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¿Es para preocuparse el partido de Argentina ante Mauritania?

A dos meses y medio de la Copa del Mundo en la que saldrá a defender el título, la Selección Argentina le ganó 2-1 a Mauritania en un partido que despertó críticas internas y externas y que puede servir de llamado de atención de cara al debut mundialista frente a Argelia.

¿Es para preocuparse el nivel de la Selección Argentina?

En primer lugar, lo evidente: siempre es mejor jugar bien que jugar mal. No tiene sentido aquello de que "lo que importa es el Mundial" y que todo lo anterior es una práctica. Es cierto que este partido en sí mismo no tiene relevancia, pero sí representa un paso atrás y un llamado de atención. Y eleva la necesidad de trabajar en busca de un mejor funcionamiento.

El segundo tiempo contra Mauritania fue muy malo. No tiene atenuantes. El rival, número 115 del ránking FIFA, llegó a la Bombonera con más ansiedad por la foto con Lionel Messi que con competir y se encontró con espacios y con la pelota. Tuvo más ocasiones de gol que el local en la segunda etapa y se fue con el premio merecido del gol, que ni siquiera festejaron porque hasta insinuaron ir por el empate.

Las razones son varias y van desde los múltiples cambios hasta la falta de intensidad competitiva de un partido como este. De todos modos, Dibu Martínez y Lionel Scaloni dejaron bien claro que no les dio lo mismo: "Bastante flojo la verdad. Fue uno de los partidos que peor jugamos que sea un amistoso. Faltó mucha intensidad, faltó juego, faltó velocidad. Es algo que hay que analizar y cuando nos ponemos la camiseta de la Selección hacerlo mucho mejor", afirmó el arquero albiceleste.

Sí, es algo que debe analizar, tanto el plantel como el cuerpo técnico. La preocupación debe ser la necesaria para cambiar lo que sea necesario cambiar. A Scaloni no le tembló el pulso cuando le dio la titularidad a Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en medio del Mundial de Qatar 2022. Ambos fueron vitales en la conquista del título y esa decisión legitima cualquier otra que deba tomar ahora.

"Es verdad que el partido no fue bueno, es la realidad. Pero sacamos muchísimas conclusiones de este partido", dijo Scaloni. Esa es la clave de un examen como este. Tal vez, este escuálido 2-1 haya sido la derrota contra Arabia Saudita de este año, con la ventaja de que no fue en plena Copa. Después de aquella caída, hubo cambios profundos.

Rodrigo de Paul tocado en lo físico debería ser una duda clara en un mediocampo que necesita ritmo, toque e intensidad. Alexis y Enzo tienen todo, pero necesitan un ladero como alguna vez lo fue el actual jugador de Inter Miami. Tiene dos meses para recuperarse.

Nico Paz jugó solo el primer tiempo, el mejor momento de la Selección y lo hizo bien. Tiene méritos para pelear un lugar entre los once. La zona media es la gran virtud de este equipo, más allá de lo que puede aportar un Messi que desde luego será menos determinante que hace cuatro años. Allí deben estar las decisiones de Scaloni.

En definitiva, parece demasiado entrar en pánico por un partido ante Mauritania, pero tampoco debería menorspreciarse una actuación tan pálida como la del viernes. Scaloni tiene tiempo y material para trabajar, mejorar y que Argentina vaya al Mundial como debe hacerlo: con intenciones y posibilidades de ganarlo.