El arquero de Zaragoza, Esteban Andrada, conoció este miércoles la sanción por la agresión en los momentos finales del derbi aragonés de la Segunda división española disputado el domingo ante Huesca, cuando le dio un puñetazo al jugador azulgrana Jorge Pulido, tras ser expulsado.
El argentino de Zaragoza fue sancionado con "trece partidos de suspensión tras agredir a Jorge Pulido, defensa del Huesca, en el partido de la trigésima séptima jornada de LaLiga de la Segunda División española disputado en el estadio El Alcoraz". Así lo informó el Comité de Disciplina de la Federación Española de Fútbol (RFEF), que le impuso un encuentro de suspensión por doble amonestación y consiguiente expulsión y doce en aplicación del artículo 52 del Código Disciplinario (103.1).
El presidente de LaLiga, Javier Tebas ya había adelantado este martes que Andrada "debería recibir una sanción de varios meses sin jugar”.
Cómo fue el incidente de Esteban Andrada
Con 1-0 en el marcador y en el minuto 99, Andrada fue expulsado por empujar a Pulido. Nada más ver la tarjeta roja, el argentino perdió el control y buscó al capitán de Huesca para propinarle un puñetazo en la cara, momento en el que hubo una multitudinaria tángana entre los jugadores en un final caótico que se saldó con varias tarjetas y más expulsiones.
Según el Comité, que no recibió alegación alguna por parte del Zaragoza, decidió imponer la sanción en grado máximo por todas las circunstancias que concurrieron en la acción del argentino, que según relata, no depuso su actitud y mantuvo su ánimo confrontativo, al margen de la fuerza excesiva de su acción, el daño causado (hematoma en el pómulo izquierdo), la necesidad de intervención de las Fuerzas de Seguridad y "la imagen proyectada que trasciende el mero evento deportivo, lo que otorga un plus de responsabilidad de los participantes".
