BARCELONA -- Un vuelo primoroso de Cristiano Ronaldo en Mestalla en abril de 2011. Un hat-trick decisivo de Messi en el Bernabéu en marzo de 2014. Dos victorias inesperadas: La del Real Madrid en la final de Copa de hace cuatro años y la del Barça en su visita liguera al santuario merengue en marzo de la pasada temporada. Así se escribe, muchas veces, la historia. Cuando menos se imagina, el equipo 'tocado' da el golpe.
Y así se espera, se teme y sospecha, que será el Clásico de este domingo en el Camp Nou, al que acude un Real Madrid herido frente a un Barcelona a todo ritmo.
Un Cristiano Ronaldo en horas bajas enfrentado a un Messi soberbio. Todo se dibuja en clave azulgrana y se da cuenta de la posibilidad que tiene el equipo de Luis Enrique de asestarle un golpe de efecto casi definitivo al campeonato...
Pero el equipo de Ancelotti, para nada, acude sentenciado y entregado.
El Barçelona que nació tras la debacle de Anoeta, en el primer partido de este 2015 que pasará a la posteridad, ha encontrado su hoja de ruta precisa en dos meses de vértigo, en que apenas el Málaga fue capaz de frenarle en una carrera hacia la perfección que se ha cruzado con un cierto desplome madridista, al que las bajas de James o Sergio Ramos han arrastrado a una depresión poco entendible en la que la imagen desesperada de Cristiano Ronaldo ha centrado todo el interés.
Pero un Clásico, en cuanto el balón comienza a correr, entierra todo lo que le ha rodeado en los días o semanas previas.
El Barça sabe qué quiere y el Real Madrid tiene claro qué pretende.
Quien acomode mejor su idea en el césped tendrá mucho ganado... Y quien disfrute de la mejor versión de su estrella disfrutará de mejores sensaciones.
Luis Enrique y Ancelotti viven pendientes de las prestaciones de sus tridentes respectivos y si hubo un día en que la BBC llegó a ser considerada la 'sociedad ofensiva' más poderosa del fútbol mundial, el presente tiene a la MSN en el primer plano.
"Después de Anoeta el Barcelona ha dejado de estar construido desde el centrocampismo y ha pasado a ser el Barça de los delanteros" apunta Martí Perarnau, exitoso autor del libro que narró la primera temporada de Guardiola al frente del Bayern Múnich y analista muy respetado en el entorno azulgrana.
"A veces existen ciertos riesgos por ese vértigo, pero es una realidad que le ha dado muy buenos resultados" resume Perarnau, quien no espera "grandes sorpresas tácticas" en el partido, ni por parte del Barça ni, tampoco, del Madrid.
Con Mascherano en el mediocentro, la labor de Rakitic como escolta de Messi se intuye una de las claves en el entramado azulgrana, en cuyo vestuario se intuye trascendente el mando del centro del campo (frenar la velocidad del rival) para hacerse con el gobierno del choque.
"Modric, Kroos e Isco forman un centro del campo excelente, aunque complementarlo con James sería la guinda y evitaría que el Madrid se desconectara como le ha ocurrido últimamente" explica el periodista catalán, quien considera que el Barcelona "ha generado una dinámica específica y positiva con Mascherano, Iniesta y Rakitic que ha beneficiado más a sus delanteros".
Con todo, la majestuosidad que sea capaz de alcanzar Messi en el fútbol-total que ha mostrado en las últimas semanas y la electricidad que muestre Cristiano Ronaldo se entienden decisivas en la suerte del encuentro.
Ahí serán vitales las ayudas defensivas entre Alves y Piqué por un lado, por Marcelo y Sergio Ramos en el otro. Tejer una tela de araña que aparte del escenario al crack rival se contempla tanto o más importante que los sistemas que vayan a ofrecer Luis Enrique y Ancelotti.
"El Barça ha optado por un juego muy veloz y directo: entregar rápido el balón a Messi para que él decida por dónde seguir la jugada, y no tendría mucha lógica que cambiase ese orden establecido" resume Perarnau, destacando que a ello el Madrid "opondrá sus armas conocidas porque son las que le han dado los mejores resultados. Y si Leo es clave en un lado, Cristiano lo es tanto en el otro".
Este 2015 muestra a un Barcelona con 17 victorias y 2 derrotas, 59 goles marcados y 13 encajados. Todo enfrentado a unos números mucho menos lustrosos en el Real Madrid: 9 victorias, 2 empates y 5 derrotas, con 31 goles notados y 17 encajados.
Y este año muestra una superioridad aplastante del tridente azulgrana: Ha marcado 40 goles por 20 del madridista, 18 goles de Messi, 12 de Neymar y 10 de Suárez enfrentados a los 14 de Cristiano Ronaldo, 6 de Benzema y 5 de Bale.
Con todo, el Clásico que alumbra con un Barça en mejor sensación, volverá a estar pendiente de romper
