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MLB 2026: Seis equipos que pueden derrotar a los Dodgers

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Analizamos cuáles son las mayores amenazas para las aspiraciones de Dodgers de lograr el tricampeonato.


De cara a la temporada 2026 de MLB, Los Angeles Dodgers figuraban como los favoritos indiscutibles para conquistar su tercer título consecutivo de la Serie Mundial. Sin embargo, a punto de cumplirse el primer cuarto de la temporada, el resto de la liga ha demostrado que no se rendirá sin luchar ni permitirá que L.A. se encamine plácidamente hacia su tercera corona consecutiva.

Pedimos a seis de nuestros expertos en MLB que eligieran al equipo capaz de derrotar a los Dodgers en octubre; nuestro panel optó por una combinación de equipos que han tenido un arranque fulgurante y contendientes de la pretemporada en los que todavía no hemos perdido la fe. Si bien nuestros expertos no creen necesariamente que sus equipos puedan superar a L.A. a lo largo de los 162 partidos de la temporada regular, argumentaron que sus clubes poseen lo necesario para eliminar a los Dodgers en el momento más decisivo. Sorprendentemente, ninguno de los miembros de nuestro panel eligió a los San Diego Padres, equipo que ha logrado seguirle el ritmo a los Dodgers en la División Oeste de la Liga Nacional.

¿Qué tan sólidos resultaron sus argumentos? Dejamos que fuera nuestro juez residente -el honorable Jeff Passan- quien lo decidiera, emitiendo un veredicto para cada uno de los equipos contendientes.


Philadelphia Phillies

Actualmente, los Phillies ostentan la peor diferencia de carreras en todo el béisbol y un récord de 15-20. Sin embargo, cuentan -posiblemente- con el mejor cuerpo de lanzadores de las Grandes Ligas: ocupan el tercer lugar en WAR, el segundo en xERA y el tercero en xFIP en lo que va de temporada -a pesar de tener la 25.ª mejor efectividad (ERA)-; además, la proyección de FanGraphs para el resto de la campaña sitúa a este grupo como el mejor de todos, incluso por delante de los Dodgers. Esto es un claro indicio de que pronto llegará un repunte, es decir, un cambio a su favor o una mejor racha de suerte.

Con una rotación conformada por Cristopher Sánchez, Jesús Luzardo, Zack Wheeler y Aaron Nola, sumada a un bullpen liderado por Jhoan Durán, el equipo dispone de todas las piezas necesarias para mantenerse competitivos en cualquier partido de postemporada -e incluso robarse una victoria-, o para colgar un cero en el marcador en cualquier noche determinada.

La mala fortuna en el pitcheo debería resolverse por sí sola; después de todo, esta franquicia -en gran medida con estos mismos jugadores- ha clasificado a los playoffs cuatro años consecutivos. ¿Será la alineación lo suficientemente buena como para alcanzar la postemporada?

Sin duda, los bateadores de los Phillies han rendido por debajo de lo esperado (y han tenido un poco de mala suerte), pero cuentan con el material suficiente para conformar una ofensiva promedio en la liga, lo cual basta y sobra para complementar a un cuerpo de lanzadores de élite. Aún queda tiempo de sobra para remontar los cuatro juegos de desventaja que separan a los Phils de un puesto de comodín, para luego encenderse y causar estragos. -- Kiley McDaniel

El juez Passan dictamina: Abogado, se agradece su optimismo, pero resulta notoria su tendencia a eludir las pruebas que parecen invalidar su argumento. Principalmente: ¿Es factible que logren una ofensiva promedio para la liga? Los Phillies ocupan el puesto 27 en MLB en carreras anotadas. Apenas logran embasarse el 30 % de las veces y, además, registran un porcentaje de slugging situado entre los diez peores de la liga. A excepción de Bryce Harper, Kyle Schwarber y Brandon Marsh, no cuentan con ningún bateador que ostente un wOBA superior al promedio.

Trea Turner debería mejorar su rendimiento -al igual que J.T. Realmuto-; sin embargo, entre una ofensiva cuestionable y una defensa que se sitúa entre las peores del béisbol, a los Phillies les sobran aspectos por pulir tan solo para aspirar a clasificarse para la postemporada.

De lograrlo, el Sr. McDaniel tiene razón: su cuerpo de lanzadores podría cargar con el peso del equipo a lo largo de toda una serie. La verdadera incógnita reside en determinar si serán capaces de superar sus propias deficiencias para llegar hasta ese punto.

Veredicto: Caso desestimado por evasividad.


Seattle Mariners

Siempre y cuando los Mariners logren enderezar el rumbo tras un inicio irregular, la versión de su plantilla para los playoffs presenta el tipo de conjunto completo capaz de competir con los Dodgers en un eventual enfrentamiento en la Serie Mundial.

Partiremos aquí de la premisa de que gozarán de un estado de salud prácticamente óptimo, lo cual probablemente sería el caso si Seattle llegara a jugar tan avanzado el mes de octubre. Asimismo, asumiremos que algunos jugadores de arranque lento -tales como Luis Castillo, Cal Raleigh y Josh Naylor- ya habrán alcanzado su ritmo ideal para entonces.

Si es así, no queda más que admirar el núcleo de 10 lanzadores a los que los Mariners podrían recurrir en una serie de siete juegos. Todo comienza con una rotación de cuatro hombres compuesta por George Kirby, Logan Gilbert, Castillo y Bryan Woo. A esto se suma una sólida unidad en la parte final del bullpen, con Andrés Muñoz como cerrador, preparado por la temible dupla de derechos conformada por Eduard Bazardo y Matt Brash, y dos zurdos difíciles de enfrentar: Gabe Speier y José A. Ferrer (siempre y cuando, esperemos, este último supere su lesión de hombro).

Sin embargo, el factor decisivo aquí es Emerson Hancock, quien ha tenido un despegue espectacular, registrando uno de los mejores porcentajes de ponches menos bases por bolas (K-BB%) del béisbol durante las primeras semanas de la temporada. Quizás su nivel sea demasiado alto como para dejarlo fuera de la rotación de postemporada; o tal vez Seattle podría utilizarlo en un rol de relevo largo -abarcando varias entradas- y de presión media a alta, lo cual haría que este cuerpo de lanzadores para la postemporada resultara prácticamente impenetrable.

En la ofensiva, cuentan con el poder estelar de Julio Rodríguez y Raleigh, a quienes se suman los habituales protagonistas de la postemporada: Naylor y Randy Arozarena. Sería deseable ver a Seattle incorporar a otro bateador de impacto; sin embargo, dada la potencial solidez de su cuerpo de lanzadores, es posible que los Mariners no necesiten anotar muchas carreras para alzarse con la victoria. -- Bradford Doolittle

El juez Passan dictamina: Todo lo anterior -y el argumento ni siquiera tomó en cuenta el potencial ascenso de Kade Anderson, la tercera selección global del draft del verano pasado, quien tras cinco aperturas en Doble-A ostenta una efectividad de 0.37 y una proporción de ponches por bases por bolas de 38 a 4 en 24⅓ entradas lanzadas. Los Mariners se han situado entre las 10 peores ofensivas en cuanto a carreras anotadas, a pesar de que su wRC+ colectivo figura entre los 10 mejores de la liga. La producción de carreras debería repuntar. Asimismo, su defensa deja algo que desear. No obstante, su cuerpo de lanzadores es una realidad contundente: no otorgan bases por bolas y la velocidad promedio de sus rectas es la más alta de toda la Liga Americana. Hay muchos motivos para ser optimistas. Y es precisamente por ello que este caso desmiente lo que sugiere el récord actual de los Mariners y cobra todo el sentido del mundo.

Veredicto: Un argumento bien fundamentado que refuerza la idea de que los Mariners siguen siendo una de las pocas amenazas genuinas en la Liga Americana para el equipo de Los Ángeles.


Pittsburgh Pirates

Hay que admitir que esto es una posibilidad remota. Al fin y al cabo, los Pirates tendrán que luchar a brazo partido tan solo para clasificarse a los playoffs en la repentinamente exigente División Central de la Liga Nacional. Pero tengan en cuenta que el mejor momento para eliminar a los Dodgers será en la Serie Divisional. Fue precisamente en esa instancia donde cayeron derrotados en 2019, 2022 y 2023, a pesar de haber ganado 106, 111 y 100 partidos en esas respectivas temporadas. Y si los Pirates se enfrentan a los Dodgers en la Serie Divisional de la Liga Nacional (SDLN), es muy probable que Paul Skenes abra dos de los cinco partidos, lo cual le daría a Pittsburgh una oportunidad real.

Sin embargo, el cuerpo de lanzadores de los Pirates es mucho más que solo Skenes. Mitch Keller y Braxton Ashcraft han lanzado tan bien como Skenes hasta la fecha; por su parte, Bubba Chandler -aunque ha tenido dificultades para encontrar la zona de strike con regularidad- posee el arsenal necesario para convertirse en una fuerza dominante de primer nivel.

En el mes de octubre, también se necesitan brazos potentes provenientes del bullpen, y los Pirates cuentan con ellos en las figuras de Dennis Santana, Gregory Soto y Mason Montgomery. Con Soto, Montgomery y Evan Sisk, disponen de la profundidad necesaria de lanzadores zurdos para enfrentarse a Shohei Ohtani, Freddie Freeman y Max Muncy. El bullpen de Pittsburgh ocupa el sexto lugar en promedio de bateo permitido, el sexto en tasa de ponches y el séptimo en OPS. Se trata de un bullpen con el que se puede aspirar a la victoria en octubre.

¿La ofensiva? Excelente hasta ahora, dado que las incorporaciones de la temporada baja -Brandon Lowe y Ryan O'Hearn-, sumadas a un inicio fulgurante de Oneil Cruz, han mejorado enormemente la producción de poder. El novato prodigio Konnor Griffin también está empezando a encontrar su ritmo, y Bryan Reynolds ostenta un porcentaje de embasado de .400. Los Pirates presentan carencias ofensivas en la receptoría y en la posición de bateador designado (BD); no obstante, esta última será fácil de reforzar mediante un traspaso si Marcell Ozuna no logra enderezar su rumbo. Esta ofensiva se perfila como una amenaza silenciosa y formidable, especialmente si Griffin continúa progresando. -- David Schoenfield

El juez Passan dictamina: Respeto su audacia, consejero. Los Pirates llevan una década sin clasificarse para los playoffs, y aquí está usted, exponiendo los argumentos que les permitirían vencer a los Dodgers.

El planteamiento respecto a Skenes resulta razonable; sin embargo, cabe señalar que -a menos que los Pirates se adjudiquen el título de la División Central de la Liga Nacional- sus aperturas en una Serie Divisional se producirían, con toda probabilidad, en el segundo encuentro y en un hipotético quinto partido. Si bien esto los sitúa en una posición favorable para ganar la serie, hace que el camino para llegar hasta ella resulte considerablemente más arduo. La mencionada ofensiva "silenciosa" es una realidad, pues los Pirates se sitúan entre los diez mejores equipos en cuanto a carreras anotadas y porcentaje de embasado; asimismo, su defensa es más que correcta.

Al igual que en el caso de los dos equipos analizados anteriormente, la candidatura de Pittsburgh descansa fundamentalmente en su cuerpo de lanzadores; y para lograr vencer a los Dodgers, es imperativo que todas las piezas encajen a la perfección.

Veredicto: Un caso sólido, aunque es necesario comprobar si este rendimiento se mantiene firme durante un periodo superior a las cinco semanas.


Chicago Cubs

La ofensiva de los Cubs puede competir de tú a tú con los bates de los Dodgers, especialmente a medida que se avanza en el orden al bate. Esto resulta aún más cierto si se incluyen a los jugadores que salen desde el banquillo. Chicago cuenta con bateadores capaces de hacer daño del primero al noveno puesto de su alineación; además, sus bateadores emergentes registran un OPS superior a 1.000 en lo que va de temporada. Esta profundidad ha generado oleadas ofensivas y emparejamientos de pelotón de ensueño para el mánager Craig Counsell.

Ambos equipos ya se encuentran codo con codo en numerosas categorías ofensivas, pero los Cubs están mejor preparados para sobrellevar las lesiones que puedan surgir en cualquier posición del diamante. Si Chicago perdiera a su mejor jugador -¿quién sería ese, por cierto?-, la caída en el rendimiento no sería drástica. En cambio, si los Dodgers perdieran a Ohtani, el desastre sería total.

Desde el montículo, los Cubs no pueden necesariamente estar a la altura de la parte alta de la rotación de los Dodgers; sin embargo, la versión actual de Shota Imanaga -combinada con Matthew Boyd (siempre y cuando logre recuperarse de su lesión de menisco; recordemos que aquí estamos hablando de vencer a L.A. en octubre) y Edward Cabrera- le otorga a Chicago un trío de lanzadores bastante formidable para la postemporada. Y, si fuera necesario recurrir a un cuarto abridor, el diestro Colin Rea resulta tan efectivo como otros abridores de la parte baja de la rotación de los Dodgers, más conocidos, tales como Roki Sasaki o Emmet Sheehan. Adelante, Juez Jeff: compare sus estadísticas de los últimos dos años con las de ellos.

Por último, cabe señalar que ambos bullpens se encuentran bastante equilibrados; no obstante, con Edwin Díaz fuera de acción, los Cubs cuentan con el mejor relevista de ambos equipos: su cerrador, Daniel Palencia.

Una de las claves para derrotar a los campeones reside en la profundidad de la plantilla. Y los Cubs la poseen. -- Jesse Rogers

El juez Passan dictamina: Entendido. Veo que el abogado se siente un tanto confiado en este momento. Muy bien, Sr. Rogers. Con mucho gusto compararé a Colin Rea con el verdadero cuarto abridor de los Dodgers: Tyler Glasnow. Y, sí, ¡el resultado no es precisamente favorable para los Cubs! Díaz estará de regreso mucho antes de que llegue el mes de octubre y, aun en el hipotético caso de que no lo estuviera, la profundidad del cuerpo de lanzadores de los Dodgers es, con diferencia, muy superior a la de Chicago. A mi juicio, el argumento más sólido que se podría haber planteado en este caso habría sido el de destacar la defensa de los Cubs -la mejor de todo el béisbol- y su potencial para superar a Los Ángeles en cuanto a ejecución de los fundamentos del juego, dado que la calidad defensiva de los Dodgers es apenas aceptable.

Veredicto: Los Cubs son un equipo con aspiraciones muy reales; sin embargo, los brazos de su rotación constituyen un ejemplo clásico de quien acude a un combate de bazucas armado únicamente con un cuchillo. Por consiguiente, a menos que Chicago incorpore a un abridor de primera línea antes de la fecha límite de traspasos, la empresa se perfila como una batalla cuesta arriba.


New York Yankees

Los Yankees son, a todas luces, el mejor equipo de la Liga Americana -y tal vez de las Grandes Ligas-, con un récord de 26-12 y una diferencia de carreras de +81. Su ofensiva ocupa el segundo lugar en las Mayores en carreras anotadas, el tercero en OPS y el cuarto en wRC+. Aaron Judge vuelve a batear la pelota con gran potencia, liderando las Grandes Ligas con 15 jonrones; sin embargo, ni siquiera ha sido el mejor bateador del equipo. Ese título le pertenece a Ben Rice. El primera base, que cumple su tercera temporada, lidera las Mayores en OPS y en wRC+, ocupa el segundo lugar en promedio de bateo y el noveno en velocidad promedio de salida.

Desde el montículo, el cuerpo de lanzadores de Nueva York ostenta la efectividad (ERA) y el FIP más bajos de todo el béisbol. Cam Schlittler lidera la Liga Americana con una efectividad de 1.52; la marca de 2.39 de Max Fried ocupa el quinto lugar; y tanto Ryan Weathers como Will Warren se mantienen también por debajo de 3.50. Además, en el transcurso del próximo mes llegarán refuerzos para la rotación.

Carlos Rodón tiene programado hacer su debut de la temporada este domingo contra los Milwaukee Brewers. Es probable que su regreso envíe a Elmer Rodríguez de vuelta a Triple-A tras haber realizado dos aperturas. Poco después, se espera que Gerrit Cole salga de la lista de lesionados. Probablemente ocupará el lugar de Weathers en la rotación, reubicando al zurdo para reforzar el bullpen. Se trata de un excedente de talento con el que la mayoría de los equipos solo puede soñar. -- Jorge Castillo

El juez Passan dictamina: Resulta difícil refutar cualquiera de estos argumentos. Los Yankees son uno de los pocos equipos capaces de estar a la altura del cuerpo de lanzadores de Los Ángeles. Además, Cody Bellinger está bateando a un gran nivel, lo que brinda a los Yankees una opción ofensiva que va más allá de Judge y Rice. Y no hay que olvidar la posibilidad de que Carlos Lagrange se incorpore al bullpen. La amenaza que representan los Yankees es muy real, y lucen como el rival más peligroso de la Liga Americana.


Atlanta Braves

Hace apenas tres años, la ofensiva de los Braves funcionaba como pocas otras, registrando un OPS de .845, conectando 307 jonrones y promediando la impresionante cifra de 5.9 carreras por partido. La mayoría de esos jugadores siguen allí; con la salvedad de que ahora también cuentan con Drake Baldwin, quien ya ha dejado claro que es uno de los mejores bateadores del juego.

Y aunque se podría decir que Matt Olson, Sean Murphy y Ozzie Albies son mayores, y que Michael Harris II, Ronald Acuña Jr. y Austin Riley ya no son los mismos de entonces, la realidad es que los Braves terminaron abril liderando las Grandes Ligas en carreras por partido, incluso con Murphy fuera de acción, Riley pasando por un mal momento y sus jardineros izquierdos aportando casi nada.

También se ubicaron en el segundo lugar en efectividad (ERA), aun sin contar con Spencer Strider, Spencer Schwellenbach y AJ Smith-Shawver. Desde entonces, Strider ha regresado; se espera que Schwellenbach vuelva en algún momento de este verano, y es posible que Smith-Shawver esté disponible en la recta final de la temporada. Asimismo, los Braves esperan contar con Ha-Seong Kim en el campocorto este mes; podrán asignar más días como bateador designado a Baldwin ahora que Murphy ha sido activado de la lista de lesionados, y podrían tener de vuelta a Acuña -recuperado de su lesión en el tendón de la corva- tan pronto como la próxima semana.

En resumen: tienen talento, tienen profundidad -especialmente en el bullpen, tema en el que ni siquiera entré a fondo- y es posible que solo vayan a mejorar. -- Alden Gonzalez

El juez Passan dictamina: Quizás sea el caso más sencillo de plantear, pero no por ello deja de haber sido argumentado con gran finura. Si hubiera que ponerle algún reparo, sería la ausencia de una mención a Chris Sale. Ya sea Yamamoto u Ohtani quien abra el primer partido, Sale representa una oposición verdaderamente formidable.

El hecho de que los Braves estén logrando todo esto sin contar con su plantilla al máximo de su potencial les otorga un impulso similar al que supondrán para L.A. los regresos de Blake Snell y Díaz. Y tiene usted razón, colega: Raisel Iglesias, Robert Suárez y Dylan Lee suman una proporción combinada de 52 ponches por cada 5 bases por bolas en 43 entradas lanzadas, con una efectividad (ERA) de 0.49.

Veredicto: Me declaro culpable de considerar que este es el argumento ganador.