A sus 16 años, Moïse Kouamé quiere dejar de ser una promesa para convertirse en una realidad palpable. Tras recibir una invitación para la fase previa del ATP 250 de Montpellier, el joven ha logrado clasificarse para su primer cuadro principal en el circuito mayor.
Ahora suma 12 victorias consecutivas entre torneos ITF y el circuito ATP. Es que viene de ganar dos títulos seguidos (en Manacor y Torello), lo que le dio el impulso necesario para brillar en casa.
En la clasificación de Montpellier, vía wild card, derrotó a jugadores con mucha más experiencia, demostrando una solidez mental impropia de su edad. Primero, venció a Elias Ymer por 6-4, 4-6 y 7-5 luego de salvar una pelota de partido. Ya en la ronda final dio cuenta de Clément Chidekh por 7-5, 6-7 (6) y 6-3.
Este lunes, la tensión se adueñó de él y del complejo. Y estuvo cerca de la descalificación. Es que golpeó su raqueta contra los carteles publicitarios al perder el segundo set.
Por suerte para él, se quedó en la cancha y no terminó en los palcos. Tras este gesto de sancionado por una advertencia, el francés logró recuperar la compostura para volver a la pelea.
Ya con el micrófono en mano, tras concretar el triunfo, rompió el silencio: "Me gustaría pedir disculpas al público por haber tenido esta actitud. Tienes que entenderme, hay muchas emociones. Después de eso intenté mantener la calma, eso era todo lo que había que hacer. Tengo la suerte de tener otro partido (en el cuadro principal) para demostrar que puedo hacerlo mejor en cuanto a actitud".
En definitiva, mucha experiencia para el galo que sigue dando que hablar.
