Gabriel Heinze, el argentino que estará en la final de la UEFA Champions League y su importancia en Arsenal

Si bien en la final de la UEFA Champions League no habrá futbolistas argentinos por primera vez desde la temporada 2021/2022, sí participará un representante albiceleste: Gabriel Heinze, asistente técnico de Mikel Arteta en Arsenal y con pasado como jugador en PSG, formará parte del gran duelo del sábado 30 de mayo en Budapest, que se podrá ver en vivo por el Plan Premium de Disney+.

Heinze llegó a los Gunners esta temporada, convencido por su amigo Arteta. El exdefensor de la Selección Argentina, con pasado en grandes clubes de Europa como Manchester United, Real Madrid, Olympique de Marsella y Roma, compartió plantel con el español en PSG en la campaña 2001/2002.

Cuando eran compañeros, Heinze, recio defensor, le cuidaba la espalda a Arteta, mediocampista central con excursiones ofensivas. Ahora, el argentino hace lo mismo, ya que vasco lo convocó justamente para eso: mejorar el aspecto defensivo de un Arsenal que se mostraba endeble.

En agosto de 2025, recién iniciada la campaña, Arteta explicó en una entrevista con Generación F, de ESPN, las razones de haber sumado a Heinze a su cuerpo técnico: "Primero porque lo he admirado a nivel humano, luego a nivel profesional, porque cuando era jugador es alguien que me ayudó muchísimo a mejorar y a ver el fútbol de otra manera. Y después como entrenador, porque es alguien de quien he aprendido mucho y creo que nos va a traer algo que no tenemos, que es un alma insaciable, competitiva y ganadora, que para dar el salto que queremos dar creo que es necesario".

Sin dudas, Arsenal dio ese salto: mejoró notablemente su tarea defensiva, no claudicó en el momento más caliente de la temporada y se consagró campeón de la Premier League tras 22 años de espera. El gran objetivo ya está cumplido. Resta la última pincelada de la obra: destronar a PSG, último rey de Europa.

Gabriel Heinze: líder del trabajo defensivo, temperamental e intransigente

La incorporación de Heinze al cuerpo técnico no solo fue una búsqueda por su especificidad en los trabajos defensivos, un aspecto fundamental, sino por su temperamento. Ya desde su etapa como futbolista, el entrerriano ofrecía una imagen con carácter firme que la extendió luego a sus trabajos como director técnico.

Marcelo Bielsa lo marcó. Al margen del vínculo por los colores rojo y negro de Newell's, el Loco fuie el primero que convocó a Heinze a la Selección Argentina, en la que compartieron la medalla dorada de los Juegos Olímpicos de Atenas. La personalidad de Bielsa y la manera de trabajar cautivó a Gaby, quien hasta hoy mantiene un vínculo cercano con el entrenador rosarino. La intransigencia de Marcelo y la firmeza en las convicciones calaron hondo en Heinze. También, el sentido del humor reservado casi en exclusividad para quienes comparten el día a día.

La personalidad de Heinze lo llevó a liderar planteles como jugador y también a chocar con estrellas consagradas con las que no compartía criterios, como con Francesco Totti en Roma. Gaby arropó a Messi en la Selección Argentina que dirigía Diego Armando Maradona, con quien estrechó una fuerte amistad hasta el día de su muerte.

Su liderazgo no se traduce en ego y por eso aceptó la posibilidad de trabajar con Arteta pese a relegar su posición de entrenador principal. Heinze llevó a Londres toda su energía y conocimiento para aportar lo que faltaba para que Arsenal dejara de ser la "dama de honor y nunca la novia" de la Premier League, como aseguraba una bandera de Liverpool en la temporada 2024/2025.

Roy Keane, capitán de Manchester United cuando Heinze jugó allí, lo calificó en su autobiografía como "un hijo de puta desagradable en los entrenamientos". Arteta consideró que Arsenal necesitaba esa agresividad extrema para dar el siguiente paso. Y acertó.

Heinze trabaja principalmente con los defensores en los duelos individuales y en la lectura del juego. También es impredecible, lo que mantiene a los jugadores siempre alerta. Un día, Heinze puede comportarse como su mejor amigo, haciéndoles bromas o yendo con una dureza inusitada a marcarlos durante los entrenamientos. Al día siguiente, puede gritarles y reclamarles por sus errores sin vueltas. "Quiere que luchemos, exige mucha intensidad", dijo el arquero David Raya.

La tarea del argentino llevó a la defensa de los Gunners a un nivel de solidez y concentración nunca antes visto en el ciclo de Arteta como DT.

Heinze y Arteta enfatizaron especialmente en el historial disciplinario de la temporada anterior, cuando Arsenal acumuló 70 tarjetas amarillas y 6 rojas —el total más alto de cualquier club—, lo que contribuyó a la pérdida de puntos. La estrategia dio resultado: Arsenal encabeza la tabla de fair play de la Premier League con 50 tarjetas amarillas, ninguna roja y ningún penal en contra.

La oscilación entre la exigencia y competitividad de las prácticas con el tipo bonachón, amigo del técnico y confidente de los jugadores, fue absolutamente exitosa. En el peor momento de la temporada, tras la derrota con Manchester City que dejó a Arsenal virtualmente segundo en la tabla y con la sensación de que el título se volvería a escapar, Heinze propuso reunir a todo el plantel en un restaurant de comida argentina en Camden, al norte de Londres. Esa comida fortaleció la unión grupal y renovó las energías rumbo al cierre del campeonato y la definición de la Champions.

Heinze siempre fue un referente para Arteta. En PSG, cuando el vasco llegó con apenas 18 años, Heinze, junto con Mauricio Pochettino, lo ayudaron mucho "Esos dos estuvieron a mi lado todo el tiempo, detrás de mí, y me guiaban en todo lo que tenía que hacer en mi vida profesional, en cómo tenía que entender el juego", recordó el DT de Arsenal en octubre de 2025.

La amistad entre Heinze y Arteta, el entendimiento mutuo y el aporte clave del argentino en las facetas en las que Arsenal flaqueaba llevó a los Gunners a dar el paso que les faltaba.

Les queda uno más: la final de la Champions ante el PSG de Luis Enrique, a quien ambos conocen muy bien, ya que fue compañero de Arteta en Barcelona y DT de Heinze en Roma. La cita es en Budapest y Arsenal tiene motivos para creer en que puede coronarse.