MADRID -- Los emprendedores de ocasión aprovecharon la fiesta de la Duodécima y el Doblete del Real Madrid para hacer su agosto en primavera.
Desde el sábado por la tarde, los revendedores empezaron a operar en las inmediaciones del Santiago Bernabéu para hacerse de alguna de las 80 mil entradas que puso a la venta el club para asistir a la proyección de la Final de la Champions League en el inmueble y hacer negocio con ellas.
De un precio original de 11 dólares (211 pesos mexicanos), llegaron a alcanzar hasta diez veces su valor. La escena se repitió el domingo, aunque a menor escala. Esta vez fue para sacar tajada de la celebración.
A los habituales puestos de camisetas, bufandas y golosinas que suelen colocarse en las calles aledañas al Santiago Bernabéu, se unió algún espabilado, que desde la primera hora de la mañana esperó acudió a formarse en una larga fila que daba la vuelta al estadio para conseguir un boleto para la celebración.
Las entradas se distribuyeron de manera gratuita desde las 10 de la mañana (locales) en que abrieron las taquillas del estadio hasta cerca de las 18:00 (locales), en que se agotaron.
Hubo quien pudo conseguir el premio a la espera. Como un grupo de estudiantes mexicanos, que dijeron a ESPN Digital haber llegado poco después del mediodía y pese a toparse con una fila que parecía interminable, consiguieron su entrada en poco más de media hora. Pero no todos tuvieron tanta suerte.
Para aquellos que no consiguieron llegar a tiempo para hacerse de un boleto, quedaba comprar en la ‘reventa’.
Una inversión de entre 17 (316 pesos mexicanos) y hasta casi 23 dólares (422 pesos mexicanos) en un boleto originalmente gratuito.
Más avivado resultó un joven que en el transcurso del día se instaló a la salida de la estación de metro Santiago Bernabéu con una ‘Orejona’ falsa para la foto de ocasión a razón de poco más de un dólarpor posado.
