De la crisis a la celebración. Colo Colo venció por 4-1 a Universidad Católica en la definición de la Supercopa de Chile y acalló todos los rumores de un plantel quebrado, logrando un buen juego y sumando un nuevo título a sus vitrinas, uno que nunca habían ganado en su historia.
El pleito comenzó con alto nivel en ambas escuadras y apenas habían transcurrido algunos minutos cuando Agustín Orión tuvo que lucirse para tapar un cabezazo de Santiago Silva. Pero los albos respondieron de inmediato, y Esteban Paredes aprovechó un desborde de Andrés Vilches para remecer el travesaño.
La apertura de la cuenta llegó a los 28' mediante el joven defensor cruzado Benjamín Kuscevic, quien se elevó más que sus rivales en un córner y venció la resistencia de portero de los de Macul.
Parecía que los fantasmas del quiebre en el plantel aparecían de nuevo pero apareció Paredes para acallar esas voces. El ariete que podría emigrar a Peñarol ejecutó una chilena en el área y venció a Toselli para emparejar el pleito.
Tras el descanso aparecería el equipo albo en su máximo esplendor. Vilches anotó en el 54' para dejar arriba a su escuadra, mientras que en el 61' y mediante lanzamiento penal Jaime Valdés puso distancia en la cuenta.
Ya con el partido prácticamente definido, una triangulación entre Valdés, el "Mago" Valdivia y Paredes finalizó en el segundo gol de este último, desatando la algarabia de los hinchas.
De esta forma Colo Colo sumó un nuevo título, el primero en la Supercopa y de paso le da tranquilidad a Pablo Guede, quien tambaleaba en su puesto.
