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Giannis Antetokounmpo emerge como una de las figuras más populares de la NBA

NUEVA YORK – Mike Seremetis y su joven hijo Theo esperan por el momento apropiado para tomarse una fotografía. Faltan 10 minutos para el inicio de la matinée dominical entre los Milwaukee Bucks y los Brooklyn Nets. El padre y su hijo, vestidos con camisetas azules de “La Bestia Griega”, ubicados a varias filas de la cancha del Barclays Center, intentan llamar la atención del hombre al cual tanta gente ha venido a ver.

Mike toma varias fotos de Theo erguido orgullosamente, con su héroe del baloncesto calentando detrás de él. La familia Seremetis es parte de un grupo conformado por varios centenares de griegos orgullosos que han llegado desde temprano en la mañana a Brooklyn para aplaudir a un jugador que ha trascendido dentro y fuera de la cancha.

Si el impacto que ha causado Giannis Antetokounmpo es muy importante en el tabloncillo, su popularidad fuera de él y su capacidad de forjar nexos con quienes le rodean, ha sido algo aún más relevante para la comunidad griega en el mundo entero.

“Nos hace pensar en nuestra herencia”, dijo Mike con respecto a las sensaciones que causa ver el éxito que Antetokounmpo tiene en la NBA. “Y lo adoptamos como uno de los nuestros”.

Mientras Antetokounmpo continúa su camino hacia el súper estrellato en la NBA, todos los rasgos del crecimiento están presentes en el jugador de 23 años, quien actualmente juega su quinta temporada con los Bucks. Recientemente, acumuló la mayor cantidad de votos entre los jugadores (226) y quedó empatado en el primer puesto (99) en votación entre miembros de los medios de comunicación para el Juego de Estrellas. Si la estrella de los Cleveland Cavaliers LeBron James no lo hubiese superado, Antetokounmpo habría sido el más votado por los aficionados. La camiseta de Antetokounmpo es la cuarta más popular en la liga de acuerdo con sus índices de ventas, y los Bucks están en el sexto puesto entre los equipos más populares en ventas de mercancía, en gran medida, gracias a la popularidad que Antetokounmpo tiene alrededor del mundo.

La diferencia entre Antetokounmpo y jugadores de la talla de James y el dúo dinámico de los Golden State Warriors conformado por Stephen Curry y Kevin Durant es que Antetokounmpo representa a todo un país en cada ocasión en la cual pisa una cancha. El orgullo que sienten los griegos por el gigante sonriente es algo muy distinto a lo experimentado por muchos jugadores en la NBA. En ciudad tras ciudad en las cuales existen equipos de la NBA, grandes grupos de personas de origen griego van a los partidos a apoyar a Antetokounmpo.

“La comunidad griega, especialmente en las ciudades más grandes, como Nueva York y Chicago, lo aplaude de manera tal que pareciera que jugara para el equipo de casa”, afirmó John Henson, su compañero en los Bucks. “Eso nos ayuda, y estoy seguro de que eso lo estimula también”.

La jornada dominical no fue distinta. Antetokounmpo fue objeto de sonoros aplausos durante todo el día, y las camisetas de los Bucks con el número 34 y las banderas de Grecia colmaron la arena.

“Uno lo puede ver en toda la NBA”, afirmó Mike Seremetis. “Los griegos están saliendo en masa a apoyarle. Y él lo puede percibir, sigue siendo humilde con respecto a sus orígenes y eso es algo que impresiona mucho en este chico. Ha trabajado duro, llegó de la nada y se convirtió en una de las mayores estrellas en la NBA actualmente”.

James Pristouris ha estado organizando grupos de personas de origen griego para ver encuentros de la NBA durante casi 15 años. Fue la persona a cargo de la logística del contingente del cual fue parte la familia Seremetis. Ha visto cómo la pasión de estos grupos se ha acrecentado a medida que Antetokounmpo ha aumentado su relevancia.

“Comenzamos en Nueva Jersey, y cada año se ha acrecentado”, afirmó Pristouris, indicando que ya había llevado a otro grupo al Barclays Center a principios de temporada, cuando Kosta Koufos, Georgios Papagiannis y los Sacramento Kings visitaron la ciudad.

Los Nets a menudo se encuentran dispuestos a albergar reuniones tras los partidos, razón por la cual, con el pasar de los años, este grupo ha acudido de forma regular a verlos, primero en Nueva Jersey y luego en Brooklyn. Ahora que Antetokounmpo forma parte del escenario de la NBA, los grupos han crecido. Existe una lealtad por parte de los griegos hacia todos sus jugadores; sin embargo, el orgullo que sienten tras el ascenso de Antetokounmpo, especialmente en el área de la ciudad de Nueva York, es algo diferente.

“Nuestra comunidad ha adoptado a Giannis aquí en Brooklyn, Nueva York, desde el principio, cuando empezó en la liga”, dijo Mike. “Asistió a un campamento al cual Theo fue y adoptó a los chicos como si fueran suyos. Él y Thanasis, su hermano (mayor), fueron muy, muy humildes con nuestros hijos. Trabajaron con ellos durante casi una semana, y tuvieron una relación muy especial con ellos”.

Theo afirma alardear con sus compañeros de clase de la escuela primaria sobre su relación con Giannis y disfruta ver a la estrella de los Bucks por su rapidez y habilidad para jugar la mayoría de posiciones en la cancha. El respeto de la familia Seremetis por la forma en la cual los Antetokounmpo se han relacionado en la comunidad es tan profundo que Mike llevó a su familia a Westchester a apoyar a

Thanasis cuando el mayor de los Antetokounmpo jugaba para el equipo de los Knicks en la G-League.

“Mira, es inmenso”, dijo Pristouris sobre el impacto que Giannis ha causado en la comunidad griega alrededor de la ciudad de Nueva York. “Creo que este ejemplo es suficiente muestra de ello. Es el domingo del Super Bowl. Uno de los días más importantes en nuestro país, y aquí puedes ver a la gente esperando a Giannis. Si fuera otra hora, estuvieran aquí igualmente. Lo que ha hecho por todos los griegos es asombroso”.

Kostas Beskos no podía contener su orgullo en la tarde del domingo. Durante el medio tiempo del partido, el aficionado de edad mediana se erguía orgullosamente mientras otro hombre le pedía tomarle una fotografía. Beskos, vistiendo una camiseta verde de los Bucks con el número de Antetokounmpo y arropado con la bandera de Grecia, voló desde Atenas para presenciar los dos compromisos de los Bucks contra los Nets y los Knicks en Nueva York esta semana. Quería apoyar a Antetokounmpo y verle en persona.

Si bien Beskos está orgulloso de los logros de Antetokounmpo en la NBA, mantiene las esperanzas que el jugador de 23 años se decidirá por jugar con la Selección Nacional de Grecia en el Mundial de Baloncesto de 2019 y luego, si el equipo clasifica, ir a los Juegos Olímpicos de verano 2020 en Tokio. Antetokounmpo quedó fuera en las postrimerías del Eurobasket 2017 debido a una lesión en su rodilla, la cual causó amplia controversia en Grecia, luego que la Federación de Baloncesto de ese país acusara a los Bucks y la NBA de armar un complot, según lo recogido por la agencia AP, a fin de mantener a Antetokounmpo fuera de acción. La NBA negó las acusaciones; sin embargo, los sentimientos se mantienen a flor de piel.

Beskos está convencido que, de haber jugado Antetokoumpo, su amada selección nacional pudo haber ganado el verano pasado.

“Es algo muy importante para todos los aficionados griegos”, indicó Beskos sobre el éxito de Antetokounmpo. “Y queremos que Giannis juegue con la Selección Nacional el EuroBasket y el Mundial de Baloncesto de la FIBA y creo que Grecia tiene un gran futuro de la mano de Giannis”.

Por su parte, Antetokounmpo trata de concentrarse en sus asignaturas pendientes más inmediatas. Entiende lo importante que es tenerle jugando con la selección de su país; sin embargo, sabe que su trabajo a largo plazo es intentar guiar a los Bucks para llegar a los playoffs y más allá.

“Estoy pensando en los Knicks en este momento (el martes), mi tobillo, en eso estoy pensando, en volver a estar sano”, comentó Antetokounmpo a ESPN con respecto a su futuro con la selección griega. “Los Juegos Olímpicos y el Mundial de

Baloncesto están muy, muy lejos aún. Cuando llegue el momento, cuando se acerquen los días, podré pensar en ello. Estoy intentando mantenerme concentrado”.

En cuanto Yainnis Paragiannis vio el calendario de los Nets, supo que su familia debía asistir a este encuentro.

“A principios de año, mi padre me decía: ‘¿Cuándo vendrá Giannis a jugar contra los Nets?’”, afirmó Paragiannis. “Compramos los boletos hace dos meses y aquí estamos”.

Los padres del joven de 24 años y el resto de su familia son oriundos de Grecia, pero él es un griego-norteamericano de primera generación residente de Brooklyn. Para la ocasión, viste una camiseta azul y blanca de la selección griega con el número de Antetokounmpo, además de reconocer que es dueño de una camiseta y franela de los Bucks.

“Solía ser aficionado de los Lakers, por Kobe Bryant”, dice Paragiannis. “Amo a los Knicks, pero estamos pasando por problemas, y los Nets (jugaban) en Nueva Jersey; por eso nunca fui aficionado de los Nets. Cuando se mudaron a Brooklyn, fue algo agradable porque podíamos asistir a sus partidos, pero hay que apoyar al héroe de casa”.

Paragiannis afirma que ha podido notar, en sus recientes caminatas por la ciudad, que cada vez más personas comienzan a reconocer el nombre de Antetokounmpo.

“Es importante para nosotros”, dice Paragiannis. “Nunca tuvimos a un jugador griego de su calibre. Como puedes ver aquí, creo que la mayoría de los presentes hoy acudió gracias a él”.

El apoyo que Antetokounmpo sigue recibiendo por parte de los residentes del área de Nueva York es una de las mayores razones por las cuales él ansía jugar allí cada temporada. Es la razón por la cual el joven candidato al Más Valioso no puede evitar sonreír, incluso tras la lesión en su tobillo, sufrida durante la victoria de los Bucks sobre los Nets, al preguntársele con respecto al apoyo que recibe durante sus visitas a la Gran Manzana.

“Esa es una de las razones por las que siempre me encanta jugar en Nueva York”, indicó. “Porque todos, la gente griega, la comunidad, niños, adultos, ellos siempre salen a apoyar a los Bucks y siempre es divertido. Sé que muchos griegos me esperan fuera del estadio, y no sólo me apoyan a mí. Apoyan también al equipo, y eso lo hace divertido”.

El resto del Barclays Center comienza a quedar vacío. Mientras tanto, una gran cantidad de aficionados griegos se dirige a las secciones centrales de la arena, esperando disfrutar de unos momentos más con el hombre de la hora. 45 minutos luego que los Bucks concretan su victoria, Antetokounmpo regresa a la cancha para formar parte de lo que se ha convertido en un ritual en todas las canchas de la NBA. Se escuchan los cánticos de “¡Hellas! ¡Hellas!” y los vítores de “¡MVP!, ¡MVP!” con su reaparición, haciendo las delicias de sus aficionados. Una jovencita vestida con la misma camiseta azul de “La Bestia Griega” usada por Mike y Theo Seremetis, lee al micrófono varias palabras en idioma griego escritas en su teléfono. Antetokounmpo escucha respetuosamente.

“Te queremos decir que te amamos”, dice la niña. “Y en cada ocasión que te tenemos con nosotros, nos das mucha felicidad y alegría. No sólo eres un jugador de baloncesto estrella, eres un hombre estrella. Que Dios te bendiga en todo lo que hagas”.

La jovencita termina sus palabras y Antetokounmpo pone su mano en el corazón como muestra de aprecio. Toma el micrófono para decir sus palabras, también en griego.

“Muchísimas gracias”, le dice a la multitud. “Todos los griegos están en mi corazón. Los griegos han sido muy amables conmigo. Siempre”.

Antetokounmpo procede a firmar autógrafos e interactuar con sus jóvenes aficionados, mientras sus padres miran la escena a varias filas por detrás de los jóvenes. Los intercambios son breves pero significativos para los niños. La cualidad descrita por Mike Seremetis como la capacidad que tiene Antetokounmpo para conectar con los jóvenes queda demostrada. Nota que un jovencito está usando un suéter con capota blanco de la marca Big Baller Brand, propiedad de LaVar y Lonzo Ball.

“¡Denle a este chico una camiseta, hombre!”, exclama Antetokounmpo antes de quitarse su chaqueta y obsequiar al niño el suéter de capota blanco de “La Bestia Griega” que ha vestido desde su salida del vestuario. “¡Tenemos que cambiar esto!”.

“La usaré a diario”, le responde el jovencito, casi sin poder creer lo que le ha pasado, luego que Antetokoumpo le pone su suéter. El momento es capturado en un video del gerente de comunicaciones digitales de los Bucks Nick Monroe que rápidamente se convierte en sensación viral.

https://twitter.com/Bucks/status/960521900345540608

Pocos minutos después de firmar autógrafos y posar para las fotografías, Antetokounmpo procede a retirarse de la arena, pero antes, Pristouris le muestra una sorpresa adicional. Pristouris sabía que Antetokounmpo estaría hambriento después del partido, por lo cual hizo que un restaurante griego de la localidad

despachara comida a la arena. Pristouris le entrega a Antetokounmpo una bandeja de aluminio y una bolsa. Contienen el Souvlaki, plato tradicional griego, lo cual provoca una sonrisa en el rostro de la joven estrella.

“Estaba fresco”, dice Pristouris. “No era Souvlaki frio. Y estaba emocionado, tal como lo pudieron ver”.

Al contemplar la escena desde la distancia, Henson no puede evitar sonreir y sacudir la cabeza por lo que acaba de presenciar. El gigante de Carolina del Norte está en su sexta campaña en la NBA, y aun no puede creer como ha crecido la popularidad de Antetokounmpo en los últimos años.

“Esto es algo pequeño”, dice Henson al ver la multitud que llena varias áreas del Barclays Center. “Creo que, en Filadelfia, o un par de ciudades más, hemos visto llenos de un lado al otro de la cancha. Mis muchachos y yo estábamos hablando sobre el hecho que un chico de 23 años representa las esperanzas y sueños de una nación, ¿entiendes lo que quiero decir? Es maravilloso. Estoy muy feliz por él. Se lo merece todo”.