Bela-Lima: ¿Por qué se separan?

Belasteguin-Lima lucieron muy firmes ante Chingotto-Tello. Prensa Buenos Aires Padel Master 2019

"Vamooosss", gritan al unísono el argentino Fernando Belasteguín y el brasileño Pablo Lima en la cancha principal de La Rural de Palermo. Después chocan los cinco y se miran a los ojos. Serios. Concentrados. Intercambian algunas palabras, que terminan con ambos haciendo un gesto afirmativo mientras caminan para volver a acomodarse. El juego continúa para quienes fueran reyes del circuito mundial de este deporte durante casi cuatro años, hasta principios de 2019.

Ninguno le hace malas caras al otro cuando comete un error. Al contrario, se siguen alentando mutuamente en todo momento. No parecen peleados. Y, si bien no son aquella dupla imbatible que vimos en las finales 2016 y 2017 del World Padel Tour de Buenos Aires, supieron rearmarse tras la larga recuperación que tuvo que atravesar el argentino la temporada pasada por una fea lesión en el brazo derecho y hoy son nuevamente muy competitivos, ese dúo que nadie quiere enfrentar.

Entonces ¿por qué se separan?

La respuesta concreta a esa pregunta sólo la saben ellos dos. Lo único seguro es que la decisión fue del argentino, al igual que cuando rompió su dupla con Juan Martín Díaz, allá por el año 2014.

Si bien tras la dura lesión que sufrió Bela la temporada pasada, que según sus palabras casi lo obliga a retirarse de la actividad profesional, con Lima sólo lograron un título (el máster final de 2018), eso no parece ser suficiente argumento para entenderlo.

A saber: sobre cinco torneos disputados este año, conquistaron un subcampeonato y llegaron cuatro veces a semis. Es cierto, para su estándar habitual parece poco, pero teniendo en cuenta la larga recuperación que tuvo que atravesar el argentino, un hombre de 40 años, suena hasta lógico que tengan un período de readaptación.

El análisis más justo que se puede realizar para desentrañar la cuestión es verlos dentro de la cancha. En este caso en dos duros compromisos, los octavos y los cuartos de final del Buenos Aires Padel Master, como se denomina de forma oficial a la fecha argentina del circuito mundial World Padel Tour (WPT), ante los argentinos Federico Chingotto-Juan Tello y Miguel Lamperti-Luciano Capra, respectivamente.

Chingotto-Tello es la dupla número 10 del planeta. Es decir que planteaban tal vez el primer gran desafío para Bela-Lima en Buenos Aires.

Pero los ex-Nº1 arrancaron con todo, con el argentino muy activo en las voleas y las bandejas, y el brasileño con su despliegue y sus globos milimétricos habituales.

Tal vez en Lima se le notó por momentos algo menos de solidez de la normal en las voleas. Pero para percatarse había que ir muy al detalle. Tal es así que ese primer set lo cerraron con un 6-1 lapidario.

Aunque el brasileño no luce tan granítico como el año pasado, cuando parecía imposible hacerle un punto -y mucho más que cometiera errores no forzados-, el tándem sigue funcionando. Aquello de que él elabora en base a excelentes globos y voleas cada vez más punzantes a medida que avanza el punto, con el objetivo de dejarle todo preparado para que Bela defina, continúa ocurriendo.

En el segundo parcial, y no obstante el resultado más apretado, se vio la mejor versión de Bela-Lima, muy concentrados en lastimar en la red y ponerle difícil a sus rivales el armado de juego para la potencia de Tello. Fue 6-4 y triunfo.

Ya en cuartos de final, tenían enfrente al binomio Nº6 del planeta y el brasileño no comenzó de la mejor forma. Algo inseguro sobre todo en las bandejas, sufrió los primeros juegos del partido. Capra, que lo tenía cruzado, detectó su vulnerabilidad y le hizo un 'arriba-abajo' que lo expuso.

Bela le sumó sus dudas para pegar el smash en algunas situaciones propicias y el cóctel tuvo como consecuencia que perdieran el set por 6-4.

Ni en ese momento se notaron grietas en la pareja. Se alentaron, se dieron palmadas de respaldo y charlaron más que nunca para remontar. Además, repitieron un axioma que los definió siempre: aprovechar el más mínimo error rival para anotarse puntos clave.

Aunque Lamperti-Capra continuaban en gran nivel, tuvieron una solo vacilación en toda la manga, y Bela-Lima no la dejaron pasar: se quedaron con el parcial por 6-3.

El set final presentaba todo un misterio para los ex-Nº1. Sus rivales demostraron rápido no haber sentido el golpe anímico de perder el segundo. Seguían muy metidos.

Ante esta situación, Bela-Lima reaccionaron como siempre. Apretaron los dientes. Se aseguraron de ganar los puntos que tenían que ganar, y no cayeron en la decepción cuando los oponentes conquistaban los suyos.

Un solo flanco tuvieron: sacando 5-4 para partido, Bela cometió un par de errores no forzados, a Pablo le faltó decisión, y no pudieron cerrarlo. Lo harían dos juegos después para el 7-5 final.

¿Será por pequeños detalles como ese que Belasteguín le dijo a Lima "nos tenemos que separar"?