Dee Gordon es un hombre difícil para atrapar -- como pueden atestiguar lanzadores y receptores a lo largo de las mayores cada vez que se desliza en una base sin poder ser puesto de out. Pero las comparaciones son inevitables en el béisbol, y la velocidad, la habilidad y el crecimiento personal de Gordon está provocando que las personas en la organización de los Dodgers de Los Angeles reflexionen en dónde él ha estado, se maravillen por algunas de las cosas que ha hecho y se pregunten en voz alta en lo que se puede convertir.
Davey Lopes, coach de primera base de Los Angeles y guru residente de los corredores de base, compara a Gordon favorablemente con Juan Pierre, un trabajador nato quien ha logrado que sus habilidades modestas y velocidad supérba se traduzcan en 2,217 hits y 614 bases robadas en su carrera. El manager de los Dodgers Don Mattingly además ha optado por un jardinero que batee a la zurda, pero prefiere un tipo que ha logrado superar una reputación de ser un bateador sospechoso para llegar a dos equipos Todos Estrellas y que firmó un contrato de $48 millones con los Indios de Cleveland.
"Yo lo miro como un Michael Bourn", dijo Mattingly. "Cuando vi por primera vez a Michael, uno casi podia tumbarle el bate de sus manos. Pero logró mejorar cada día más, y de repente este tipo era un dolor de cabeza para todos. Para mí, hacia eso es que se encamina Dee".
Gordon, de 26 años, es una combinación dinámica de las sensibilidades de la vieja escuela con el estilo de la nueva era. En su búsqueda para convertirse en un catalítico como primer bate, ha logrado acoger con beneplácito los consejos de bateo de Mark McGwire, ha pulido su forma de tocar la pelota con la ayuda de Maury Wills y ha hecho lo mejor posible para aprender los trucos del robo de bases con Lopes. Suele decir "señor”: muchas veces y suele escuchar atentamente los consejos del utility Chone Figgins, un veterano de 12 años que se ha convertido en su mejor amigo y un mentor veterano en la plantilla.
La modestia es algo heredado de su padre, Tom "Flash" Gordon, un lanzador derecho de poca estatura que llegó a tres equipos Todos Estrellas, que ganó 138 juegos y salvó 158 más en 21 temporadas. Flash tiene un almacén lleno de sermones que suele compartir con Dee (a quien llama por su nombre de pila: Devaris) y su hermano menor Nick, un torpedero de secundaria en Florida y de quien se espera que sea seleccionado en la primera ronda del venidero sorteo de jugadores de MLB en junio.
"Yo siempre les digo, 'No puedes hacer el equipo en la tina'", dijo riéndose Flash Gordon. Traducción: Si quieren causar una buena impresión con el manager y la oficina central de un equipo, traten de pasar la menor cantidad de tiempo posible en el cuarto de preparadores físicos.
Otro prominente pensamiento de Flash suele resonar más profundamente con Dee, quien necesitó algunas palabras de aliento y consejo cuando comenzaba a sentir que su sueño de llegar a las mayores se desvanecía.
"Los problemas son buenos porque te ayudan a aprender", dijo Gordon. "Yo recuerdo que mi papa me decía como ser un profesional y me decía, 'Los tiempos difíciles no duran, pero la gente dura sí'. Yo tengo ahora una mente más dura que la que solía tener. Yo solía dejar que mi mente jugara conmigo cuando tenía problemas. Ahora es solo parte del juego".
Ladrón maestro
Gordon, de 26 años, entra al partido del martes en la noche ante Cincinnati con 30 bases robadas -- más que lo logrado por 16 equipos de Grandes Ligas. Aunque Billy Hamilton de Cincinnati llegó a la temporada como la mejor atracción como primer bate en Grandes Ligas, él se encuentra en un distante segundo puesto detrás de Gordon entre los jugadores de Grandes Ligas con 18 bases robadas. Un dato que es más impresionante aún es el hecho que Gordon ha sido atrapado apenas tres veces, para una tasa de éxito de 90.9 por ciento. Tiene mejor ritmo que el establecido por Wills, el hombre que él cariñosamente llama como "Tío Maury", durante su temporada de 1962, en la que estableció el record vigente de bases robadas para los Dodgers con 104 estafas.
En un equipo de los Dodgers que ha tenido problemas a la defensiva y que ha mostrado señales de envejecimiento, Yasiel Puig y Gordon ayudan a establecer un tono como jugadores jóvenes energéticos que pueden electrizar a las multitudes. Puig lo hace con largos cuadrangulares y brillantes jugadas a la defensiva en el jardín derecho; Gordon deja su marca con su alcance en la intermedia y su habilidad para intranquilizar a los contrarios cada vez que se despega en la inicial.
"Él es un robador de bases y hay chicos que se roban bases, y ahí hay una gran diferencia", dijo0 Lopes. "Uno puede ver el valor de un robador de bases cuando él logra desviar la atención del lanzador hacia el bateador, y todo el mundo logra que le vean en la primera base. Los equipos van a hacer más lanzamientos o van a acelerar sus envíos. Todo el mundo sabe que te vas a ir y aun así no van a poder detenerte".
por supuesto, el factor de amenaza es irrelevante si un aspirante a ladrón de bases no puede llegar a los senderos. Aunque el promedio de bateo de Gordon ha descendido de .344 a .287 durante una mala racha en mayo, él sigue con su forma de batear en el plato, la que está diseñada para aprovecharse de su velocidad. Eso significa dejar que la pelota viaje lo más posible dentro de la zona, manteniendo un swing nivelado y tratando de mantener la pelota fuera del aire lo más posible.
Gordon ha logrado recortar su tasa de ponches de 20 a 14 por ciento esta temporada, y su tasa de 12 por ciento de abanicadas y falladas es la cuarta menor en la Liga Nacional, de acuerdo con Estadísticas e Información de ESPN. Su porcentaje de rodados ha aumentado de 56 a 62 por ciento, y batea .294 con rodados y toques en comparación a .258 hace un año. Alcides Escobar de Kansas City lidera las mayores con siete toques para imparables, y Gordon y Danny Espinosa de Washington están empatados en el segundo puesto con seis cada uno.
"’Él necesita ser ese tipo que hace un toque para out y que diga, 'Eso no me va a detener. Yo lo voy a seguir haciendo'", dijo Mattingly. "Si no toca en cinco partidos, yo le voy a decir, 'Dee, sigue en tu juego. Mantén el uso de tu mejor arma, porque eres mejor con ella.' Él abre todo el campo para sí mismo".
El progreso de Gordon ha ayudado a validar los juicios de los cazatalentos que llevó a los Dodgers a seleccionarlo en la cuarta ronda del sorteo del 2008, mientras se confirman las notas que recibió cuando la revista Baseball America lo catalogó como el prospecto No. 1 de la organización en el 2010.
La transición lucía fácil cuando Gordon bateó .304 en 56 juegos con los Dodgers en el 2011. Pero entonces bateó .234 y .228 en temporadas consecutivas y comenzaron a surgir las preguntas: ¿Era lo suficientemente fuerte para sacudirse las rectas pegadas y aprovechar su velocidad? Gordon pesaba 135 libras cuando entró al béisbol profesional, y ha necesitado muchos carbohidratos y mucho tiempo en salones de pesas para llegar a las 170. Además era errático y propenso a apresurarse demasiado en el campocorto antes de encontrar un hogar permanente en la intermedia.
"Es duro cuando uno sube y tiene éxito instantáneo luego que todo el mundo te apoya y te dice lo bueno que eres y lo grande que vas a llegar a ser", dijo el receptor de los Dodgers A.J. Ellis. "La gente apuntaba a Dee como el torpedero de los Dodgers por los próximos 15 años y entonces se desplomó, y es duro salirse de un problema como ese. Lo que me impresiona de él es su humildad y su empuje y el saber cómo todo esto se puede perder en solo un instante. Él no va a dejar que eso vuelva a suceder".
Encaje a largo plazo
Gordon jugó en algunos partidos en los jardines en el invierno en la liga invernal de República Dominicana con la idea de tener un rol de súper utility en Los Angeles, pero esa idea murió cuando llegó a los entrenamientos primaverales y asentarse en la intermedia. Aunque no luce especialmente bien en las nuevas estadísticas defensivas (juega para promedio de la liga en el listado de Carreras Salvadas por la Defensiva de Baseball Info Solutions), Gordon mantiene su compostura en el pivot para doble matanza y sabe que se puede tomar su tiempo y recuperarse en un rodado de rutina si pierde la pelota o si algo no le sale bien.
Los Dodgers tienen algunas decisiones interesantes que deben tomar en su futuro cercano. Hanley Ramirez sera agente libre en el próximo invierno, pero su falta de alcance en el terreno y su mediocre producción ofensiva no ha ayudado a sus oportunidades de firmar un contrato a largo plazo con Los Angeles. Alexander Guerrero, quien firmó un acuerdo de cuatro temporadas y $28 millones en octubre pasado, estaba descosiendo la pelota con el bate antes de perder parte de su oreja en una pelea con el receptor Miguel Olivo, pero él es un defensor cuestionable en la intermedia. Y su compatriota cubano Erisbel Arruebarrena, quien acaba de llegar del equipo Doble-A Chattanooga, es un prodigio en el campocorto y un trabajo en progreso como bateador.
Independientemente del camino que terminen tomando los Dodgers, no hay un escenario potencial para que Gordon vuelva al campocorto. Se siente cómodo en la segunda base y tiene los atributos para ser un defensor superior por mucho tiempo, y la organización no tiene deseo de dañar lo que está funcionando.
Además el compromiso de Gordon con seguir mejorando está bien presente. Tom Gordon visitó a su hijo recientemente en Nueva York, y tuvo que reirse cuando Dee entró al hotel sosteniendo su bate comenzar a probar diferentes poses de bateo frente a un espejo. Eso le recordó a su ex compañero de los Cachorros de Chicago, Fred McGriff.
"Devaris ha madurado mucho", dijo Tom Gordon. "Él siempre hace preguntas, pero en ocasiones parece como si siempre tuviera las respuestas".
Ya no más. Si una voz experimentada en el camerino de los Dodgers tiene un consejo que dar o una sugerencia que compartir, con mucho gusto Dee Gordon la incorporará en el repertorio. Para ser un chico que siempre juega el deporte con prisa, se ha dado cuenta que la paciencia y la voluntad para escuchar pueden rendir mejores beneficios.
