RÍO DE JANEIRO -- Yusra Mardini ni siquiera avanzó a semifinales en la natación olímpica de Río 2016. Pero antes de lanzarse al agua siquiera en el Centro Acuático brasileño, Mardini ya había ganado el oro y, tal vez, un pedazo de cielo.
La nadadora siria de 18 años terminó en el sitio 41 en las eliminatorias de los 100 metros mariposa en representación del equipo de refugiados, que por vez primera se presenta en Juegos Olímpicos. “Todo fue increíble”, dijo Mardini visiblemente emocionada.
“Lo único que siempre quise fue competir en los Olímpicos. Me sentí bien en el agua. Competir con todas estas grandes campeonas fue emocionante”. “Apenas regresé a competir hace dos años”, añadió.
“La próxima vez estaré más en mi nivel. Ha sido un viaje largo y cansado. Hay muy buenas competidoras aquí y para terminar entre las 50 mejores del mundo es un orgullo”.
Pero ni por mucho fue la batalla más dura que ha enfrentado en su vida. Mardini y su hermana Sarah salvaron la vida de 20 personas el verano pasado, cuando comenzó a hundirse una pequeña embarcación en la que se transportaba en medio del mar Egeo tratando de llegar a la isla griega de Lesbos, en búsqueda de asilo político. Su hermana y ella se lanzaron al mar para, entre las dos, jalar el bote hacia la orilla.
“Es lo menos que podíamos hacer, si todos estábamos en peligro”, dijo Mardini. “Había una niña de seis años en el barquito y no podíamos dejar que algo malo pasara. Estoy contenta de que pudimos hacerlo”.
“Ahora espero haber representado a la gente y mi país con dignidad”, agregó. “Fue algo increíble estar aquí”.
Mardini, quien ahora vive en Alemania, reconoció que hubieron tiempos difíciles para prepararse.
“Algunas veces no podíamos entrar por culpa de la guerra”, recordó. “Los bombardeos en ocasiones eran terribles. El techo de la piscina en ocasiones estaba casi cayendo encima de nosotros”.
El plan era salir de su país por mar hacia Grecia a través de Líbano y Turquía, según diversos reportes. Apenas unos minutos después de que zarparon de Turquía, el motor de la embarcación comenzó a fallar y la mayoría de los tripulantes ni siquiera sabían nadar. Mardini, Sarah y dos acompañantes más se aventaron en mar abierto y comenzaron a empujar el bote durante tres horas hasta llegar a Lesbos, isla localizada en el norte de Grecia, en medio del mar Egeo.
“Sólo éramos cuatro con la capacidad de nadar”, mencionó. “Jalé el bote con una cuerda en una de mis manos y, con mi otro brazo y piernas patalee lo más fuerte que pude. Fueron tres horas y media en agua fría”.
“Por momentos pensé que mi cuerpo no daba más”, añadió. “¿Pero qué podía hacer? Fue una sensación de angustia y esfuerzo que ni siquiera puedo describir”.
Al salir de la piscina olímpica de Río, la ovación del público fue enorme. Y quizá la de algunas de sus competidoras más fuerte aún.
“Cuando pones en perspectiva lo que ella hizo, ni siquiera se compara con estar compitiendo aquí”, dijo la canadiense Penny Oleksiak, quien terminó tercera general en las eliminatorias y avanzó a la final de los 100 metros mariposa femenil.
“Hay cosas que tienen valor mucho más allá de una simple alberca. Hay que quitarse el sombrero ante ella”.
Mardini terminó primera en su eliminatoria, con tiempo de 1:09.21 y este miércoles tendrá la oportunidad de competir otra vez en los 100 metros libres.
“Quiero que todo el mundo sepa que los refugiados son gente normal, que tuvo que dejar su tierra, no porque quisiera huir y ser refugiada”, dijo Mardini.
“Se fueron porque tienen sueños en sus vidas y se tienen que ir para tratar de cumplirlos”.
“Se trata de tener una nueva y mejor vida”, agregó. “Quiero que el equipo de refugiados se sienta orgulloso de mí”.
El mejor tiempo de las eliminatorias fue impuesto por la plusmarquista mundial Sarah Sjostrom (59.26), seguida de la estadounidense Dana Vollmer (56.56) y de la canadiense Sjostrom (56.73). El mejor tiempo entre las latinoamericanas fue de la brasileña Daynara De Paula, 14 (57.92); su compatriota Daiene Marcal, 15 (58.15), la costarricense Laura Marie Meza, 37 (1:02.01), y la nicaragüense Daila Tórrez (1:05.81); todas fuera de la final que se disputará este domingo por la noche. “Sólo puedo decir que me gustaría motivar a la gente para que persiga sus sueños”, sentenció Mardini. “Espero llegar a Japón 2020”.
