Argentina presentará, por primera vez en la historia, un equipo masculino de mayores de 70 años en la Grand Masters Hockey World Cup 2018.
La Copa Mundial se disputará del 20 al 30 de junio en España, en el Real Club de Polo de Barcelona, y el combinado albiceleste viajará con una delegación integrada por un jefe de equipo (Carlos Huergo), un coach (Anibal Falchetto) y 18 jugadores, de entre 70 y 79 años.
Al repasar la lista de buena fe que presentó Argentina se destacan, en primer lugar, algunos nombres que han marcado la historia del deporte en el país. Cuatro de los integrantes del equipo formaron parte de la gran hazaña de los Juegos Panamericanos de Winnipeg (Canadá, 1967), en donde se obtuvo por primera vez una medalla de oro.
Otro dato de color saliente en la planilla es que los jugadores eligieron sus números de camiseta a partir del 70, en homenaje a esta oportunidad invaluable de volver a representar al país en una etapa impensada de sus vidas. Y en relación con lo antes mencionado, las fechas de nacimiento allí volcadas se roban toda la atención: arrancan a partir de 1939, como es el caso de Miguel Scally que jugará un Mundial con la Selección Argentina con 79 años.
Estos son los nombres de Los Leones más longevos que hayan representado a Argentina:
70 Mansilla Manuel (arquero) 16/05/1942
71 Casabona Jorge 16/03/1942
72 Berthold Ricardo 25/09/1945
73 Guelfand Eduardo 05/04/1947
74 Hourquebie Guillermo (subcapitán) 21/04/1948
75 Elizondo Mario 12/04/1947
76 Guasconi Jose (capitán) 11/08/1941
77 Badano Carlos 29/01/1943
78 Ivorra Jorge 14/12/1942
79 Scally Miguel 05/06/1939
80 Saporiti Oscar 16/06/1942
81 Evangelista Juan (arquero) 05/04/1942
82 Fernandez Narciso 30/10/1943
83 MacCormick Miguel 04/01/1946
84 Monti Osvaldo 06/12/1945
85 Deya Norberto 03/10/1944
86 Sirgo Jose 03/09/1943
87 Tanuscio Jorge 24/03/1947
SOÑARLO EN PRIMERA PERSONA
Ricardo Berthold: "Esto una aventura y el deporte te acompaña toda la vida"
Ricardo Berthold empezó a jugar al hockey en 1953, fue uno de los integrantes de la delegación que obtuvo la medalla de oro panamericano y este año volverá a vestir la camiseta de la Selección Argentina con 73 años.
Su vida es el reflejo de un amor intenso, heredado y transmitido hacia el hockey. Su padre, que fue uno de los siete fundadores de este deporte en la Sociedad Alemana de Gimnasia (SAG de Polvorines) en 1951, comenzó a escribir la historia de una pasión compartida. Uno de sus hijos, Joaquín, fue subcampeón mundial junior en Tasmania 2001, juega actualmente en la Primera División ese mismo club y perteneció durante muchos años a Los Leones. Martín, su hijo mayor, profesor de educación física, trabaja con los seleccionados de la Ciudad de Buenos Aires y estuvo junto a las Leoncitas campeonas del Mundo en Chile. Guillermo Berthold, otro de sus hijos, compitió en reiteradas oportunidades para la selección de Brasil, país donde nació.
Todos sus nietos han comenzado su camino en SAG e incluso aquellos que siquiera han comenzado a andar ya forman parte de la vida del club. "En mi familia, cuando empezamos a caminar, lo hacemos con un palito de hockey en la mano", resume Ricardo, que jugó hasta los 37 años en la Primera División de SAG y a los 57 años volvió para integrar la Intermedia, hasta los 65. En octubre de 2017 comenzó a entrenarse con un grupo de exjugadores y a soñar con volver a la competencia.
Así surgió la oportunidad de formar un equipo de mayores de 70 años que represente al país en el Mundial que se disputará en junio de este año en Barcelona. "Estamos muy contentos de poder participar porque esto te ubica en la vida. De aquel equipo de 16 jugadores que fuimos a ganar la primera medalla panamericana, hay algunos que ya no están y hay otros que no tienen ninguna posibilidad de hacer deporte por su estado de salud", valora Ricardo.
Aunque parezca descabellado para un equipo septuagenario, se entrenan hasta tres veces por semana, misma frecuencia que mantiene cualquier equipo que integra la alta competencia del hockey metropolitano. "Tenemos jugadores del Sur, de Quilmes especialmente, que se entrenan allá durante la semana y nosotros nos entrenamos en San Martín o en una canchita de fútbol en Vicente López. Los domingos jugamos en San Fernando en cancha de agua cuando termina la Primera y también algunos sábados jugamos en Banco Provincia y en Quilmes Athletic Club. Vamos organizándonos de acuerdo a dónde conseguimos cancha y los horarios que se nos presentan", explica sobre la preparación.
"El entrenamiento consiste en correr, ir al gimnasio y trabajar técnicamente, cada uno se responsabiliza por su propio estado físico", indica Ricardo y también cuenta que sus principales oponentes para ganar rodaje suelen ser la Cuarta División de Damas o un equipo femenino +60.
Sobre la particularidad del reencuentro con el deporte, Ricardo relata: "Hace un tiempo atrás que nos estamos reuniendo en la casa de uno de los jugadores una vez por mes y llegamos a contar 43 veteranos. Nos juntamos con los mayores de 50 y 60 años también. Es muy importante esta unión, porque en la última oportunidad fue sólo un equipo argentino y este año mínimamente irán seis. Se va formando una sucesión de veteranos que empiezan a juntarse para jugar, que en Europa es muy normal pero en Argentina no es tan regular como sucede en otros deportes, como el rugby".
Al imaginar la experiencia que se avecina, Ricardo se emociona al suponer que se encontrará con viejos rivales que supo enfrentar en su juventud: "Posiblemente me encuentre en el Mundial de Barcelona con algún jugador alemán, belga, holandés contra el que jugué en su momento y eso genera mucha expectativa".
Además, resalta las lógicas diferencias que puede esperar al volver a competir a nivel internacional a los 73 años y bromea: "Hoy en día no te enojás ni con el árbitro, ni con los jugadores, ni con el público. Hoy te enojás con vos mismo porque la cabeza sigue funcionando igual y te dice lo que tenés que hacer y cómo hacerlo, pero cuando lo intentás reproducir...".
Cuando se lo interroga acerca de los resultados que espera obtener en Barcelona junto a su equipo, el portador de la camiseta número 72 desestima su importancia. "Lo maravilloso será estar allí, poder hacerlo. Es un sueño poder jugar un último Mundial", valora.
Los jugadores recibieron una despedida sorpresa antes de comenzar su camino a Barcelona, destino al que no llegarán juntos, puesto que cada jugador costea su viaje y tomó pasajes acorde a sus obligaciones y posibilidades. El equipo se reunió por última vez en el Club San Fernando y volverán a encontrarse un día anterior a la ceremonia inaugural para entrenarse.
Además de ser un deportista, Ricardo Berthold se convirtió en un exitoso empresario y destaca que en este contexto también se pueden detectar aquellos valores que el deporte le ha transmitido. Asegura haber tomado de las enseñanzas del hockey la importancia del trabajo en equipo y reflexiona: "Realmente el deporte te acompaña toda la vida".
Y no hay frase más cierta para reflejar lo que estos hombres septuagenarios se han aventurado a experimentar junto a la Selección Argentina este año en Barcelona.
