Livorno v Sassuolo
Inter no pudo ante Catania y la gente estalló
ROMA (ANSA) -- Inter, entre silbidos y ante los ojos incrédulos de su nuevo dueño indonesio Erick Thohir, no fue más allá de un mediocre 0-0 en San Siro con Catania, confirmando que se olvidó de ganar: de los últimos 10 partidos ha vencido solo uno.
Ahora se ubica quinto con 33 puntos. Hoy no creó una sola ocasión de gol, tras ir con los brasileños Juan Jesús (cambiado a los 80' por el argentino Rubén Botta) y los argentinos Esteban Cambiasso (salió a los 60'), Ricardo Alvarez, Rodrigo Palacio (sin peso) y Diego Milito (enredado e indeciso).
Para Catania jugaron seis argentinos, más el uruguayo Alexis Rolin: Gino Peruzzi (reemplazado a los 70' por Sergio Almiron), Mariano Izco, Sebastián Leto (dejó a los 68' su lugar a Lucas Castro) y Gonzalo Barrientos, activo y peligroso.
Ante los ojos incrédulos y desconsolados del nuevo patrón indonesio, Erick Thohir, se desarrolló hoy en el estadio de San Siro, en ocasión del partido contra Catania, un nuevo episodio de la debacle, cada vez más grave y profunda, que está sufriendo EL Inter.
Thohir había llegado en avión desde Yakarta, dando el anuncio de que estaba en Milán para "apoyar al equipo y operar en el libro de pases", pero ya en su aproximación al estadio notó la atmósfera imperante, de profundo descontento, aunque sin que se llegase a los extremos amenazantes de la semana.
La explosión se produjo con el arribo del ómnibus que llevaba a los jugadores, recibidos por una enorme pancarta expuesta por la llamada "Curva Norte", que hospeda a los "ultras", donde se leía "Fuera los indignos, Inter a los interistas".
Después, aunque el servicio de orden impidió excesos, se desplegó otro gigantesco cartelón contra el dirigente Marco Fassone, autor del trueque negociado, y después fallido, entre Inter y Juventus (el colombiano Fredy Guarin por Mirko Vucinic) en el que se recordaba su presunto pasado juventino.
Durante todo el partido, y a medida que Inter confirmaba su total impotencia ante el colista del campeonato, aumentaron los coros de protesta, los silbidos e, incluso, algunas ironías contra los "millonarios" que en el campo de juego, no podían superar a un equipo, el Catania, cuyos integrantes son los que menos ganan en todo el campeonato.
Curiosamente, la hostilidad no rozó a Thohir, sentado con un rostro glacial junto al ex presidente Massimo Moratti, destinatario en cambio de otra pancarta particularmente ofensiva: "Ahora que no tienes más obligaciones presidenciales, libéranos de tus amistades y de tus familiares".

