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Corren 49ers hacia el Super Bowl

SANTA CLARA, California -- Los San Francisco 49ers completaron con el boleto al Super Bowl la sorpresiva temporada que han vivido. Y lo hicieron con autoridad, como ha sido desde que comenzaron el imposible viaje hasta Miami en septiembre pasado.

Los 49ers aplastaron 37-20 este domingo a los Green Bay Packers con la misma receta que hicieron en la Semana 12 de temporada regular y con la que ganaron 13 partidos en la campaña regular: juego por carrera, quarterback que maneja el juego y una defensa asfixiante en todas sus áreas.

Los Packers apenas si pudieron ver el vendaval que pasaba sobre ellos, en especial en la primera mitad llamado Raheem Mostert, quien les corrió 220 yardas; la segunda mayor cantidad en la historia de la NFL, incluidas 160 en la primera mitad con tres de sus cuatro anotaciones, para prácticamente sentenciar el juego desde entonces.

Mostert, tercer corredor en el escalafón de los 49ers, quien ni siquiera se suponía al principio de temporada que estaría activo y fue cortado siete veces en sus cinco años de carrera, tuvo que echarse el equipo a hombros por tierra, luego de que en el primer cuarto salió lastimado de un hombro Tavin Coleman.

“Muchos dudaron de mi”, dijo Mostert. “A esos ahora tengo que decirles, ‘Miren dónde estoy ahora’. Nunca me rendí ni paré de trabajar para cumplir mis sueños”.

Los Packers no podían siquiera meter las manos, en un día que tampoco fue el más preciso para el quarterback Aaron Rodgers, quien perdió su tercer Juego de Campeonato de Conferencia consecutivo.

Pero aún así, Rodgers, de 36 años, perdió la oportunidad de sellar su legado para una histórica franquicia con el que pudo ser el segundo boleto al Super Bowl en su carrera.

De las 326 yardas de Rodgers en 31 de 39 pases completos con dos touchdowns, muchas fueron ya cuando el partido estaba decidido en la segunda mitad. Pasó también para dos intercepciones y falló varios pases que pudieron marcar diferencia al principio del juego.

“Fuimos muy inconsistentes en la primera mitad”, reconoció Rodgers. “Cometí un par de errores personales que nos lastimaron. No ejecutamos bien y el juego se nos escapó”.

Los 49ers corrieron tanto, 282 yardas totales en 42 acarreos, que ni siquiera necesitaron a su quarterback Jimmy Garoppolo para conseguir su primer boleto al partido de campeonato de la NFL desde el 2012 y el séptimo de su historia.

Garoppolo apenas lanzó ocho pases; completó seis; ninguno en el tercer cuarto. Sumó 77 yardas y sólo sufrió una captura.

“La primera vez que jugamos con ellos completamos un par de pases largos”, recordó Garoppolo “Pensamos que tendríamos esas oportunidades otra vez. Ellos ajustaron bien y tuvieron buenas coberturas. Pero eso nos abrió las líneas de carreras. Fue algo así como ‘escoge tu veneno’”.

Fue un dominio completo de los bloqueadores de San Francisco, que lograron que 186 de sus yardas por tierra llegaran antes del primer contacto. Sobre la cancha era evidente la manera en que linieros, alas cerradas, fullback y hasta receptores abiertos terminaban sus bloqueos y seguían al segundo hombre en sus asignaciones.

“Si de algo nos sentimos orgullosos es de la manera en que tratamos de ejecutar al máximo cualquier tipo de jugada de carrera, por más sencilla que parezca”, dijo el fullback de los 49ers, Kyle Juszczyk. “Sabíamos que para ganar este partido teníamos que jugar como todo el año, unidos y cada quien haciendo su trabajo”.

Los 49ers han corrió en 75 por ciento de sus jugadas ofensivas en los dos partidos que han disputado en la actual postemporada.

“Nunca planeas algo así”, dijo el entrenador en jefe, Kyle Shanahan. “Cuando observas la manera en que los muchachos están corriendo y la forma en que tu defensa está jugando, es muy fácil seguir igual, sólo corriendo, incluso en terceras oportunidades”.

“Los muchachos jugaron tan agresivos como en cualquier equipo que haya estado”, agregó. “Hicieron muy fácil el llamado de jugadas”.

Del otro lado del balón, además de presionar a Rodgers se encargaron de castigar en el físico y con maniobras a los Packers.

El novato Nick Bosa tuvo otra exhibición que pareció de veterano. Sumó cuatro tackleadas directas, incluida una con un golpe de frente al corredor Aaron Jones y otra captura de 13 yardas a Rodgers; ambas muy agresivas.

El esquinero Richard Sherman, quien jugó de los lados izquierdos y derechos, permitió un pase de 65 yardas a Devante Adams. Pero nada más. Después pareció impasable, hasta que comenzó a dejar colchón para que el tiempo se terminara cuando el juego ya estaba distante para Green Bay.

“No puedo creer que estoy aquí ahora mismo y que hice las cosas que hice”, señaló Morstet. “(…) Ganamos y ahora voy a Miami en el estado donde está mi casa. No puedo creerlo. Esto es surrealista para mi”.