La celebración del Día Inaugural de la campaña 2018 de los Astros de Houston se vio empañada cuando el estelar campocorto puertorriqueño Carlos Correa tuvo que salir del partido en la segunda entrada por una lesión en el pie izquierdo.
En un intento de atrapar una línea del jardinero de los Orioles de Baltimore, Trey Mancini, Correa sintió dolor en el mismo dedo del pie izquierdo donde se había pegado un batazo de foul el día anterior.
Correa fue entonces removido del juego por lo que los Astros categorizaron como "molestias en el dedo gordo del pie izquierdo".
El torpedero de 23 años explicó que se sometió a una serie de exámenes y todos mostraron que no tiene ningún daño estructural; fue una medida de precaución debido a la acumulación de sangre que tiene en el dedo donde sufrió el impacto de la pelota.
"Ayer en el juego de Texas me di un foul ball. De hecho, la bola me dio en el dedo gordo del pie izquierdo y pues hoy me levanté con mucha sangre acumulada", dijo Correa en un aparte con ESPN Digital. "Obviamente traté de jugar con el dolor, pero pues en esa jugada (se) me lastimó mucho y pues se me hacía difícil moverme y reaccionar con los batazos".
"Me hice rayos X, pero no hay nada con los huesos. Simplemente la uña que está machucada y pues llena de sangre", continuó Correa. "Mañana voy a regresar al parque a ver cómo me levanto y pues de ahí partiremos. Pero la temporada es larga; seguimos batallando cada día para poder jugar los demás juegos".
El dirigente AJ Hinch dijo que Correa será evaluado "día a día" y que no es al momento nada de cuidado.
Correa se declaró optimista de que podría estar en la alineación titular de los Astros la noche del martes, cuando están programados para recibir sus anillos de campeonato de la Serie Mundial 2017.
Incluso sin el poderoso cuarto bate de Correa, quien ha conectado 7 hits y remolcado 5 carreras en los primeros cuatro partidos de la temporada, los Astros vencieron cómodamente a los Orioles por marcador de 6-1.
El partido inaugural del lunes fue el primero de una serie de tres denominada la "celebración del campeonato", siendo los primeros juegos en Houston desde que los Astros se coronaron campeones por primera vez en los 56 años de historia de la franquicia.
