Se cumplen 16 años del partido que tuvo todos los partidos juntos. El partido más largo de la historia del tenis tuvo lugar entre el martes 22 y el jueves 24 de junio de 2010, en la primera ronda de Wimbledon 2010 entre caballeros, y tuvo como protagonistas al estadounidense John Isner y al francés Nicolas Mahut.
John Isner y Nicolas Mahut batallaron, literalmente, durante 11 horas, 6 minutos y 23 segundos. Después de 183 juegos disputados (también récord en un partido) en la cancha 18 del All England Club, la placa final quedaría guardada en los libros de estadística en el primer lugar: 6-4, 3-6, 6-7 (7), 7-6 (3) y ¡70–68!.
El juego comenzó el 22 de junio y, tras cuatro sets "normales", tuvo que suspenderse hasta el día siguiente por falta de luz mientras se encontraban 47-47 en el parcial decisivo. Luego de la reanudación en el 23 de junio ya se convertiría en el encuentro más extenso de todos los tiempos. Pasadas las 21 horas local, el partido volvió a ser pasado de día por segunda vez con el marcador en 59-59. Obviamente se reanudó al día siguiente para lograr el definitivo: 70-68.
Durante el match ambos jugadores rompieron numerosos récords que, sin dudas, marcarían un antes y un después en cuanto a la duración de los encuentros. De hecho, en octubre de 2018 se dispuso que, en este tradicional torneo, se juegue tiebreak cuando se llegue a un hipotético 12-12 en el quinto set. Esta medida llegó semanas después de que en la semifinal de ese año entre el sudafricano Kevin Anderson y mismísimo John Isner llegaran a definir por 26-24 el quinto set, tras seis horas y media de partido.
Sin embargo, el duelo de 2010, dirigido por el popular umpire sueco Mohamed Lahyani, sería el que rompería todos los pronósticos. Hasta la reina Isabel II asistió a los puntos finales del partido. Era la primera vez que presenciaba un enfrentamiento en Wimbledon después de más de tres décadas sin hacerlo. Y fue porque Isner y Mahut, quienes totalizarían más de 100 aces cada uno, jugaron el partido interminable.
