Jordan Henderson cayó de rodillas, agotado y feliz, antes de colapsar por completo en el césped.
"Nadie merece este momento más que tú", fue corriendo a decirle su amigo Adam Lallana mientras lo ponía de pie, y corrían lágrimas por el rostro de Jürgen Klopp mientras abrazaba al jugador de 28 años. El DT de Liverpool luego comentó: "Jordan Henderson es el capitán de los ganadores de la Champions League 2019. Eso es gratificante".
Dejan Lovren llevó al internacional inglés hacia los hinchas de Liverpool detrás del arco en el que Divock Origi había convertido para asegurar la sexta Copa de Europa tras un triunfo por 2-0 sobre Tottenham, gritando: "Éste es su capitán, éste es el hombre". Virgil van Dijk pasó detrás de ellos levantando las manos en alto y apuntando a Henderson para subrayar las palabras del croata.
El esfuerzo de los jugadores y del cuerpo técnico de Liverpool para asegurarse de que Henderson fuera el centro de atención fue entrañable, pero no sorprendente.
El sonido del pitido final en el Wanda Metropolitano lo confirmó como el capitán ganador de la Copa de Europa, pero, en una escala más amplia, se sintió como el final de una extenuante batalla para demostrar que pertenece en el máximo nivel, y ciertamente en Liverpool y en el escenario más grande del fútbol de clubes. Tras haber superado la enfermedad de Osgood-Schlatter, que produce dolores de crecimiento y requiere un tratamiento constante, y de haber sido "más pequeño y más delgado" que otros juveniles de la academia de Sunderland, donde tendría que destacarse en todo sólo para que se fijaran en él, Henderson ha estado en modo de combate durante dos décadas.
A los 21 años fue tachado como un fiasco costoso tras pasar de Sunderland a Liverpool en 2011. Un año después, se rehusó a ser usado de relleno en un pase para incorporar a Clint Dempsey, quien jugaba en Fulham en aquel entonces, para quedarse y hacer el intento de meterse en los planes de Brendan Rodgers. Joey Barton, ex jugador de la Premier League, lo acusó de "intentar hacerse pasar por leyendas" en 2015, mientras que Alex Ferguson criticó su andar en su autobiografía.
Ex jugadores de Liverpool también opinaron a lo largo de los años. Dietmar Hamann, mediocampista de los Reds entre 1999 y 2006, dijo: "Creo que [Henderson es] un buen jugador, pero si es capitán de Liverpool o no, eso lo dejo para otras personas". Stan Collymore, quien jugó adelante para Liverpool entre 1995 y 1997, cuestionó el liderazgo de Henderson en el pasado, pero recientemente reconoció que estaba equivocado.
Y puede decirse que gran parte de la base de fans de Liverpool no ha sido muy amable con el mediocampista. Pero puertas adentro del club, Henderson es idolatrado, y eso quedó emotivamente ilustrado cuando ganaron la final de la Champions League en Madrid.
Sencillamente, es el líder de los Rojos en todos los sentidos.
"Personalmente, Hendo es una de las personas más fantásticas que puedas conocer", le dijo Van Dijk, el defensor más caro del mundo y el ancla de la defensa de Liverpool, a ESPN. "Desde hace años que pone al equipo por delante de sí mismo. Lo que me gusta es que usa todo lo que ha vivido --los momentos malos, las críticas, los problemas con las lesiones-- para ayudar a otros que están pasando por cosas similares.
"Lo que él hace pasa desapercibido porque la gente piensa que sólo llevas el brazalete para lucirte y gritar mucho, y eso es todo. Hay muchísima responsabilidad tanto adentro como afuera de la cancha: tienes que pensar en todos antes de ti mismo, y Hendo es muy hábil en ese sentido.
"Si algún jugador joven quiere seguir un ejemplo, debería ser él. Es un líder fantástico a quien todos respetan muchísimo en Liverpool, y estoy muy contento de que sea mi capitán".
Su compañero Trent Alexander-Arnold, quien parece destinado a heredar el brazalete en el futuro, compartió una valoración igualmente fuerte.
"No estaríamos donde estamos ahora sin él", le dijo a ESPN. "Hablo en nombre de todos cuando agradezco enormemente a Hendo por habernos traído hasta aquí. Siempre piensa en el equipo primero, y en Liverpool nadie lo hace más que Hendo. Demuestra día a día que merece ser el capitán, por cómo se comporta en los entrenamientos y en todos lados, por el respecto con el que trata a todo el mundo, ya sea Mo Salah o el personal de limpieza.
"[Henderson] no ve a nadie por encima o más importante que otro, y esa es una lección de la que deberíamos aprender todos, no sólo dentro del ámbito del fútbol sino en la vida misma. Él es tan valioso para el club que cualquiera en Melwood podría hablar durante horas sólo de eso”.
El aprecio que se siente por Henderson no es solamente entre la gente de Melwood, y también excede el complejo de entrenamiento de Liverpool. En medio de la descarga emocional de Henderson, el entrenador de Tottenham, Mauricio Pochettino, se acercó al capitán de Liverpool, puso sus manos sobre la cara de Henderson, lo miró a los ojos y le dijo que disfrutara del momento, que se merecía ese momento de felicidad.
Rodgers una vez dijo que el mediocampista es la "brújula moral del grupo" mientras juega en Liverpool y el entrenador de Inglaterra, Gareth Southgate, cree que esa descripción también se extiende al seleccionado nacional.
"Contar con un jugador como Jordan realmente eleva el standard de lo que hacemos", le dijo a ESPN de cara a las finales de la UEFA Nations League (5-9 de junio, en vivo por ESPN2, ESPN). "Cómo se prepara para los entrenamientos, cómo se prepara para los partidos y la forma en la que vive su vida en general – no sólo hace su trabajo a la perfección, sino que además produce un impacto para que los demás hagan lo mismo.
"No logras tener demasiados jugadores así siendo entrenador”.
Southgate además destacó las habilidades técnicas de Henderson, que por lo general son pasados por alto. "Tiene un rango increíble de pases, es inteligente en la manera que presiona la pelota, que es gran parte de la manera en la que juega Liverpool y además cuenta con cruces sobresalientes”, comentó el DT de los Tres Leones.
"Henderson es un jugador responsable: sabe leer la estrategia cuando otro jugador sale de su posición y él cubre. Es más que sus cualidades personales y su ética de trabajo, sus habilidades técnicas también son importantes. Fue uno de los candidatos para ser el capitán de la selección inglesa en el Mundial, pero tan pronto como se tomó la decisión, fue el primero en felicitar a Harry Kane.
"Fue inmenso en su liderazgo a lo largo del torneo, a pesar de no ser el que llevaba puesto el brazalete. Es una persona con mucha humildad y muchas buenas cualidades, lo que lo convierte en una parte importante de lo que somos y lo que hacemos”.
El sábado, acercándose a los momentos definitorios de su carrera, Henderson todavía estaba tratando de asegurarse de que los demás estuviesen enfocados. Mientras que Liverpool caminaba hacia el podio para celebrar su título bajo el mando de Klopp y el primero con Henderson como capitán, le pidió al entrenador y a James Milner de hacerle el honor de levantar el trofeo junto con él. Los dos se negaron, ya que querían que sólo Henderson estuviese en ese lugar destacado.
Mientras que ver su cara reflejada en el premio más prestigioso del juego de clubes fue el pináculo de su carrera profesional, una escena personal es lo que más será recordado. Después de levantar con orgullo el trofeo de la Champions League, Henderson se acercó a su padre, Brian, mientras que los dos se abrazaron por un minuto con lágrimas en los ojos.
Antes de la Navidad de 2013, el ex oficial de policía fue diagnosticado con cáncer de garganta, en un principio ocultándole la noticia a su hijo para que no afectara su performance. Pero cuando se estaba acercando el momento de someterse a la cirugía para remover los ganglios linfáticos de los dos costados del cuello y un tumor de la lengua, Brian se lo contó a Henderson, pero le dio la siguiente instrucción, "trata de ganar el premio al hombre del partido en todos los juegos" y le pidió que no lo visitara durante su tratamiento intensivo de radioterapia.
"Lo consiguió en cuatro de los siguientes cinco partidos que disputó", este sobreviviente al cáncer dijo en 2014. "Los demás no se dieron cuenta de la presión que sentía. Me sentí muy orgulloso de él”.
Después de su abrazo el sábado por la noche, Brian compartió la historia de cuando llevó a Henderson a la final de la Champions League 2003 en Old Trafford entre AC Milan y Juventus. Tenía 12 años, Jordan le dijo a su padre que iba a competir en ese torneo algún día. Henderson nunca ha sido de los que se conforman con lo mínimo, por lo que fue mas allá y además de competir en estas instancias, terminó ganando.
