LeBron James, versátil y comprometido en su mejor comienzo

LeBron James es omnipresente dentro y fuera de las duelas. Mientras Cleveland Cavaliers continúa marcando la pauta de la Conferencia Este con un comienzo excelente (6-0), al alero lo mismo le da tiempo a ofrecer otra muestra de su versatilidad durante los juegos como a apoyar la campaña de Hilary Clinton en su rally por Ohio o a defender la NFL ante los flojos resultados de sus ratings. Deportista, activista, solidario y camaleónico, todo en uno.

El último par de días fue intenso para el tres veces campeón de la NBA. Por segunda semana de las dos que se llevan disputadas, LeBron se volvió a coronar como el Jugador de la Semana en el Este. Por ahora, los Cavaliers están siendo el equipo más regular de la competencia y su estrella el jugador más solvente. Y aquí está la excelencia de LeBron, quien está registrando su peor marca anotadora desde su año de novato, pero que está batiendo sus récords en asistencias brindadas y rebotes agarrados. Da igual que versión nos muestre, que el jugador es capaz de lo mejor.

Por ahora sus números dicen mucho: 22.8 PPJ, 10.7 APJ y 8.8 RPJ. Hasta el momento, su peor marca anotadora fue en la temporada 2003-04 con 20.9 PPJ, sin embargo, en el apartado de los últimos pases está superando en dos asistencias por juego su mejor registro anterior, el de la temporada 2009-10 (su último año antes de partir a Miami). De los seis encuentros que disputó en esta campaña, en cuatro de ellos alcanzó doble-doble en puntos y asistencias, algo que ha sucedido de manera consecutiva en los dos últimos juegos.

A nivel colectivo, LeBron está protagonizando el mejor comienzo de su carrera después de batir el 5-0 con Miami Heat del año del lockout (2011-12), aquella temporada fue precisamente la que le convirtió en campeón por primera ocasión. A LeBron le sigue sonriendo la vida después del anillo de la temporada pasada y está aprovechando el tirón de un equipo con mínimos cambios en el que las piezas están más que engrasadas.

En este punto de la competición, no pueden decir lo mismo en Golden State Warriors, el que iba camino de erigirse en el plantel a batir pero que todavía está viviendo un proceso de adaptación lógico con la llegada de Kevin Durant: los nuevos jugadores han de aclimatarse al nuevo sistema y los veteranos deben concentrarse en enseñarles. En ese periodo de aclimatación de los californianos en el que los errores están siendo mayores que en las dos últimas campañas hay un hombre que podría ayudarles: el propio LeBron, quien vivió un periodo similar en Miami Heat cuando el ‘Big Three' causó un efecto similar al de los Warriors.

Pero James sigue a lo suyo con tranquilidad. Si la costumbre es que sea el máximo anotador de los dos equipos en los que ha participado (con la excepción de su primera temporada en el Heat, cuando Dwyane Wade le superó), en esta ocasión también cedió el testigo a Kyrie Irving, claro que lo de LeBron es una carrera de fondo y en su maratón en la lista de máximos anotadores de la historia de la NBA, el alero superó a Hakeem Olajuwon en el top 10 con 26,947 puntos en el que está siendo su decimocuarto año en la liga.

Y así, mientras continúa imponiendo su ley en cada partido, James también tiene tiempo para alentar a la sociedad estadounidense para que salgan a votar a Clinton. El domingo, LeBron formó parte del mitin de la candidata demócrata en Ohio, y el mensaje que envió fue el de continuar con el legado de Barack Obama, a quien apoyó en varias ocasiones. Tanto en la política como en el deporte, James está abogando por el continuismo. En los Cavaliers le está yendo bien en este inicio de temporada, veremos si sus deseos se hacen realidad en las elecciones generales que se celebrarán el martes, día en el que tendrá todos sus sentidos puestos en lograr su séptimo triunfo al hilo sin perder de vista unos resultados de los que está pendiente el mundo entero.