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¿Quién es Carlos Lagrange? El gigante dominicano que busca un puesto con los Yankees

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Aaron Judge hizo lo que tenía que hacer (3:21)

La estrella de los Yankees habló públicamente sobre la falta de movimientos del equipo. (3:21)

El nombre del lanzador quisqueyano saltó a la notoriedad tras protagonizar una práctica de bateo junto a Aaron Judge.

Es muy probable que, por sí solo, el nombre de Carlos Lagrange, lanzador de los New York Yankees, no le diga mucho al fanático de las Grandes Ligas. Sin embargo, el dominicano entró en el radar de muchos a principios de semana, cuando un video de los entrenamientos del conjunto neoyorquino mostró al joven prospecto ponchando a Aaron Judge durante una práctica de bateo.

La escena, en apariencia, no debería ser extraordinaria. ¿Qué tiene de especial un ponche en febrero, iniciando los entrenamientos primaverales? La respuesta está en el contexto. No solo se trató de dominar al capitán de los Yankees, el mejor bateador de MLB, sino que lo hizo con un lanzamiento que alcanzó las 102.6 millas por hora, según las mediciones de los radares del estadio.

Lagrange, de 22 años y nativo de Bayaguana, al noreste de Santo Domingo, es una de esas historias que cada primavera capturan la atención antes del inicio de la temporada regular.

Lo primero que impresiona del derecho dominicano no es necesariamente la velocidad de su recta, sino su físico. Mide seis pies y siete pulgadas, aproximadamente 2.01 metros, la misma estatura que Aaron Judge, algo poco común incluso en el béisbol moderno, donde los jugadores altos son cada vez más frecuentes, pero no abundan en esa dimensión.

El espigado lanzador, quien no tiene asegurado un puesto con su equipo en el roster de Día Inaugural, está considerado entre los mejores prospectos de la organización, firmó con los Yankees en febrero de 2022 por un bono de apenas 10 mil dólares. Su principal arma es la bola rápida, que normalmente oscila entre 97 y 99 millas por hora, aunque se ha reportado que ha alcanzado hasta las 103 millas en ligas menores.

Desde 2024 ha comenzado a mostrar avances más consistentes, incluyendo su llegada a Doble A durante la campaña pasada. En 2025, su mayor carta de presentación fue la capacidad de ponchar bateadores. En 120 entradas de labor, abanicó a 168 rivales, una cifra que refleja el poder de su repertorio, aunque también concedió 62 bases por bolas, evidencia de que aún trabaja en el control.

En cuatro temporadas en las menores, Lagrange acumula una efectividad de 4.05 en 215.2 entradas, con un WHIP de 1.229 y un total de 301 ponches. Ha sido utilizado principalmente como abridor, con 52 aperturas en 56 presentaciones, aunque dentro de la organización también se analiza la posibilidad de convertirlo eventualmente en relevista.

Internamente ya ha dejado impresiones positivas. El dirigente Aaron Boone señaló recientemente que cree que “tiene un futuro brillante”, al ser consultado sobre el potencial del joven lanzador.

El futuro inmediato de Lagrange todavía es incierto. Ha mostrado progreso y las proyecciones lo colocan como un proyecto interesante, pero aún debe recorrer un tramo importante en su desarrollo. En el béisbol, las primeras impresiones pueden abrir puertas, pero la consistencia es lo que define carreras. Por ahora, queda seguir de cerca al gigante dominicano que salió del anonimato en cuestión de segundos, gracias a una recta que superó las 102 millas y puso a soñar a más de uno con el nacimiento de una nueva estrella del montículo.