El argentino largó desde la pole position en la sexta fecha, pero no tuvo ritmo en su KTM y perdió muchos lugares. Marco Morelli fue sexto y Máximo Quiles sumó un nuevo triunfo.
El sueño grande de Valentín Perrone de conseguir su primera victoria en el Mundial de Moto3 duró un suspiro. Toda la felicidad que tuvo el sábado después de conseguir su tercera pole position en la categoría, la primera en 2026, se diluyó no bien el semáforo se apagó. El ritmo de su KTM no era bueno y poco a poco fue perdiendo terreno en el pelotón y, finalmente, fue 12º.
Ya en el pique, el Coyote quedó cuarto y su caída en el clasificador no tenía fin. Podía ser que estuviera cuidando neumáticos para poder realizar un ataque en las últimas vueltas y así intentar conseguir que la bandera de la Argentina se mostrara en el primer escalón del podio en una carrea del Mundial después de 22 años, desde que Sebastián Porto venciera en el GP de Australia de 2004. Pero su máquina del equipo Tech3 no tuvo el ritmo de punta en las 18 vueltas que duró la competencia.
Perrone perdía un promedio de cuatro décimas por vuelta con la punta y en el quinto giro estaba noveno. Llegó a caer hasta el 15º en décimo y en el cierre logró escalar un puñadito de posiciones para finalizar 12º. "Cometimos un error en la elección de neumáticos; había probado el compuesto blando trasero en el segundo entrenamiento libre, pero no me sentí del todo cómodo y no estaba seguro de que durara las 18 vueltas completas. En base a eso, decidimos usar el medio en la carrera, pero no teníamos mucha información al respecto y después de una mala salida, me quedé atascado en la mitad del pelotón. Los pilotos de cabeza eran rapidísimos y era imposible seguirlos; me costó mucho y estuve al límite. Incluso cuando conseguí recuperar algunas posiciones, nunca me sentí del todo seguro. La moto era bastante impredecible, tuve algunos sustos al apretar y simplemente no pude encontrar el ritmo que suelo tener", contó el Coyote.
Con el resultado, el argentino cayó un par de peldaños en el campeonato y pasó de cuarto a sexto. Barcelona pasó del sueño a la pesadilla, porque en la carrera en la que tuvo su mejor posición de partida de la temporada firmó su peor resultado final (venía de ser 11º en Francia). La temporada es larga aún y Perrone tendrá revancha.
En tanto, Marco Morelli, el otro argentino de la parrilla, tuvo una carrera de menos a más. Con la KTM del Aspar largó desde el quinto lugar y se fue muy para atrás, tanto que en la tercera vuelta estaba 16º. Sin embargo, de mitad de carrera para adelante comenzó a tener tiempos de vuelta al ritmo de la punta y comenzó una gran remontada. A puro sobrepaso, Morelli avanzó hasta el sexto puesto final y se fue de Barcelona en el cuarto puesto del campeonato.
"Fue una carrera difícil. En el inicio, que es cuando la gente va de forma más agresiva, me costó mucho. Intentaba frenar fuerte, pero tenía problemas en la parte delantera de la moto y no era capaz de conseguirlo. Cuando la pista estuvo más despejada pude imponer mi propio ritmo y acerqué a los pilotos de cabeza de carrera. Intenté hacer un par de adelantamientos, pero con las dificultades que estaba teniendo era complicado. En la penúltima vuelta casi tengo un susto con otro piloto y perdí un poco de tiempo, aunque he podido recuperar en la última vuelta para finalizar en sexta posición. Sé que tengo la velocidad, tan solo falta pulir detalles y llegaremos a donde queremos estar", dijo Morelli.
Máximo Quiles se llevó la victoria
El murciano, compañero de Morelli en el Aspar Team firmó su cuarto éxito en seis fechas (fue segundo en las restantes) y manda con comodidad en el Mundial. El nivel de Quiles, apadrinado por los hermanos Márquez, es impactante y tiene un futuro increíble. En la apretada definición de la carrera, dejó entrar por adentro a Álvaro Carpe en la última curva, le cortó por afuera y recuperó la punta para llevarse un éxito brillante, el séptimo en el Mundial. En el campeonato manda con 64 puntos de ventaja sobre Adrián Fernández, cuando cada competencia otorga un máximo de 25.
