MADRID --
La novela del verano ha llegado a su fin. Gareth Bale es oficialmente jugador del Real Madrid, según anunció el club blanco.
El galés, será presentado mañana a las 13:00 horas local en el palco de honor del Estadio Santiago Bernabéu, luego de someterse a reconocimiento médico en una clínica madrileña.
El acuerdo entre Real Madrid y Tottenham se ha hecho oficial este domingo aunque todavía no se sabe si harán pública la cantidad que se ha pagado por el jugador, quien con el fichaje, se convertiría en el jugador más caro del mundo, ya que desde Inglaterra apuntan a que ambas directivas habrían acordado el pago de 100 millones de euros.
En España, sin embargo, se afirma que serán 91 millones los que el Madrid abonará al club londinense. Lo que es un hecho es que Bale firmará un contrato por 6 temporadas y se estima que ganará entre 7 y 10 millones de euros anuales.
Fue un fin de semana frenético para el Real Madrid, que desde el viernes esperaba a que llegaran los documentos firmados desde Londres. En la mañana del pasado viernes, según reveló el diario AS, llegaron por paquetería las botas con las que será presentado a la Ciudad Deportiva del Real Madrid en Valdebebas.
Horas más tarde, los abogados del galés, Íñigo Landa y Melvyn Grantz fueron vistos en un hotel de la capital española, donde según la BBC inglesa, se habrían reunido con representantes del Real Madrid para cerrar los detalles del contrato del jugador, quien mientras tanto, pasaba por las oficinas del Tottenham para desvincularse definitivamente de la entidad londinense.
La espera se ha hecho más larga de la cuenta, pues hace ya dos meses que Real Madrid puso en marcha la operación del traspaso con la directiva de los Spurs, encabezada por Daniel Levy, quien probó, una vez más, ser un duro negociador poniendo trabas al club merengue hasta el último momento.
Y es que a inicios de junio, Tottenham sostenía que el jugador no estaba en venta y no fue hasta julio que la directiva del club londinense admitió que el Real Madrid habría hecho una oferta por él. Desde entonces se vio en la prensa española una avalancha de especulaciones sobre la cantidad que pagaría el equipo y la forma en que dicho pago sería realizado.
Surgieron cantidades que llegaron a rozar los 150 millones de euros y diversos rumores que ponían como moneda de cambio para abaratar la operación a Fabio Coentrao, Álvaro Morata y hasta Luka Modric, quien llegó a Madrid procedente del Tottenham el año pasado. Pero desde Londres sólo llegaban noticias de que Levy y el técnico André Villas-Boas se mostraban reacios a dejarlo salir.
Las negociaciones estaban estancadas y se llegó a decir que el Real Madrid habría desistido de ficharlo este verano. Pero la maquinaria volvió a ponerse en marcha a mediados de julio, cuando Florentino Pérez se reunió con Daniel Levy durante la gira del Real Madrid por Estados Unidos para retomar las conversaciones.
El jugador, que hasta ese momento se había mantenido al margen y dejaba ver que podría esperar un año para recalar en Madrid, comenzó a ponerse nervioso ante la insistencia merengue.
Gareth Bale comenzó, entonces, a presionar a su directiva, primero comunicando directamente a su técnico su intención de marcharse y después, so pretexto de una lesión en el pie, negándose a jugar. Fue el 16 de julio la última vez que Bale vio acción con el Tottenham.
Levy, sin embargo, no cedía . Así llegó agosto. En Madrid crecía la preocupación, pues sospechaban que se repetiría la historia de la pasada campaña, cuando Luka Modric llegó con la Liga ya iniciada y no dio frutos hasta marzo. Ante tal panorama, Real Madrid instó al jugador a seguir presionando a su directiva, lo que a su vez ocasionó que Daniel Levy endureciera su postura. Un círculo vicioso que parecía no tener fin.
El asunto empezó a esclarecerse el pasado 21 de agosto, cuando Franco Baldini, director deportivo del Tottenham se reunió con representantes del Real Madrid en la capital española para cerrar el acuerdo.
Reportes en España apuntaban que Madrid, que no quería empañar el homenaje al ex delantero merengue, Raúl González Blanco, decidió esperar para oficializar la operación, mientras en Inglaterra sostenían que era la directiva de los Spurs la que había pedido retrasar el anuncio para poder cerrar su plantilla.
Todo indicaba que el jugador sería presentado el martes 27 de agosto cuando más tarde, sin embargo, el despliegue público de preparaciones para el evento, desde la instalación prematura del escenario de presentaciones; el hecho de que el jugador coincidiera con Florentino Pérez en Marbella y el "error" en la página de la tienda oficial del club que ya ponía la camiseta del galés con el dorsal '11' en venta, enfurecieron a Levy, que decidió retrasar, hasta hoy, el traspaso.
