MÉXICO -- El árbitro Adalid Maganda aseguró que acudirá a la FIFA solicitando su apoyo, con el antecedente de que esta mantiene una fuerte campaña contra el racismo.
El silbante que acusara a Arturo Brizio y a la Comisión de Árbitros de haberlo marginado por su color de piel, se reunió en Acapulco con medios locales para refrendar sus palabras sobre el trato que recibió por parte del presidente de los silbantes y allegados.
Reiteró que mientras Jorge Eduardo Gasso lo conminó a que “me regresara a mi pueblo, a las lanchas”, desde que llegó Brizio al órgano federativo, su carrera se fue hacia abajo: “Ya no me daban juegos, ya no me daban cabida con los árbitros por mi color de piel. Eso me motivó a ir a hablar con él (Brizio) a su oficina y me recibió diciéndome: “Pásale, pin... negro”.
Señaló que además de la serie de denuncias que ha realizado en la Ciudad de México, como la que metió ante la CONAPRED, el próximo miércoles acudirá, junto con su abogado, a Conciliación y Arbitraje, “y la próxima semana mandaremos las cartas a Concacaf y FIFA”.
Expresó: “No sé cómo vaya a ser lo de FIFA, pero si es necesario llegar hasta allá… La verdad, yo creo que FIFA se ha empeñado mucho en cuidar esos aspectos de racismo. Yo creo que sí voy a recibir el apoyo”.
Asimismo, señaló que “hace ratito estuvimos hablando con la presidenta municipal de los Derechos Humanos, ella me da todo el apoyo y yo creo que entre miércoles y jueves vamos a hacer esa demanda”.
Dijo también que en su momento, recibió el respaldo de la AMA (Asociación Mexicana de Árbitros), pues le llamaron Roberto García Orozco y José Luis Camargo, “pero hasta ahí”. Maganda indicó que no ha recibido ninguna llamada por parte de la Federación Mexicana de Futbol: “Una gente externa dice que han hablado con ellos, pero conmigo, nada”.
Por otra parte, sobre si ha vivido algún otro tipo de discriminación, manifestó: “Sí, hace como un año allá en Cancún, el Club Pachuca, cuando fui a los vestidores a revisarles el uniforme. Al entrar escuché ruidos como simio y fue cuando yo les recriminé por qué hacían esos ruidos. En ese momento estaba en la presidencia de los árbitros, González Iñárritu, también estaba en el área técnica, Edgardo Codesal. Yo recibí todo el apoyo y ese caso se cerró”.
Luego de afirmar que “allá (en la Ciudad de México), en árbitros profesionales soy el único de ese color”, comentó sobre el reciente grito ofensivo de Rodolfo Pizarro hacia el América: “Yo creo que este caso es peor de lo que hizo el jugador; este caso es racismo. A veces la federación hace caso omiso a cosas más importantes”.
El silbante se proclamó por su reinstalación al arbitraje profesional: “Yo pido que me reinstalen, pero si me reinstalan, yo pido que ya no estén esos tres señores ni como presidente ni como jefe del área técnica. No se merecen esos puestos esos señores, porque son racistas”.
Por último, dijo que está dispuesto a que le realicen las pruebas físicas correspondientes, pues en este aspecto no tiene ningún problema y que Arturo Brizio eligió esta excusa para dejarlo fuera del gremio arbitral.
