gradual a medida que se acerca el momento en que pueden firmar oficialmente sus contratos e ingresar al programa de pruebas antidopaje de la MLB. Un agente que representa a numerosos jugadores de la República Dominicana consideró que esa cifra era excesiva, sugiriendo en cambio que podría rondar el 30%. No obstante, añadió: "Sé que es un porcentaje significativo".

En un comunicado dirigido a ESPN, la MLB afirmó haber "destinado recursos considerables a las pruebas antidopaje previas a la contratación, así como a la educación de los jugadores tanto en la República Dominicana como en el resto de América Latina". Sin embargo, los directivos de la liga opinan también que es poco lo que se puede hacer hasta que las autoridades policiales locales encuentren realmente la manera de combatir con firmeza la disponibilidad de sustancias para la mejora del rendimiento (PED, por sus siglas en inglés) dentro de su país. Algunos de esos mismos funcionarios del gobierno dominicano replican que es la propia MLB la que debería actuar con mayor rigor contra los equipos que cierran dichos acuerdos preliminares, los cuales, en última instancia, contribuyen a propiciar el uso de esteroides desde un principio. Y si bien la MLB sostiene que la implementación de un draft internacional constituye la única solución, la Asociación de Jugadores de la MLBPA lo refuta con vehemencia.

Para muchos, la situación se ha convertido en un círculo vicioso.

"Es como si hablaran sin escucharse mutuamente", comentó un director de scouting internacional. "Y, como siempre, quienes terminan quedando rezagados son estos chicos".


ISMAEL PÉRÉZ ERA era un chico tímido que odiaba que le tomaran fotos, pero amaba jugar en el campocorto. Admiraba a Lindor y a menudo imitaba a Elly De La Cruz, quien creció a solo 40 millas de distancia de Ismael, en Sabana Grande de Boyá. Soñaba, como tantos otros, con construir una vida mejor para su familia.

"Ismael era un chico muy inteligente, muy motivado", dijo Inoel, el padre de Ismael. "Estaba obsesionado con el béisbol. Su único objetivo era sacarnos de aquí. A las 5 o 6 de la mañana ya estaba aquí afuera, entrenando. Estaba obsesionado con el béisbol. Y siempre me decía que su sueño era llegar a las Grandes Ligas. Me decía: "¡Papi, te voy a sacar de aquí!".

Inoel ya no puede dormir más allá de las 2 de la madrugada. La última vez que escuchó la voz de su hijo, Ismael estaba en una cama de hospital, clamando desesperadamente: "¡Abrázame, papi! ¡Abrázame!". El recuerdo de esos gritos todavía le quita el sueño a Inoel por las noches.

"Todo lo que quiero es justicia para mi muchacho", dijo.

Según la familia, Ismael tenía solo 14 años cuando falleció, aunque incluso este dato no está claro. La fecha de nacimiento en su tumba fue borrada, lo que sugiere que, al igual que muchos otros jóvenes talentos dominicanos que aspiran a llegar a las Grandes Ligas, podría haber mentido uno o dos años para llamar la atención de los cazatalentos. (Uno de los hermanos de Ismael, Joel, negó que la fecha de nacimiento de Ismael fuera falsificada, afirmando que el cementerio escribió el año incorrecto y que a la familia se le pidió que lo borrara porque "la gente seguía preguntando al respecto").

La familia de Ismael y sus representantes legales alegan que Ismael recibió sustancias para mejorar el rendimiento en la academia de un exlanzador profesional llamado Yordy Cabrera, quien ha negado toda responsabilidad. Cabrera, quien remitió a ESPN a su abogado al ser contactado para comentarios, negó haber inyectado a Ismael con el esteroide boldenona en una publicación de Instagram del 19 de noviembre de 2024, afirmando que no tuvo "absolutamente nada que ver" con su muerte.

Ismael asistió a la academia de Cabrera junto con sus dos hermanos, quienes afirman que también recibían inyecciones diarias, pero les dijeron que solo contenían "vitaminas", una descripción que creyeron en ese momento. Joel, de 22 años, dejó el béisbol poco después de la muerte de Ismael. Inicialmente entrenó a su hermano Esmeilin, de 19 años, pero también lo dejó, respetando los deseos de su madre, quien les rogó que abandonaran el deporte tras la muerte de Ismael. Para Iris, la crisis económica que rodea al béisbol le arrebató la vida a uno de sus hijos. No quería que le arrebatara la vida a otro.

"Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa", dijo Iris, sosteniendo otra fotografía enmarcada de Ismael. "Eso fue lo que lo llevó a la muerte."

En noviembre de 2024, Diario Libre, uno de los periódicos más importantes de la República Dominicana, obtuvo una copia de unos análisis de laboratorio privados realizados a Ismael horas antes de su muerte, los cuales revelaban una insuficiencia hepática, uno de los efectos secundarios más comunes del abuso prolongado de esteroides, según expertos médicos consultados por ESPN. Sin embargo, los resultados de la autopsia realizada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses aún no se han hecho públicos. Un portavoz de la fiscalía del distrito -organismo que supervisa dicho departamento- no respondió a las reiteradas solicitudes de comentarios.

Los resultados de laboratorio revelados por Diario Libre hace 17 meses -y que también fueron revisados por ESPN- mostraban niveles significativamente elevados de amoníaco en sangre y de enzimas hepáticas, hallazgos compatibles con una insuficiencia hepática. Una de las funciones principales del hígado es metabolizar sustancias, como los esteroides anabólicos, y eliminarlas del organismo. El director médico de MLB, el Dr. Gary Green, refiriéndose al tema en términos generales, señaló que los esteroides de consumo oral tienen un mayor impacto en el hígado; no obstante, la administración de grandes cantidades mediante inyecciones también puede afectarlo gravemente.

El abogado de Cabrera, Domingo Fabián, replicó argumentando que Ismael falleció a consecuencia de una hepatitis B, una infección viral del hígado. Fabián declaró a ESPN que su cliente es "completamente inocente", y afirmó que la familia está intentando chantajear a Cabrera y "difamar su nombre", añadiendo que solo interpusieron la demanda después de que Cabrera se negara a realizarles un pago. Fabián alegó que Ismael permaneció en la academia de Cabrera únicamente durante tres días; la familia de Ismael, por su parte, sostiene que este asistía a la academia desde que tenía 8 años.

Inicialmente, los padres de Ismael llevaron el caso por su cuenta a la fiscalía local, pero "no se les prestó atención", afirmó Russell Aracena, uno de los abogados de la familia. Aracena y su equipo legal presentaron una denuncia formal más tarde ese mismo verano; sin embargo, el caso no fue asumido hasta mediados de noviembre, momento en que el Diario Libre publicó un artículo sobre la muerte de Ismael. Su historia conmocionó a la nación y, a la postre, contribuyó a desencadenar las inspecciones de Noboa en las academias y -según fuentes del país- brindó a las autoridades locales el impulso definitivo para intentar, por fin, regular el uso de esteroides.

Héctor Gómez, uno de los reporteros de béisbol más destacados de la República Dominicana, describió el caso de Ismael como "la gota que colmó el vaso".

"Este caso estalló", comentó Gómez. "Se han reconocido casos similares, pero no habían tenido este nivel de repercusión. Este sí la tuvo, y además los padres estuvieron dispuestos a hablar".

Cerca de la Navidad de 2024, el equipo legal de la familia presentó una denuncia contra Olga Diná Llaverías -directora nacional del Departamento de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia de la Procuraduría General- por haber actuado con negligencia en respuesta a la denuncia inicial. Los seis meses siguientes transcurrieron con escasos avances, lo que motivó la organización de una marcha frente al Capitolio estatal durante la semana del 16 de junio. Cientos de personas se congregaron entonces para exigir que se revelaran los resultados de la autopsia, pero no ha sucedido nada.

Aracena relató que la madre de Ismael todavía lo llama, casi a diario y entre lágrimas, con la esperanza de recibir alguna noticia.

Su espera continúa.

"No buscamos dinero", afirmó Joel. "Todo lo que queremos es justicia y, además de eso, que esto no le suceda a ningún otro niño; que ninguna familia tenga que sufrir como hemos sufrido nosotros".

Jorge Castillo y Juan Recio, de ESPN, contribuyeron a este reportaje.