Algunos dicen que cobrar un penalti se reduce a una cuestión de suerte. Otros están convencidos de que se trata del enfoque psicológico y la práctica del jugador.
Algunos países han demostrado una evidente capacidad para soportar la presión de una tanda de penales en los escenarios más imponentes, mientras que otros muestran una tendencia a debilitarse en la batalla desde los once pasos.
Ya sea en una tanda de penales o en el tiempo reglamentario, algunos jugadores y países se destacan más que otros.
JUGADORES
Stephen Appiah se hizo famoso y será por siempre recordado en su tierra natal por el penalti que anotó en el primer periodo del encuentro contra Estados Unidos, consiguiendo la clasificación de los ghaneses a la siguiente fase en 2006. Sin embargo, para Asamoah Gyan el punto penal no siempre ha sido motivo de celebración: es el único jugador que ha fallado dos penaltis en la historia de los mundiales.
Una de estas fallas es tristemente célebre por el incidente protagonizado por Luis Suárez, en el que el delantero uruguayo sacó la pelota con la mano de la línea de meta al final del tiempo extra y, en el cobro, Gyan le pegó al palo al minuto 122. El partido se decidió en penales y al final Ghana perdió. En 2006, también erró en su tiro contra la República Checa.
A pesar de que Ghana ha clasificado a la fase final en solo dos Mundiales --con nueve partidos jugados en total--, resulta llamativo que se le han concedido cinco penas máximas. Por su parte, Uruguay, finalista en once ocasiones y dos veces campeón, ha obtenido solo cuatro penales.
Gyan ha ejecutado cuatro de los cinco de Ghana y, por lo tanto, comparte el récord de más penaltis cobrados. Sin embargo, los otros tres jugadores tienen una marca perfecta: Eusebio (Portugal), Gabriel Batistuta (Argentina) y Rob Rensenbrink (Holanda).
Eusebio (1966) y Rensenbrink (1978) anotaron todos sus penales en un mismo Mundial, mientras que los de Bautista están repartidos entre 1994 y 1998.
Solo tres porteros han salvado más de un penal: Iker Casillas, de Epaña, Brad Friedel, de Estados Unidos, y Jan Tomaszewski, de Polonia. Casillas es el único cancerbero que lo ha hecho en más de un Mundial. Paró el remate del irlandés Ian Harte en 2002 y el del paraguayo Óscar Cardozo en 2010.
Los porteros ostentaban un excelente récord a principios de la historia de las Copas Mundiales, con cinco de los primeros ocho penales parados. Pero, después de que Henock Abrahamsson, de Suecia, atajó el disparo de Tomás Fernández, de Cuba, en 1938, los pateadores comenzaron a dominar.
Hasta que Tomaszewski, de Suecia, paró el penal de Staffan Tapper en 1974, en 36 años solo hubo un penal detenido: Lev Yashin salvó el disparo de Hans Buzek, de Austria, en 1958. En este periodo se concedieron 48 penas máximas, de las cuales se anotaron 42, se fallaron 5 y el portero de la Unión Soviética paró uno.
En la década de los 90, los números de los porteros fueron aún más reducidos. Comenzó después de que el colombiano René Higuita paró el penal de Faruk Hadzibegic, de Yugoeslavia, en la fase de grupos del Mundial de 1990. Hubo en total 55 tiros desde los once pasos, de los cuales se anotaron 52 y se fallaron 3 (Gianluca Vialli, de Italia, falló contra Estados Unidos el mismo día en que Higuita paró el penal). Tuvieron que transcurrir 12 años antes de que un portero volviera a parar desde el punto penal: Friedel atajó el lanzamiento de Lee Eul-yong, de Corea del Sur, desde el punto de castigo.
Pero después del infructuoso periodo para los porteros, la situación dio un giro en la fase final de 2002: de los 25 penales salvados en la historia de las Copas Mundiales, 5 se dieron en Japón y Corea del Sur, nunca antes se habían parado tantos penales en un mismo Mundial.
LA SERIE DE PENALES
Si las estadísticas de penales en Copas Mundiales nos demuestran algo es que hay una marcada diferencia entre cobrar desde los once pasos durante el tiempo reglamentario de un partido y la serie de penaltis.
Por ejemplo, Inglaterra. Los ingleses son famosos por ser desastrosos en la definición por penales: son uno de los cinco equipos que competirán en 2014 y que han participado y nunca ganado una tanda de penales en una Copa Mundial. Los otros son Japón (una serie de penales perdida), México (dos), Holanda (una) y Suiza (una). En total, 14 de los 32 países clasificados este año se han ido a penales en un Mundial.
Inglaterra ha perdido tres. En 1990, estuvo cerca de alcanzar la final por segunda vez en su historia, antes de que Stuart Pearce y Chris Waddle fallaran y le dieran el pase a Alemania Occidental. En 1998, Argentina eliminó a Inglaterra en la fase de octavos de final. Y, en 2006, Portugal ganó 3-1 en penales en los cuartos de final.
Solo hay otro país, Italia, que ha perdido por definición de penales en tres ocasiones. Pero, a diferencia de Inglaterra, Italia ha saboreado la gloria una vez, cuando se impuso 5-3 en penales a Francia en la final de 2006. Francia, España, Rumania y México han perdido dos veces en penales.
No es de extrañar que Alemania, con cuatro triunfos de cuatro, ostente el mejor récord en serie de penales. Su primer triunfo en la batalla desde el manchón penal fue contra Francia (5-4) en las semifinales de España 1982. Desde entonces también ha vencido a México (4-1, cuartos de final, 1986), Argentina (4-2, cuartos de final, 2006) e Inglaterra.
De hecho, Alemania es el único país que ha participado en más de una tanda de penales sin perder. Argentina, con tres victorias, tiene la segunda mejor marca (la única vez que fue eliminada en penales fue contra Alemania), mientras que Brasil y Francia han avanzado en dos ocasiones en definición por penaltis.
Suiza es el único país que no ha anotado ningún gol en los penales, al perder 3-0 ante Ucrania en los octavos de final de 2006. El marcador global más abultado es 5-4, obtenido en tres ocasiones: cuando Suecia eliminó a Rumania en los cuartos de final de Estados Unidos 1994, cuando Irlanda también venció a Rumania en los octavos en 1990, así como en los primeros penales de la historia mundialista.
En cambio, en lo que se refiere a los penales cobrados durante el tiempo reglamentario, Inglaterra tiene una marca perfecta, al haber anotado ocho de ocho intentos, cifra solo superada por Francia, que ha convertido nueve de nueve. (El récord de Holanda coincide con el de Inglaterra).
TIEMPO REGLAMENTARIO: PENALES ANOTADOS
El primer portero en atajar un lanzamiento desde los once metros en un Mundial fue Alex Thepot, de Francia, quien paró un penal del chileno Carlos Vidal en la fase de grupos de las finales de 1930. Este fue también el primer penal concedido en la historia de los Mundiales. Ese mismo día, Manuel Rosas, de México, fue el primer jugador en anotar desde los once metros, al convertir al minuto 42 en la derrota 6-3 ante Argentina en la fase de grupos.
Tres días antes, Rosas también se había convertido en el primer jugador en anotar un autogol en la Copa Mundial, anotando en su propia portería en la derrota 3-0 ante Chile. Curiosamente, Thepot también fue el primero en salir del terreno de juego lesionado, en el partido inaugural contra México, y fue reemplazado por el centrocampista Augustin Chantrel.
Patesko, de Brasil, fue el primero en fallar una pena máxima, en el partido por el tercer lugar contra Suecia en 1938.
España es el país que más penaltis le han concedido, con 14 anotados, uno fallado y uno salvado. Tiene cuatro más que Alemania y México, con 12 cada uno. De estos 12, los equipos teutones han cobrado todos con dirección a portería: les han parado dos penales en tiempo reglamentario y las otras diez ejecuciones han encontrado el fondo de la red. Alemania, con 10 tantos, ocupa el segundo puesto en lanzamientos convertidos desde el punto de castigo, por atrás de España, con 14.
Cuatro equipos comparten la cifra máxima de penaltis fallados en tiempo reglamentario: Brasil (3 fallados de 11 intentos), Italia (11 tantos), México (12), Suecia (7).
Entre los participantes de este año, Algeria, Grecia, Honduras, Irán, Japón y Suiza nunca han tenido la oportunidad de cobrar un penalti en la justa mundialista, además de los debutantes de Bosnia-Herzegovina.
TIEMPO REGLAMENTARIO: PENALES CONCEDIDOS
Brasil es el único país que tiene una cifra de dos dígitos en penales concedidos, y a lo largo de su ilustre trayectoria en los Mundiales solo ha parado un disparo: el primero que concedió en la Copa Mundial de 1930. Wagner Fernando Velloso paró un lanzamiento del boliviano Renato Saenz en el triunfo 4-0 en la fase de grupos. Desde entonces le han anotado 10, aunque los brasileños no han concedido un solo penal desde que Kjetil Rekdal, de Noruega, anotó en Francia 1998.
La selección española también ostenta el récord de más penales parados en tiempo reglamentario. De los 7 penaltis que han regalado, los únicos jugadores que han convertido son Robbie Keane, de la República de Irlanda, y Jesper Olsen, de Dinamarca. Dos de los otros cinco han sido intentos fallidos y tres salvados (dos de Iker Casillas y otro de Ricardo Zamora).
Estados Unidos también tiene un buen récord. En la historia mundialista, ha concedido seis penas máximas. Solo dos han perforado su portería, aunque uno de ellos fue el gol decisivo de Appiah.
Japón ha concedido dos penales en contra, pero ha salvado ambos, convirtiéndose en el único país en conceder penales sin recibir un gol. Eiji Kawashima paró el disparo del danés Jon Dahl Tomasson en Sudáfrica y Yoshikatsu Kawaguchi salvó el lanzamiento del croata Darijo Srna en 2006.
