Una noche justo después del Día de Acción de Gracias en el 2008, LeBron James entró a una apretada habitación bien adentro en el Madison Square Garden antes de que sus Cleveland Cavaliers jugaran contra los New York Knicks. Con una sonrisa en el rostro y un resplandor en los ojos, anunció cuán emocionado estaba de que su agencia libre estaba a más de 19 meses de distancia.
"Si ustedes quieren acostarse a dormir ahora mismo y no levantarse hasta el 1 de julio del 2010, adelante, porque ese va a ser un gran día", le dijo James a los neoyorquinos. "El 1 de julio del 2010 será un día muy, muy importante".
Mucho ha cambiado del mundo de James desde entonces. No es el mismo jugador, líder u hombre que era antes de su cumpleaños número 24. Ha aprendido muchas lecciones desde entonces, incluyendo aquellas difíciles que se tuvo que tragar tras los eventos del 1 de julio del 2010.
Mientras se prepara para que el proceso se repita nuevamente cuando el campamento de entrenamiento comience en tres semanas, James está analizando su potencial agencia libre con una mentalidad completamente distinta a como lo hizo acercándose el verano del 2010. Es decir, ha elegido ignorarla por completo.
Al igual que cuando se adentró en la temporada 2009-10, James puede prescindir de su contrato el próximo julio. Al igual que en el '09-10, hay equipos de alto perfil que ya han hecho los arreglos pertinentes un año antes para poder seducirlo cuando llegue el momento. Sin embargo, a diferencia de ellos, James está determinado a no dejar que su mente se ofusque ni que cree distracciones con el coqueteo público.
James ha prometido el no considerar seriamente la agencia libre o ni siquiera hablar de ella hasta que finalice la próxima temporada con el Miami Heat. Tiene planificado abordarlo, tan brevemente como posible, el primer día del campamento y entonces tratará de engavetarlo por el resto de la temporada. Incluso a evitado discutirlo con su círculo más cercano.
"Todo lo que LeBron está pensando es en ganar un tercer título consecutivo", afirmó Rich Paul, el agente de James. "No tiene ningún interés en hablar acerca de la siguiente temporada y todo el mundo a su alrededor lo sabe".
No hay un plan definitivo establecido. No hay conspiraciones cocinándose. Quizás nunca antes en la carrera de James sus sentimientos acerca del complejo asunto de su siempre intrigante futuro han sido tan transparentes. Es porque no hay nada que mostrar.
"No tengo una idea en lo absoluto", le comentó James recientemente a Chris Broussard de ESPN The Magazine. "Me encantaría pasar el resto de mi carrera en Miami con este gran equipo y esta gran organización mientras continuamos compitiendo por campeonatos. Eso sería lo ideal. Pero no sabemos qué puede pasar de aquí al final de la temporada. Esa es la naturaleza del negocio. Es la naturaleza de no saber lo que puede traer el mañana".
Los equipos que se esperan cortejar a James si decide prescindir de su contrato con el Heat el próximo junio no son tan libres. Los Angeles Lakers, por ejemplo, han firmado solamente a los agentes libres a contratos de un año este verano para poder salvar su espacio en el tope salarial para eventualmente perseguir a James. Los Cleveland Cavaliers han estructurado contratos recientes con jugadores para poder permitirse abrir espacio en el tope salarial por si lo necesitasen. Los Chicago Bulls han mantenido sus opciones abiertas para darse el lujo de ser flexibles el año que viene por las dudas. Conversaciones acerca de una extensión de contrato con Luol Deng supuestamente han cesado recientemente.
Incluso el Heat de James ha alcanzado un punto donde están haciendo planes año por año. Doce de sus jugadores será o pueden elegir ser agentes libres el año que viene. Para muchos de ellos, su futuro estará grandemente influenciado por lo que James haga. Eso puede incluir al coach Erik Spoelstra, quien actualmente tiene solamente un año restante en su contrato.
"Nuestra postura es la misma que tuvimos con (Dwyane) Wade en el 2010, vamos a simplemente jugar la temporada y no dejar que eso pese sobre nuestras cabezas y que se convierta en una distracción solo porque los medios quieren obtener una respuesta al respecto todos los días", le explicó Pat Riley a ESPN.com acerca de la situación de James. "No sé cuál es la postura de LeBron. Posiblemente dirá en algún momento, 'Hablaré de ellos el año que viene'. No lo hemos discutido aún, pero lo haremos. Le diré que lo más importante es asegurarse que lo más importante se mantenga como prioridad. Y lo más importante es ganar el campeonato".
James podría exitosamente bloquear toda la situación, pero por algo de incertidumbre en Miami habrá mucha especulación rodeándolo en el transcurso del año. Rachas victoriosas, rachas perdedoras y transacciones significativas serán pasadas por un filtro de cómo podrían afectar el pensar de James al final de la temporada. Situaciones de cómo el Heat luzca al traer a prácticamente el mismo equipo que ganó el campeonato el año pasado de vuelta. Estará especialmente pasado por lupa con la opción de los Lakers tan abiertamente en el radar.
"LeBron seguramente quiere esperar a ver qué sucede el próximo verano. Hemos visto acciones radicales y movimientos de jugadores estrellas en los pasados años y esperará a ver qué puede hacer para mejorar su situación", opinó un gerente general. "Pero se le va a hacer difícil el no pensar en ello porque eso va en contra de la naturaleza humana. Es una temporada larga y probablemente sucederán cosas que tensionarán el tema un poco".
No obstante, James tiene un lujo que la mayoría a su alrededor o aquellos que lo quieren conquistar tampoco disfrutan. Él sabe que más allá de lo que pase esta temporada, tendrá todas las opciones disponibles para él. En esta ocasión vendrá sin la presión de probarse a sí mismo como campeón que cargó en el 2010.
Eso atormentará y quizás provocará a la fanaticada y los manejadores de otros equipos mientras piensan cómo podrán atraerlo. Eso mantendrá en vela a la organización del Heat por algunas noches, preocupándose por cómo retenerlo. En estos momentos, James no siente ese peso.
La última chicharra podría sonar el año que viene y James sin decir nada, dejando que la opción de finalizar el contrato pase el 30 de junio y repetirlo todo nuevamente en el 2015. Ahí podría quedarse y hacerlo todo otra vez en el 2016. O podría anunciar que planea volver a firmar con Miami a largo plazo o con cualquiera de los otros 29 equipos, todos los cuales destrozarían su plantilla si James decidiera que quiere jugar ahí.
Es un buffet de opciones y todas ellas le otorgan un poder supremo al control de James, un control del cual seguirá disfrutando por el futuro cercano.
Puede que se esté encaminando a verdaderamente ser el agente más "libre" que la NBA haya visto.
"LeBron sabe exactamente cuál es su posición", compartió uno de los consejeros de James. "Sabe que donde sea que elija jugar en el futuro, que el equipo lo va a querer tener, los jugadores querrán jugar con él y tendrá la oportunidad de competir por campeonatos. No tiene sentido el preocuparse por los "y si...", todo lo que hay que hacer es enfocarse en ganar otra sortija con el Heat".
En la última vuelta, el proceso que siguió a la agencia libre de James fue dominado por teoría de "más uno". Llegando al 2010, los equipos se obsesionaron con atraer a James al emparejarlo con otra estrella, ya fuese por alguna ya perteneciente a la plantilla o a través de la agencia libre. Los Knicks, por ejemplo, de forma bastante obvia se deshicieron de los salarios suficientes para abrir espacio en la nómina para dos agentes libres de máximo nivel. Al igual que los New Jersey Nets de aquel momento. Los Bulls querían empatar a James con Derrick Rose.
Sin embargo, el Heat fue más hábil que sus rivales al subir la apuesta y ejecutar una propuesta de un "más dos", consiguiendo que Chris Bosh se uniera a Dwyane Wade para superar el resto de las ofertas. Este es el tipo de paquete Premium que probablemente se requiera nuevamente para atraer a James. El Heat lo tiene en residencia, lo cual les da la ventaja.
Pero con los estándares de James más refinados, habrá algunos swings para las verjas. Algunos serán obvios en sus intentos. James, un seguidor fiel de la liga, no podrá no darse cuenta. Simplemente no planeen en acercarle la oferta.
Nunca antes en su vida James ha estado tan conforme como lo ha estado este verano. Se casará este fin de semana en San Diego. Es la acumulación de una década de relación con Savannah Brinson, a quien llevó al baile de graduación en el 2004, unas semanas después de haberse ganado los honores de Novato Del Año. Se ha tomado un extenso descanso por primera vez en dos años, recientemente tomándose unas vacaciones en un yate por el Mediterráneo. Se levanta todos los días con la mente clara, el tipo de satisfacción que viene tras campeonatos consecutivos.
No quiere nada más que extender este sentimiento por lo más que pueda durar. Aun sabiendo que el periodo de luna de miel eventualmente terminará.
"Quiero decir, cuando era chico, nunca pensé que los Bulls se iban a romper", dijo James. "Nunca. Si me hubiesen dicho cuando era chico que [Michael] Jordan y [Scottie] Pippen no iban a jugar juntos por el resto de sus vidas, les hubiese lanzado una mirada de incredulidad. ¿Qué Phil Jackson no sería el coach? Los hubiese mirado con incredulidad. Pero a veces la naturaleza del negocio no permite que las cosas se den como uno quiere. Pero, veremos".
