<
>

Los atletas más destacados de la semana en Río

La semana nos ha dejado un racimo de éxitos y de instantáneas que ya guardan un lugar en la memoria de los Juegos Olímpicos. Récords, grandeza, sacrificio y un cúmulo de sueños cumplidos de los que hemos sido testigos. Aquí van algunas de las historias más destacadas.

ETERNO PHELPS

La medalla de plata en los 100 metros mariposa nos brindó una circunstancia única: el rey de la natación fue superado por un fan suyo de toda la vida. Cuando hace casi una década, Joseph Scooling, representante de Singapur, se fotografió con su ídolo, ninguno de los dos sospechó que el pupilo acabaría superando a su inspiración. La medalla de plata de Phelps, compartida con otros dos nadadores, le hizo sonreír, claro, que ya había llorado lo suyo tras haber alcanzado sus cuatro preseas de oro anteriormente. Sus 22 medallas de oro olímpicas, tres de plata y dos de bronce le convierten en el atleta olímpico más grande, el más eterno.

MÓNICA PUIG, PUNDONOR BORICUA

Los sacrificios de Mónica Puig vieron su recompensa tras su paso a la final en Río de Janeiro. La esperanza de la 'Isla Encantada' dejó en el camino a Garbiñe Muguruza, campeona de Roland Garros y a Petra Kritová, doble campeona de Wimbledon. Ahora su sueño pende de un último partido en el que tiene la posibilidad de alcanzar la gloria. Tiene a todo un país detrás y su gesta ya es histórica al convertiste en la primera mujer que viste el uniforme de Puerto Rico en asegurar una medalla olímpica.

KELMENDI DIGNIFICÓ A KOSOVO

La judoca, Majlinda Kelmendi, no se lo podía creer. Acababa de ganar la medalla de oro en judo en la categoría de -52 kilos y su alegría fue más allá de deporte. Kosovo es un país dañado por las consecuencias de la guerra en los años 90. Se trata de un país que busca su propia identidad. Se declaró independiente en 2008 con ayuda de Estados Unidos y la mayoría de los países de Europa, sin embargo, Serbia aun los considera como una provincia autónoma dentro de su territorio. Por eso, el triunfo de Kelmendi va más allá del deporte aunque se convirtiera en la primera medallista de oro de la historia del país.

LAS DOS SIMONE

Si la victoria de la judoka kosovar emocionó a un país en continua lucha, los oros de Simone Biles y Simone Maniel hicieron lo propio a una comunidad afroamericana que también pasa por momentos delicados en EEUU. Ambas alcanzaron triunfos en dos disciplinas poco convencionales entre la población afroestadounidense. Biles patentó su propio movimiento en gimnasia y tras ejecutarlo a la perfección se llevó la medalla de oro. Un doble mortal en plancha que termina con un doble giro que dejó boquiabierto a más de medio mundo. La ya denominada chica de goma se convirtió sin duda en una de las sensaciones de estas Olimpiadas. Manuel se convirtió en la primera mujer negra en alcanzar una presea dorada en la historia de Estados Unidos. Logró un récord olímpico tras empatar con la nadadora Penny Oleksiak, de tan solo 16 años de edad.

EL TRÉBOL DORADO DE KATIE LEDECKY

La nadadora estadounidense alcanzó cuatro medallas de oro y una de plata en estos Juegos, y lo hizo con 19 años de edad y sacándole una ventaja arrolladora a sus rivales. Ledecky batió en la jornada nocturna del viernes su propio récord mundial del 800 libre y se colgó el oro al rebajar su marca en casi dos segundos. Su versatilidad en las disciplinas de piscina la convierten en una de las grandes de la natación estadounidense.

ORO PARA PAGAR LA LIBERTAD CONDICIONAL

El colombiano, Óscar Figueroa, estuvo cerca de quedar fuera de los JJOO por culpa de una sentencia de cárcel. Después de pagar la fianza (acusado de falsear una declaración robo de un auto), acudió a Río y con su primer puesto en levantamiento de peso alcanzó la primera medalla masculina de oro en la historia de Colombia. Acostumbrado a nadar a contracorriente aquejado por las lesiones y con problemas con la guerrilla, Óscar acabó convirtiéndose en el orgullo cafetero.

DE CIUDAD DE DIOS A CAMPEONA OLÍMPICA

Rafaela Silva encarna una historia de superación 'made in Río de Janeiro'. La judoka creció en la archiconocida y filmada favela de Ciudad de Dios y esta semana se proclamó campeona en -57 kilos. Sus palabras dieron la vuelta al mundo cuando afirmó "la mona que debía estar enjaulada es hoy campeona olímpica en casa". Todavía tenía guardada la experiencia racista que vivió el Londres, cuando el público la llamó mono. El calor de Río fue suficiente para que su talento y sacrificio se viera recompensado.

PAULA PARETO, ARGENTINA DESTACADA

Seguimos en judo, porque Paula Pareto logró la que por ahora es la única medalla de la delegación argentina y la primera para América Latina. No pudo contener las lágrimas e incluso acabo fotografiándose con Andrés Nocioni y Manu Ginóbili, con quienes celebró el triunfo.