CARDIFF (Enviado especial)-- El próximo sábado, el Principality Stadium se volverá a vestir de fiesta para recibir al rugby. Gales y Los Pumas estarán frente a frente una vez más. Aunque jugaron no más de 18 partidos en su historial, los dos equipos se conocen a la perfección y saben por dónde pueden lastimar a su rival.
Los Pumas, que llegaron a tierras galesas el lunes luego de su paso victorioso por Tokio, tuvieron una buena semana de entrenamientos en el Arms Park, lugar donde los Cardiff Blues hacen de local. Hoy ya con la confirmación del quince titular, sólo resta esperar el plato fuerte de esta semana, que será el sábado a las 14.30, horas de Argentina.
Por su parte, Gales no tuvo la mejor semana de estos últimos tiempos. La derrota del sábado pasado en el Principality contra Australia por 32-8, pegó muy fuerte en la gente local. Se puede observar al caminar por las pintorescas calles de Cardiff, la pasión con la que viven cada instante que los Dragones juegan en su casa o bien fuera de ella.
Pero ahora se puede respirar un aire diferente hacia el equipo. En los distintos pubs que invitan a ver el partido del sábado, no reina el optimismo. “Que ganen Los Pumas y listo” o “no me gusta mucho como trabaja Rob Howley”, se escucha. Y pensar que hace dos semanas, pedían hacer un contrato más extenso para el entrenador.
A la hora de hablar sobre Gales, el Head Coach de Los Pumas Daniel Hourcade le dijo a sus jugadores: “Van a enfrentar a un gran equipo, con estupendos jugadores que, sin dudas, está herido y creo que es lo peor que te puede pasar, porque es un equipo con mucho orgullo, con mucho corazón y que está herido en serio. Van a tratar de revertir su situación el sábado con toda su gente. Creo que es el peor momento para enfrentar a Gales, nos preparamos para vivir cada pelota como una batalla”.
Con respecto a la presión que pudiera sufrir el conjunto galés en los primeros minutos sino salieran las cosas como desean, Hourcade manifestó que “yo no me fío mucho de eso, porque creo que los jugadores del nivel que tienen Gales, deben estar acostumbrados a vivir con esta presión. Estará en nosotros hacer que ellos no encuentren su confianza en el juego”.
Las cartas ya están sobre la mesa y los dos equipos saben que para ganar, necesitarán de una concentración de ochenta minutos. Los Pumas quieren seguir en crecimiento, aunque son conscientes que Gales es un grande que está herido.
